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EDUCACIÓN

Obras en colegios, en una foto de archivo.
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Obras en colegios, en una foto de archivo. (Foto: Chema Barroso)

Ratios sobrepasadas por la demora de parte de las aulas prefabricadas hasta noviembre

lunes 28 de septiembre de 2020, 07:45h

La pandemia ha evidenciado las carencias de los centros educativos madrileños. La inversión en infraestructuras parece insuficiente a ojos de ampas, docentes y sindicatos, que han denunciado en los últimos años cómo la escasez de aulas se ha parcheado con "ratios sobrepasadas". El virus obligó a la Comunidad de Madrid a buscar soluciones urgentes para reducir el número de alumnos por sala y encontró en la adquisición de 250 módulos prefabricados una respuesta solvente. La Consejería de Educación traslada a Madridiario que "algunos ya se han instalado" y la implantación de otros "se está haciendo en este momento o se hará en los próximos días", pero varios colegios e institutos aseguran que no dispondrán de ellos hasta el mes de noviembre.

Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO Madrid, apremia al Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso a colocar estos barracones "con urgencia" por la llegada del frío y para evitar que los centros recurran a otras opciones que ya les han planteado, como carpas. El sindicato se pregunta asimismo por qué el Gobierno regional ha decidido comprar estas unidades prefabricadas y no alquilarlas y exige "transparencia" en el contrato.

Ante el retraso de parte de estas aulas adicionales, CCOO critica la "dejación y falta de previsión" de la Consejería de Educación. "No han tenido previsión, van por detrás de los acontecimientos y hasta que no convocamos la huelga no hubo plan", lanza. La insuficiencia de clases es un mal que no solo se circunscribe a Madrid, pero esta autonomía "acumula un importante déficit desde hace muchos años", apunta Galvín. Además, recuerda que la Comunidad acapara "una de las ratios más altas de España".

Comparativa de la ratio de alumnos por aula nacional y regional. (Fuente: CCOO)

La representante sindical expone que el desarrollo urbanístico de la región no se ha visto acompañado por las dotaciones educativas necesarias. "Los centros concertados no han tenido la demanda esperada y la de los públicos es enorme", reflexiona. Además, señala al modelo de construcción por obras que sigue la Consejería como el epicentro de la problemática actual. "Hay muchos centros con nombre, pero sin los requisitos mínimos", recrimina. Misma opinión manifiesta la docente de uno de los institutos de Getafe afectados por este sistema, el Elisa Soriano Fischer. "Se construye pensando en abarrotar las clases, viene el coronavirus y no hay 'plan b'", argumenta.

Frente a este planteamiento, la presidenta regional aseveró en la presentación de la 'vuelta al cole' que la Comunidad "está concienciada con la construcción de nuevos centros y espacios para lograr así bajar las ratios". La dirigente 'popular' anunció ese mismo día que entre el año en curso y el próximo se prevé la creación de 9.000 nuevas plazas educativas públicas, una cifra que se alcanzará gracias a una inversión de 105 millones de euros en infraestructuras. En concreto, el Ejecutivo autonómico ha programado 30 obras: nueve centros de nueva creación y 21 ampliaciones. De estas actuaciones, nueve se desarrollarán en Madrid capital y las restantes en otros municipios.

Sin espacio en los colegios de Getafe

El citado IES Elisa Soriano Fischer, localizado en El Bercial, Getafe, es uno de los destinatarios de los módulos prefabricados. Hasta ocho barracones corresponden a este instituto que lleva tres años funcionando y del que solo se ha levantado la primera fase del proyecto completo. "La segunda tenía que haber estado lista este mes de septiembre, pero ni han empezado", cuenta Lara, docente del centro.

La bajada de las ratios a un máximo de 20 alumnos ha dado lugar a dos grupos más en primero de la ESO. De cuatro han pasado a seis y han tenido que recurrir a "aulas pequeñas pensadas para apoyo de dos o tres niños" para reubicar a estos estudiantes. En verano, la dirección del centro apostaba por la docencia semipresencial y llegó a instalar cámaras, pero esta vía se anuló cuando Educación fijó presencialidad total en varios niveles. Entonces, la Consejería les planteó "la opción descabellada" de juntar a 30 niños en una misma clase separados por mamparas, a lo que el director se negó.

En un escenario en el que los espacios amplios 'cotizan al alza', este IES carece de gimnasio, laboratorio y biblioteca. "Los profesores no tenemos departamentos y no hay patio de recreo, tan solo una pista deportiva en la que intentamos separar a los chicos en secciones, pero está sobrepasado", relata Lara. En su caso, tampoco pueden alojarse en dependencias municipales, pues otros dos colegios del barrio también los han demandado.

La Comunidad de Madrid les ofreció aulas prefabricadas que ya han comenzado a colocarse. Sin embargo, se quejan de que las obras asociadas no terminarán hasta el mes de noviembre. El plazo que les han comunicado es de un mes y medio y los trabajos comenzaron el pasado día 18, señala Lara, quien también muestra su preocupación por que este remedio provisional "se mantenga después de la pandemia y se convierta en definitivo".

Aulas burbuja mezcladas en Leganés

En el vecino municipio de Leganés, las madres y padres del CEIP Manuel Vázquez Montalbán expresan su intranquilidad por la mayor exposición de sus hijos a los contagios. Los alumnos de Infantil y de 1º, 2º y 3º de Primaria comenzaron el curso con los menores divididos en grupos de convivencia estable, pero al incorporarse los de 4º, 5º y 6º estos grupos burbuja desaparecieron al no contar con clases suficientes para los desdobles. "Después de diez días, los han vuelto a mezclar a todos y hay aulas con hasta 25 y 26 niños", explica a este medio Patricia, miembro de la Junta Directiva del Ampa.

