Desde el cierre al tráfico de la Casa de Campo en julio del año pasado se han reducido los incendios forestales. Así lo refleja que la media de metros cuadrados calcinados en 2004, 2005 y 2006 fue de 10.752, mientras que en 2007 se situó en 5.000.
La delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, presentó este viernes el Operativo contra Incendios Forestales en la Casa de Campo de este año y dio los datos de 2007, cuando se quemaron 5.000 metros cuadrados del gran pulmón verde de la ciudad en siete incendios. En los tres años anteriores la media se situó en 10.752 metros cuadrados quemados.

El tráfico es la causa que apunta el Ayuntamiento de Madrid para explicar la reducción de incendios. Además, frente a los siete siniestros del año pasado este año hasta el momento sólo se ha producido uno, que ha afectado a 189 metros cuadrados.
Por otra parte, el número de incendios en 2007 se redujo un 86 por ciento respecto a 2003, cuando aún no existía el operativo, y la superficie quemada en un 96 por ciento.
"El Ayuntamiento no puede permitir que la joya verde de la ciudad se vea dañada por el fuego", afirmó la delegada durante la presentación del operativo en el cerro Garabitas de la Casa de Campo, a cuya torre de vigilancia subió por una escueta escalera de metal.
123 operarios
En la prevención, detección y extinción de los incendios en la Casa de Campo trabajan 85 operarios durante todo el año. Un número que aumenta en verano con 38 personas más divididas en tres retenes que cubren las 24 horas del día. Los empleados están equipados con tres autobombas, dos vehículos todoterreno y dos camiones nodriza para facilitar agua.
Durante todo el año se siegan 600 hectáreas de hierba, se desbrozan matorrales, se podan 7.800 árboles y se despejan 128 kilómetros de cortafuegos para evitar que se produzcan los incendios y reducir su impacto en el caso de que los hubiera. El dispositivo cuenta con una inversión de 700.000 euros y permite llegar a cualquier conato en menos de 10 minutos, según informa el Ayuntamiento.

Pero este dispositivo no está completa sin la ayuda de los ciudadanos, por lo que Ana Botella desctacó "la importancia de la actuación de los madrileños". Asimismo, recordó que está prohibido hacer fuego, que no hay que tirar colillas al suelo y que ante la más mínima sospecha se debe llamar al 112.