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Protesta del sector de las peluquerías y centros de estética en Madrid.
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Protesta del sector de las peluquerías y centros de estética en Madrid. (Foto: Chema Barroso)
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Protesta del sector de las peluquerías y centros de estética en Madrid. (Foto: Chema Barroso)

La rebelión de las tijeras rotas: 3.000 peluquerías al borde del cierre en Madrid

Por Cristina Valdivielso
jueves 16 de septiembre de 2021, 07:24h

Guru Pacheco, propietaria de Guru Pacheco Hair Studio y miembro de la Organización Nacional de Belleza (ONB), lleva 31 años trabajando en el sector de la imagen y ocho regentando su propio negocio en Arroyomolinos.

Pacheco es una de las tantas profesionales afectadas por la situación económica que atraviesa el sector: "La subida del IVA en 2012 se tradujo en despidos masivos y salones cerrados y hay familias en la calle que no pueden ni comer, porque fue una subida increíble".

"Yo tenía un equipo de tres personas trabajando conmigo y ahora estoy sola porque no me puedo permitir el lujo de contratar a una persona para que me ayude", relata la profesional. A lo que añade el "tiempo extra" que necesita invertir cada día para conseguir llegar a fin de mes: "Tenemos que meter muchísimas más horas en el salón para poder soportar los pagos", asegura Pacheco.

Además, relata que, debido a la pandemia y a la situación sanitaria actual, su peluquería no cierra a mediodía para comer, como antes sí pasaba. Las restricciones presentes le impiden hacerlo, ya que implicaría un menor número de clientes y sus beneficios se verían altamente reducidos. "Si nos bajan el IVA tendremos más opciones y podremos dar trabajo a otras personas, pero así es imposible", explica.

"Pago unos 2.000 euros de impuestos trimestrales"

La propietaria del negocio paga, por alquiler y cuota de autónomos, 986 euros mensuales (sin contar el IVA del arrendamiento). Pero quedan otros muchos gastos habituales que abonar cada mes: agua y luz, entre otros. La subida del suministro eléctrico ha provocado que las facturas doblen el gasto: "Un compañero antes pagaba 600 euros mensuales de media solo por la luz y ahora hace frente al doble".

Sin embargo, lo que más esfuerzo supone a los profesionales de los centros de peluquería son los impuestos que deben pagar trimestralmente: IRPF, IVA del local y el IVA propio por ejercer la profesión: "Cada tres meses tengo que pagar 2.000 euros de impuestos, aproximadamente. Nos machacan a impuestos".

La rebelión de las tijeras rotas

Hace 9 años que el IVA del sector de la imagen personal subió del 10 al 21 por ciento, aunque en el caso de algunos establecimientos, como peluquerías, del 8 al 21 por ciento, originando así grandes problemas financieros.

Alianza Empresarial, una organización que nació hace tres años y que une a integrantes del sector de la peluquería, estética e imagen personal en toda España para luchar por la bajada del IVA en el sector explica que la subida del impuesto de 2012 ha provocado que hayan cerrado 8.800 salones, según un estudio elaborado de la Consultora Key Stone a petición de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética.

Protesta del sector de las peluquerías y centros de estéticaPor esta razón, la iniciativa emprendida por la Alianza Empresarial, conocida como `La rebelión de las tijeras rotas´, promueve desde principios de año protestas en diferentes ciudades del país. Hasta el momento, la organización ha convocado más de 300 manifestaciones y se han enviado más de 2.500 cartas a la Moncloa para exigir al Gobierno que tome medidas urgentes y devuelva al sector el IVA que le corresponde.

La última encuesta realizada por Alianza Empresarial manifiesta que los salones de estética y peluquería con un solo empleado en España suponen a día de hoy el 66,22 por ciento del grupo, casi el doble que hace un año, lo que refleja que la pandemia ha provocado que se imponga el autoempleo y la autonomización: un 90,8 por ciento de los salones tiene tres o menos empleados, lo que implica un 20 por ciento menos en el número de salones de más de 10 trabajadores.

Por su parte, Virginia Velasco, presidenta de la organización Peluquer@s por Madrid, colectivo que también forma parte de esta Alianza, reivindica que la subida del IVA de 2012 estaba prevista “por tiempo definido, mientras pasase la crisis”.

La facturación del sector ha caído un 40 por ciento en el último año

Es importante recalcar que esta reducción de IVA se exige para aplicarse a los servicios que prestan, no a los productos que utilizan. Velasco recuerda que “como se trataba de algo temporal, las peluquerías asimilaron esa subida y no volcaron el coste en el precio del cliente, ya que estábamos en una crisis económica muy grande”.

“Tenemos la previsión de que van a cerrar aproximadamente 17.000 peluquerías y centros de estéticas de aquí en adelante". Del total, el 18% pertenecen a Madrid, lo que supone unas 3.000 peluquerías. Además, a estos datos "hay que sumarle los 9.000 establecimientos que ya han ido cerrando desde la subida en 2012”, relata la presidenta de la asociación.

Y añade: “Este IVA actual supone más de 170 millones de euros de pérdidas que dejará de ganar el Gobierno con el cierre de estos centros”. Además, la facturación del sector ya ha caído un 40 por ciento en el último año, según indica la organización.

"Veto antidemocrático"

José Luis Azañón, portavoz de Alianza Empresarial y dueño de la cadena de salones y peluquerías Rizos, subraya que "el resto de sectores que también contaban con un IVA reducido ya lo han ido recuperando, como las floristerías, menos el nuestro, que es el eterno olvidado".

Azañón explica que, el Partido Socialista, cuando estaba en la oposición, apoyaba las reivindicaciones del sector, "llegando incluso a impulsar propuestas de ley en el Congreso de los Diputados". De hecho, tras el ascenso al poder del partido en 2018, el portavoz asegura que se llenaron las esperanzas.

Sin embargo, en un primero momento, el partido, ya en situación gobernante, aseguró que "no era el momento porque había otras prioridades". Incluso, Azañón explica que les llegaron a decir que la Unión Europea era la que ponía impedimentos para ejecutar esa ley, aunque el portavoz asegura que es "totalmente falso".

"Cuando llegó la pandemia, la excusa volvió a ser que tampoco era el momento porque la situación era muy complicada", dice Azañón.

Además, el portavoz relata que Alianza Empresarial presentó en septiembre de 2020 un balance fiscal que reflejaba que, si se mantenía la misma situación, entre un 20 y un 25 por ciento de los establecimientos del sector tendría que cerrar, lo que supondría también una enorme pérdida para las arcas del Estado: "Esto supondría más personas en paro, más empresas sin pagar impuestos, menos empleados cotizando en la Seguridad Social etc…".

Una peluquera que trabaje sola no llega a cobrar ni 700 mensuales

Sin embargo, ahora ese balance fiscal se ha quedado obsoleto, porque la realidad ha sido peor, dice el portavoz: “Desde el comienzo de la pandemia, ya han cerrado el 35 por ciento de nuestros establecimientos, y se prevé que esta cifra aumente".

La principal indignación, según explica Azañón, es que la ley para rebajar el IVA del sector había sido aprobada en el Senado, a excepción del PSOE, hasta que este decidió anularla, lo que el portavoz denomina como “veto antidemocrático”: “Es la primera vez que, en democracia, el Ejecutivo le dice al Legislativo que no le vale lo que ha aprobado legalmente y que tiene que anularla”.

Ahora, la formación espera impaciente la promesa de reunirse con la ministra Montero, prevista para este mismo mes de septiembre. Se prevé que, en la esperada reunión, Montero explique por qué hasta ahora ha sido imposible esa reducción de IVA y exigir medidas de acción contundentes que eviten una demacración mayor y la desaparición de estos establecimientos: “Ni si quiera estamos pidiendo que nos bajen más el IVA, sino que nos devuelvan el que nosotros teníamos, que era por el que tributábamos”.

La precariedad de un sector esencial

Además de los servicios tradicionales, como puede ser cortar o lavar el pelo, estos centros también ofrecen servicios más específicos a personas con movilidad reducida o incluso tratamientos para pieles a personas que están pasando por quimioterapia o que sufren otras afecciones graves, por ejemplo.

Las consecuencias han sido tales que, antes de la crisis, el 60 por ciento de los trabajadores en el sector eran empleados y el 40 por ciento autónomos, y ahora sólo existe un 40 por ciento de empleados, ya que el resto se ha visto obligado a convertirse en autónomo, ya que no se puede sostener la empleabilidad.

Protesta del sector de las peluquerías y centros de estéticaDe esta manera, la profesión se ha vuelto precaria porque los beneficios son más reducidos y los sueldos muy bajos: “Hemos hecho la cuenta y bajar el IVA al 10 por ciento supone que una peluquera que trabaje sola pueda tener una nómina de 900 euros, ya que la de ahora no llega ni a los 700 euros, que es lo que al final se lleva a casa. Por eso decimos que los autónomos tenemos ahora un trabajo precario, porque no llegamos ni al salario mínimo”, concluye Velasco.

Además, la presidenta de la asociación madrileña señala que la pandemia y las restricciones actuales han empeorado la situación: “No podemos dejar pasar a todo el mundo y hay peluquerías muy pequeñas que no cumplen con los metros cuadrados como para que haya varios clientes, y ahora ya no puedes dejar a una clienta con el color puesto mientras a otra persona le cortas el pelo, por ejemplo, porque tenemos que atender de uno en uno, y nuestra profesión es de contacto”.

En esta misma línea, también ha aumentado el gasto de limpieza porque ahora se consumen más guantes y capas desechables, geles hidroalcohólicos o productos de desinfección en general.

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