El Barómetro Económico del Ayuntamiento de Madrid del último trimestre de 2007 indica que el sector servicios, que supone el 80 por ciento de la producción de la ciudad, y el AVE, que ha aumentado su servicio hasta los siete millones de viajeros, son los ejes de la economía de la ciudad.
El Barómetro elaborado por el Ayuntamiento de la capital y referido al último trimestre de 2007 revela que el sector servicios supone más del 80 por ciento de la producción de la ciudad. Además, la actividad turística mantiene también su vigor en la capital, con un aumento el pasado año del 8,5 por ciento de los viajeros que la visitan, e igualmente el aeropuerto de Barajas batió récord de viajeros, con 51,7 millones (10,9 por ciento más que en 2006).

El delegado del Área de Economía y Empleo, Miguel Ángel Villanueva, anunció que en Madrid el empleo crece entre las mujeres, a diferencia de lo que ocurre con los hombres, con un descenso de la tasa de desempleo femenino de un 8,5 por ciento interanual en el último trimestre de 2007, e igualmente desciende de manera importante la temporalidad en el trabajo: los contratos indefinidos suponen ya el 80,1 por ciento del total, once puntos más que a escala nacional.
El Barómetro de Economía dedica un capítulo monográfico a la red ferroviaria de alta velocidad. Las líneas recientemente puestas en servicio y las que lo estarán en un futuro próximo, alcanzando Lisboa y la frontera francesa, confirman a Madrid como uno de los tres núcleos ferroviarios de alta velocidad más importantes del mundo junto a Tokio y París.
Según Villanueva, “con el desarrollo futuro previsto, Madrid se emparejará con Tokio como ciudad líder en conectividad por alta velocidad, siendo el nodo de una conurbación que alcanzará los 24,6 millones de habitantes y una dimensión laboral de 10,6 millones de empleos”. El edil subrayó la línea Madrid-Barcelona como ejemplo de esta efectividad. “Si en 2007, entre avión y tren los viajes entre ambas ciudades alcanzaban la cifra de 5,5 millones, con la puesta en funcionamiento del AVE, y en apenas cuatro años, esta cifra se elevará hasta los 7 millones, la mayoría de ellos en tren”.
Menos emisiones de CO2
Además, el tren contribuye firmemente a la sostenibilidad al reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono. Las estimaciones apuntan a que la alta velocidad puede implicar un descenso aproximado del 16 por ciento al año del total del gasto energético necesario en los viajes entre Madrid y el resto de España. Solamente contabilizando el recorrido Madrid-Barcelona, y ya en 2011, se emitirán 205.000 toneladas menos de dióxido de carbono.

Otro de los apartados está dedicado al estudio de la población de mayor edad desde el punto de vista de la dimensión territorial.
A pesar de que el centro de la ciudad está más envejecido que los distritos periféricos, un hecho común a todas las grandes urbes, la noticia es que la estructura de poblacional está cambiando, y se reduce la tendencia al envejecimiento de la población de Madrid.
“La población a partir de 65 años –concluyó Villanueva– ha crecido en el periodo 2001-2007 menos que la población total, de manera que si en 2001 representaba el 19,5 por ciento del total, ahora pesa siete décimas menos, el 18,8 por ciento”.