Detenidas en Madrid 21 personas por delitos de robo con fuerza y hurto
Por MDO/E.P.
viernes 23 de mayo de 2008, 00:00h
Actualizado: 25/05/2008 13:25h
Agentes de la Guardia Civil, en el marco de la Operación 'Yokito', han detenido en Madrid a 21 personas con identidades falsas como supuestas autoras de numerosos robos con fuerza en las cosas en el interior de viviendas y en vehículos blindados de joyeros, así como de hurtos al descuido en bancos y joyerías en todo el territorio nacional.
Igualmente, se les imputan delitos de asociación ilícita, falsificación de documentos y receptación. Las investigaciones, que ha dirigido la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real, comenzaron el pasado mes de enero tras detectarse, en la localidad de Tomelloso, un considerable incremento de robos con fuerza en las cosas en el interior de domicilios con la peculiaridad de que todas las víctimas de ellos eran súbditos chinos.
A partir de ese momento, y gracias a las arduas investigaciones posteriores, se pudo identificar a los integrantes de la red delictiva y determinar su implicación en otros hechos delictivos relacionados con robos en interior de vehículos blindados pertenecientes al gremio de los joyeros y hurtos al descuido en entidades bancarias y joyerías.
Debido a la gran cantidad de personas implicadas en los hechos delictivos y su gran movilidad geográfica, se averiguó que la banda, articulada en grupos de cinco o seis personas, de lunes a viernes, se desplazaba desde sus residencias en Madrid a diferentes comunidades autónomas, donde actuaban cometiendo los robos y los hurtos en las joyerías, bancos y a clientes.
Tras regresar los viernes a Madrid, se deshacían del botín obtenido a través de receptadores y posteriormente se reunían en locales de ocio próximos a sus domicilios donde planificaban la actividad delictiva de la semana siguiente.
Entre el material intervenido, se encuentran gran cantidad de joyas y muestrarios completos de joyería procedentes de robos, que podrían ascender a más de 600.000 euros; utensilios para fundición de oro y moldes para fabricación de piezas, ya que la organización contaba con un taller en el que fundían las piezas robadas para fabricar nuevas, venderlas posteriormente y evitar así el control policial.
Además, pasaportes y otros documentos falsos, más de 37.000 euros en efectivo, herramientas para la comisión de robos -llaves maestras, palanquetas y cizallas-, material electrónico y otros efectos procedentes de robos.