El colegio ya ha pedido los módulos prefabricados, pero aún no han recibido nada. "La DAT nos ha informado de que no llegarán mínimo hasta el 30 de octubre", alega. Como "apaño" temporal, en varias aulas se ha aislado a los esudiantes con mamparas separatorias, una alternativa que no convence a los progenitores: "Es un trozo de metacrilato que cubre solo la mesa, pero el niño queda fuera de esa pantalla y, además, los de atrás ni ven ni oyen bien al profesor".

Como sucede al IES de Getafe, este centro se ubica en un barrio periférico, Arroyoculebro, y no cuenta con espacios públicos cercanos. Los padres buscaron otros en el centro de la ciudad, a unos 10-15 minutos en autobús, pero la Comunidad no pagaría esa ruta. "Es complicado porque quien no tenga coche no podría llevar allí a sus hijos y los que tienen más de uno en cursos diferentes deberían dejarlos a la misma hora en dos sitios distintos, pero al menos así se cubrirían las ratios", plantea.

El Ampa critica la "falta de previsión" de la Consejería, pues declaran que en junio ya les hicieron saber que necesitaban seis aulas adicionales. La "obra menor" que necesita el gimnasio tampoco se ha acometido y, por ello, no se pueden habilitar clases allí. Hasta que los barracones se coloquen, emplean como aulas la sala de profesores y la de audiovisuales.

Aulas habilitadas en un polideportivo de Navalcarnero. (Fuente: Ayuntamiento de Navalcarnero)

Cesión de instalaciones municipales en 27 municipios

Numerosos ayuntamientos han puesto a disposición de la Comunidad instalaciones municipales para habilitar aulas extra mientras llegan las prefabricadas. No detentan competencias en Educación, pero se han implicado en favorecer que se cumpla el distanciamiento social. Después de estudiar en qué casos se precisaban estos locales, finalmente se ha hecho uso de ellos en 27 localidades: Alcorcón, Anchuelo, Aranjuez, Arganda del Rey, Arroyomolinos, Chapinería, Collado Villalba, Cubas de la Sagra, El Molar, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Lozoya, Madrid, Móstoles, Navalcarnero, Parla, Pedrezuela, Pinto, Pozuelo de Alarcón, Rivas-Vaciamadrid, San Fernando de Henares, Soto del Real, Valdemorillo, Valdemoro, Valdilecha y Villalbilla.

Madrid capital ofreció a la Consejería hasta 133 espacios ubicados en diferentes distritos, pero tan solo se han acondicionado como clases tres de ellos. En concreto, los centros de mayores San Vicente de Paul, en Carabanchel, que acoge tres clases del colegio Arcipreste de Hita; el José Ortuño Ponce de Villaverde, con tres clases del colegio Dámaso Alonso; y el Nicolás Salmerón de Chamartín, con cuatro clases del colegio Pintor Rosales.

En Getafe, la Alcaldía ha provisto a los colegios públicos de 14 aulas en dependencias municipales en las que se impartirá clase a 300 escolares. Además, fuentes consistoriales han indicado que 13 centros les han confirmado que utilizarán sus gimnasios y otros espacios habitualmente reservados para bibliotecas o comedor para cumplir con las medidas antiCovid.

“La mayor problemática se encuentra en el Sector III, debido a que el CEIP María Blanchard (Buenavista) no está terminado, y los centros de este barrio han de asumir además a sus alumnos”, sostiene el Ayuntamiento que lidera Sara Hernández. Ante esta situación, el Gobierno local reprocha al regional su metodología de construir por fases: “Hacen que los estudiantes convivan con obras y cargan a los centros con más alumnado, lo que se agrava ahora en el marco de esta pandemia”.

Por su parte, el consistorio de Parla acondicionó en solo 48 horas la Casa de la Juventud para que acogiera desde el pasado lunes a un centenar de alumnos de Primero de la ESO del colegio Madre Teresa de Calcuta, centro al que se le han concedido ocho de los 11 barracones pedidos. Estos jóvenes estaban destinados al IES Parla Este, rebautizado como José Pedro Pérez Llorca, que no podrá inaugurarse hasta el próximo curso. “Este nuevo instituto, que Parla llevaba exigiendo más de un año, era ahora una necesidad todavía “más urgente”, apuntan desde Unidas Podemos, que gobierna con el PSOE en la localidad.

En Navalcarnero, el ayuntamiento ha cedido el polideportivo El Pijorro y el pabellón de La Estación para albergar aulas de Bachillerato del los IES Carmen Martín Gaite y Profesor Ángel Ysern. “Estas cesiones son circunstanciales en el tiempo, ya que estos centros han solicitado a la Comunidad el envío de aularios prefabricados que recibirán en los próximos meses, pero la incorporación al curso era prioritaria”, sostienen.

Más de 35 millones en obras

A fin de mejorar las condiciones de higiene y de garantizar el distanciamiento social que exige el Covid-19, la Comunidad de Madrid ha destinado cerca de 35 millones de euros para acometer un total de 550 actuaciones en los centros educativos. Las intervenciones más significativas corresponden a la instalación de 65.000 pantallas de protección individual y 250 aulas prefabricadas.

Estos módulos cuentan con ventilación natural, aislamiento térmico y acústico, condiciones por las que la Consejería de Educación garantiza que cumplen con "todos los estándares técnicos". Además, en la presentación del plan de 'vuelta al cole', se especificó que su vida útil es la misma que la de un aula convencional.

Los conocidos como barracones se pueden agrupar, tienen acceso directo a los patios, aseo adosado y prescinden de pasillos para evitar el contacto entre los diferentes grupos de convivencia estables. El Ejecutivo autonómico ha comprado hasta 5.000 pupitres adicionales a los de su mobiliario para equiparlos.

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