El Instituto Anatómico Forense recibió los restos óseos hallados en la fosa común descubierta el pasado 11 de febrero en la Unidad de Servicios de Base (USBA) 'Primo de Rivera' de la Brigada Paracaidista (BRIPAC), en Alcalá de Henares y comenzó este viernes los análisis para determinar su origen e identidad, pruebas entre las que se incluirán los análisis de ADN, según informaron fuentes de la investigación.
Se ha barajado la posibilidad de que estos restos pudieran pertenecer a desaparecidos durante la Guerra Civil. Además, la Fundación Andreu Nin considera que tendría "cierta lógica" que el cadáver del líder del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) secuestrado y asesinado en 1937 por agentes secretos soviéticos dirigidos por Orlov, figurara entre los restos óseos de la citada fosa.
Las fuentes consultadas relataron que el centro investigador recibió este miércoles por la tarde cinco bolsas de gran tamaño con los restos humanos encontrados en la fosa de Alcalá, material que todavía se encuentra precintado, a la espera de que el forense encargado de su análisis comience su trabajo. El especialista iniciará las pruebas para determinar el origen de los restos este viernes, una vez haya concluido la guardia que cumple este jueves en el juzgado de Alcalá.
Las mismas fuentes explicaron que el análisis de los restos, cuya recogida fue dirigida por el Juez Togado Militar Territorial número once, pretende conseguir identificaciones individuales, determinar la fecha de la muerte y esclarecer las circunstancias accesorias a la causa de los fallecimientos, por lo que se realizarán pruebas adicionales de ADN y estudios antropométricos y antropológicos del material hallado en la fosa.
El estudio que se llevará a cabo en el Instituto Anatómico Forense comenzará catalogando por grupos los diferentes huesos y fragmentos óseos. Posteriormente, se procederá a la reconstrucción, en la medida de lo posible, de los esqueletos, basándose en los huesos recuperados en el cuartel de la BRIPAC. Después de ese paso, el forense intentará determinar la edad, sexo y talla de los cadáveres y, tras ello, se buscará establecer el número mínimo de individuos a los que corresponde los huesos.