Ignacio González exige al Estado que garantice la "libre circulación" de las mercancías y las personas en la región, después de que hayan sido puestos en libertad los 34 camioneros detenidos en la A-1 y de que remita el colapso en las carreteras.
González compareció tras el Consejo de Gobierno para pedir al Gobierno central y a la Delegación de Gobierno que eviten "el colapso total y el cierre del acceso a la ciudad y a los sistemas de abastecimiento".
"Llevamos tres días de huelga sin que se haya tomado ninguna decisión. La situación se ha desbordado y los piquetes violentos han evitado la libre circulación de las personas y las cosas, lo que ha tenido repercusión en la prestación de servicios, dificultades en el acceso al trabajo, a los mercados o para llevar a los niños a los colegios", detalló González.
El vicepresidente se mostró preocupado además por "el repunte de precios que ya se ha producido" como consecuencia de la
falta de abastecimiento de Mercamadrid, por lo que volvió a pedir "que se adopten medidas inmediatas" por la seguridad de los madrileños.
Sin atascos por la huelga
Este jueves al menos la situación de huelga de los transportistas por el aumento de precios del combustible no se dejó notar apenas en las carreteras de la Comunidad, que, según la Dirección General de Tráfico, registraron los mismos problemas que cualquier otra jornada laboral "o incluso menos".
Fuentes de la DGT informaron que los camiones que impedían la entrada a la capital se dispersaron, mientras que fueron retirados los de los
camioneros detenidos este miércoles en la A-1 por los antidisturbios.

Libertad para los camioneros
Precisamente, esos conductores fueron puestos en libertad en la madrugada de este jueves después de que un juez les tomara declaración en la Comisaría de Moratalaz, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía.
Asimismo, en la madrugada de este jueves consiguieron retirar del depósito municipal los camiones que les fueron confiscados después de pagar la multa correspondiente, informaron fuentes del Ayuntamiento. Ahora tendrán que hacer frente además a una multa de 1.500 euros por alteración de orden público, a la pérdida de varios puntos del carnet y a la retirada del mismo durante tres años y medio, una vez se resuelva.
Los transportistas, acusados de desórdenes público y en algún caso de resistencia a la autoridad, se negaron a ser escoltados por la M-40 hasta Getafe con el objetivo de reestablecer el tráfico en la autovía. Fuentes de la Jefatura Superior de Policía insistieron en que los agentes no tuvieron que utilizar la fuerza para proceder al arresto de los transportistas. Tras las detenciones, las grúas desplegadas en la zona retiraron siete camiones.
Sin embargo, desde la Federación Nacional de Asociaciones de Empresas de Transportes de Mercancías (Fenadismer) aseguraron que los agentes actuaron con "mucha contundencia", llegando a romper los cristales de los vehículos con mazas. Según apuntaron, muchos de los transportistas accedieron a entregar las llaves de sus camiones.