Las decoraciones navideñas se cambian por carteles rojos que inundan las tiendas. Después de Papá Noel y los Reyes Magos, llegan las rebajas de enero y con ellas ciertas acciones como la de guardar el recibo de compra, preparar una lista de cosas que se van a adquirir esos días o soltar las bolsas y flexionar los dedos para que circule la sangre. Las rebajas tradicionalmente empiezan el 7 de enero, aunque hay establecimientos que han adelantado esta fecha unos días, incluso antes de finalizar el año.
Según una encuesta de la Asociación Española de Consumidores (Asescon), el 94 por ciento de los madrileños que comprarán en las rebajas de enero consumirán de media 202 euros. La media nacional del gasto medio será de 164 euros; respecto al año pasado, será una cifra 21 euros menor. La Comunidad de Madrid es el territorio donde se prevé más gasto, a la que siguen provincias como Vizcaya (201 euros) y Valencia (200 euros).
Además, según la encuesta de la Asescon, el 88 por ciento de los encuestados cree que las rebajas que se inician en estos días no van a aportar ningún descuento adicional, al considerar que a lo largo de los meses anteriores se han producido ya rebajas en cierto modo y, por tanto, lo que publicitan los establecimientos ahora como rebajas ya se ha ofrecido previamente.
¿Qué productos se venderán más?
Los productos que más se comprarán serán ropa y calzado. Los artículos electrónicos y los electrodomésticos ocuparán el segundo lugar. Algunas páginas web anuncian descuentos y variaciones de precio estos productos y, para comprobarlo, la Organización de Consumidores y Usuarios dispone de un 'asesor de precios' que, además, señala los comercios más baratos según el artículo que se busque.
Ya no hay casi imágenes del día 7 en las puertas de los centros comerciales abarrotadas de gente queriendo entrar para llevarse las 'gangas'. Las rebajas pueden empezar antes y pueden ser por internet. Establecimientos como Stradivarius, El Corte Inglés, Sfera o Lefties dan el pistoletazo de salida a sus descuentos el 7 de enero. Otros como Zara o Shein, el 6. Mango las comenzó el 3 de enero con descuentos en su página web exclusivos para sus afiliados, pero sin duda el que se lleva la palma es H&M, que inició sus descuentos el año pasado, concretamente el 28 de diciembre. Y es que en 2012 se redactó la Ley 12/2012, de 26 de diciembre, de medidas urgentes de liberalización del comercio y de determinados servicios, por la cual los comerciantes pueden fijar los descuentos cuando ellos deseen.
Otra acción que se lleva a cabo estos días y que se está poniendo de moda es la de evitar aglomeraciones y encender el ordenador para acceder a esos descuentos. Con las rebajas de las tiendas en las páginas web nace una forma de hacer compras tranquilamente desde casa. Pero también muchos usuarios combinan la compra física y en línea.
Madridiarioha salido a la calle a preguntar sobre los hábitos de los consumidores en relación con las rebajas. Aalgunos han comentado a este medio que no les convencía al principio la compra por internet, pero ahora la combinan con la física y están contentos con ella. En cuanto al nivel de gasto, depende de cada persona: algunos desembolsarán como máximo 50 euros y otros de media 200 euros. Una variable que entra en juego es la de comprar para uno mismo o para varias personas.
Los que gastan más, compran para más personas
Este diario también ha realizado una encuesta a sus lectores y entre los principales datos que arroja destaca que las personas que gastan entre 50 y 250 euros son las que invierten en productos para ellos mismos y para otras personas. Estos consumidores precisamente, que compran para ellos y para otras personas, tienen entre 46 y 55 años. El 47,5 por ciento de las personas que han respondido a la encuesta no ha comprado productos rebajados antes del 7 de enero, mientras que el 45 por ciento sí ha comprado algunas cosas con anticipo.
También se desprende de esta encuesta que las personas que planean sus rebajas y miran cosas antes de que llegue este período son las que más ahorran ya que el 26 por ciento de estas personas gasta entre 51 y 100 euros.
La mayoría de personas encuestadas prefieren comprar en la tienda, pero existe un alto porcentaje, el 38, que combina las dos cosas. A la pregunta de si ha preparado una lista antes de participar en las rebajas, el 40 por ciento no lo hace, mientras que el 26 por ciento no lo hace y cree que debería hacerlo, el 16 por ciento alguna vez lo ha hecho y el 16 por ciento sí prepara esta lista.
Por último, los dos grupos de edades que son más cuidadosos con el precio del producto son las personas entre 46 y 55 años y los jóvenes de entre 18 y 25 años.
Claves para las rebajas
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y la Asescon han difundido recomendaciones para los consumidores a la hora de comprar productos. Estas son algunas de ellas:
Hacer listas de lo que se necesita y apuntar el precio que tiene antes. Así se podrá comprobar si de verdad baja (y cuánto) en los próximos días. De esta manera se evita realizar gastos superiores a los permitidos por la economía familiar y comprar productos de escasa calidad fabricados expresamente para estas fechas, cuestión no permitida por la legislación vigente.
Las tiendas físicas no están obligadas a admitir una devolución, salvo que haya una tara. Y aun admitiéndola, podría ser en una tarjeta o vale canjeable. Hay que preguntar. Las compras online sí tienen un periodo legal de desistimiento de 14 días durante el cual no hace falta justificar el motivo de la devolución.
Priorizar comercios adheridos al sistema arbitral de consumo (que haya un intermediario si hay algún problema) o que tengan el sello de Confianza Online: los problemas se resuelven de una manera más rápida y gratuita.
Conservar siempre el tique de la compra; es vital para poder reclamar posteriormente. Asimismo, las tiendas deben contar con hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes, si la niegan se puede avisar a la Policía Municipal.
En la etiqueta deben constar el precio antiguo y el rebajado.
Los elementos con taras, desfasados o con deterioros deberán identificarse como saldos.
El consumidor tiene el derecho de pedir la hoja de reclamaciones si no está conforme. Los comerciantes se encuentran obligados por ley a facilitarla, en caso contrario se podrá denunciar al establecimiento ante las autoridades competentes.