www.madridiario.es
Regalos redentores

Regalos redentores

lunes 07 de julio de 2008, 00:00h
Un regalo, un 'empujón' a un joven para que logre reinsertarse en la sociedad. Ésa es la filosofía de Asombra!, una tienda que vende productos elaborados por reclusos de toda España y por menores infractores que cumplen medidas en los centros de la Comunidad de Madrid.
Jarrones, bolsos, lámparas, cuadros, marcos para fotos, bisutería, abanicos, paraguas... Cualquier regalo imaginable tiene cabida en Asombra!, un lugar donde la artesanía adquiere un carácter más que simbólico. Cada uno de esos objetos esconde horas de trabajo de algún recluso o algún menor infractor que, desde un taller ubicado en su prisión o centro de menores, trabaja con sus manos a modo de terapia para dar un paso más hacia la reinserción.

A pesar de llevas abierta tan solo un año, la tienda ya cuenta con clientes fijos, que saben que con su compra contribuyen a una labor social. El proyecto es el fruto de un convenio entre Instituciones Penitenciarias, la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid (ARRMI) y GINSO, que decidieron sacar a la calle el fruto de todo el esfuerzo de los internos.

"De esta forma, los menores ven cómo el trabajo se ve recompensado", explica Paloma Alía, la responsable de la tienda. De hecho, el importe de cada artículo se envía íntegramente a su autor, que puede así obtener ingresos mientras cumple su condena o medida y adquirir las habilidades y hábitos necesarios para lanzarse al mundo laboral cuando salga. Los precios son ajustados al máximo, hasta el punto de que, en palabras de Alía, "algunos de estos objetos llevan muchas horas de trabajo, pero no podemos venderlos más caros, porque la competencia del sector es muy dura". Es el caso de algunos de los cuadros hechos con hilos, "una terapia que se utiliza en las prisiones desde tiempos inmemoriales por la concentración que requiere", que pueden llevar más de sesenta horas de trabajo.

En Asombra! se pueden encontrar objetos procedentes de siete centros de menores madrileños. Así, Los Rosales I, gestionado por Respuesta Social Siglo XXI, colabora con sus talleres de hilos, cerámica y carpintería, disciplina que también practican los menores de Renasco y El Madroño; el Teresa de Calcuta, gestionado por GINSO, cuenta con un taller de pintura que da los últimos retoques a los artículos antes de comercializarlos en la tienda; el Puerta Bonita, centro femenino gestionado por Respuesta Social Siglo XXI, envía a la tienda bisutería y objetos de pintura en tela; El Pinar I, gestionado por Fundación Grupo Norte, envía objetos de carpintería, al igual que el Altamira, que además cuenta con un taller de encuadernación.

Los productos elaborados por estos menores no tienen nada que envidiar a los de cualquier otra tienda de artesanía. "Incluso la nieta de Ana Botella y José María Aznar tiene un atrapasueños elaborado en El Pinar II, con el que le obsequió la ARRMI", apunta Pablo Justo, director del centro, que gestiona Fundación Grupo Norte. "Tenemos verdaderos manitas", añade Juana Mateo, directora de Los Rosales I. Los menores que participan en el taller de carpintería de este centro, que elaboran portacartas, bandejas, carruseles y todo lo imaginable en madera cuentan con un contrato de trabajo a jornada parcial. En el caso del resto de los talleres, perciben también cantidades económicas a modo de incentivos. Así los insertan en el mercado laboral, una opción especialmente interesante para aquellos que no pueden proseguir sus estudios por cualquier motivo o bien necesitan ayudar económicamente a sus familias.

  "Lo primero que intentamos siempre es que estudien, que tengan al menos algún título académico, pero para los casos especiales hemos puesto a su disposición este proyecto, además del resto de los talleres prelaborales con que cuentan los centros", apunta Blanca Sanz, coordinadora de formación del Teresa de Calcuta. "Para ellos es necesario, de cara a su reinserción, desarrollar hábitos de ttrabajo, lograr una autonomía, adquirir las habilidades sociales para relacionarse con jefes y compañeros y desarrollar las estrategias necesarias para resolver los problemas que puedan planteárseles en su vida diaria", agrega.

Pero el proyecto va más allá de la artesanía. El joven Raúl acaba de encontrar en Asombra! su primer trabajo como dependiente, coincidiendo con su paso al régimen semiabierto, que le permite compatibilizar ese empleo con el cumplimiento de su medida. Todavía le queda un año, "aunque pediré una revisión dentro de seis meses". Su compañera está en tercer grado penitenciario. Una vez que hayan cumplido por completo lo impuesto por los jueces, ambos deberán abandonar su empleo en la tienda. Eso sí, con una experiencia laboral que les ayudará a afrontar el futuro.

La tienda se encuentra situada en la calle del León, número 24, en un local cedido por la Comunidad de Madrid. El horario comercial es de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 de lunes a viernes, ampliándose los sábados hasta las 20.30.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios