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Los bomberos de la nieve

Los bomberos de la nieve

Los retenes de vialidad invernal están de guardia 24 horas al día. Ellos son los encargados de limpiar las carreteras ante las nevadas, para evitar los riesgos para el resto de conductores

Por Cristina Expósito
viernes 09 de febrero de 2007, 00:00h
Este invierno no ha sido tan crudo como el de hace dos años, a pesar de lo cual los retenes que despejan las carreteras de nieve en la región ya han empleado más de 1.800 kilos de sal. Los trabajadores del centro de vialidad invernal de El Ventorrillo en Navacerrada, coinciden en que "ya ha pasado lo peor" y aseguran que el cambio climático ha traído una primavera anticipada.

El viento sopló el viernes en la sierra de Madrid a rachas de 80 kilómetros por hora, pero lució el sol y al mediodía ya estaban limpias todas las carreteras que a las tres de la madrugada habían empezado a cubrirse de nieve. A esa hora comenzó el trabajo del retén del Ventorrillo, en el puerto de Navacerrada. Las condiciones de conducción son por definición "extremas" para los trabajadores de vialidad invernal. Temperaturas bajo cero, ventiscas de nieve, hielo en la carretera...Ellos son los encargados de que el resto de conductores no sufra estas circunstancias.

Si la nieve cae en la sierra la situación está bajo control, el problema surge cuando baja la cota y se cubren de blanco pueblos y carreteras donde no nieva con frecuencia. "Es el día de la gran nevada, cuando el servicio no da a vasto y el los miembros del retén deben multiplicarse", dice el capataz, Lorenzo Martínez. Ese día no ha llegado este invierno y ya no se le espera, porque el sol de febrero calienta lo suficiente como para derretir la nieve y al mediodía no quedan vestigios de las inclemencias de la noche.

Del Ventorrillo parten las cuadrillas a despejar de nieve las carreteras de los puertos de Navacerrada y Cotos, los más transitados de Madrid. Desde el uno de octubre hasta finales de abril el retén está de guardia 24 horas al día. Las previsiones meteorológicas son básicas para el buen funcionamiento del retén.

"Es muy importante conocer la carretera, porque cuando nieva dejan de verse los márgenes y hay que circular por el centro de la calzada", explica el capataz. La principal recomendación para los conductores es no correr."Hay que trabajar despacio, las carreras no valen de nada porque las nieve sigue cayendo", añade. Los miembros del retén tienen en común que conocen las carreteras de su demarcación palmo a palmo, aunque cada uno tiene una procedencia.

Francisco trabaja en los retenes forestales durante el verano y asegura que ante la nieve "estás solo". Cuando se produce un incendio se movilizan multitud de efectivos y el trabajo está dirigido. "Ante las nevadas estás más aislado y conducir en esas circunstancias es más peligroso", explica Francisco por la emisora de su vehículo, ya que se encuentra trabajando en el puerto de Navacerrada. "Eso sí, el frío es más fácil de combatir que el calor de un incendio forestal", añade.

Las máquinas quitanieves van equipadas con GPS que permiten su localización en todo momento. Además el retén está en constante comunicación con Guardia Civil y las Policías Locales de los municipios afectados. En los meses de verano llega el momento de la formación y el mantenimiento de las máquinas, que se desmontan completamente para su limpieza. El día en que finaliza una campaña es el mismo en el que se inician los preparativos para la siguiente.  

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