Cuatro años de concienzuda investigación, con más de 180 entrevistas y algún que otro educado portazo, han servido a David Fernández (Madrid, 1975), periodista de raza, hoy en el digital Infobae, para labrarse el título de biógrafo extraoficial de Isabel Díaz Ayuso. Su última obra, 'Ayuso, zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid' es el resultado.
Una suerte de radiografía de la política madrileña que retrata con minuciosidad la visión del propio autor en torno a la figura de la presidenta. También de sus más próximos acólitos, entre los que destaca la figura de su principal asesor y jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, MAR. Considerado clave en el tránsito vital y profesional de Ayuso: de cuestionada entre sus propios compañeros en las filas populares a convertirse en la figura más representativa de la derecha madrileña. Y, tal vez, española. ¿Futura moradora de La Moncloa? Solo el tiempo lo dirá.
¿Por qué decidiste escribir un libro sobre Isabel Díaz Ayuso?
Hablando con gente que la conocía, empezaron a llegarme detalles, anécdotas de cómo era ella de verdad... Al principio era solo curiosidad periodística. Poco a poco, el libro comenzó a tomar forma. Mucha gente me dijo que estaba loco por querer escribir sobre Ayuso. Ponían incluso en duda que pudiese volver a trabajar como periodista. Por eso muchos de las entrevistados prefieren que no publique su nombre.
"No es un libro crítico con Ayuso"
No obstante, no es un libro exclusivamente sobre Ayuso. Ni siquiera es un libro crítico con Isabel Díaz Ayuso... Busco construir un personaje a raíz de lo que me cuenta la gente que la ha conocido personalmente y ha trabajado con ella. En él hablo además de todo el ecosistema del PP de Madrid, que conozco bien -porque David trabajó durante dos años como responsable de Prensa de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS)-. Es, en general, un libro sobre las miserias que rodean a la política. Cuenta los entresijos, lo que hay detrás... Esa información privilegiada del día a día que tenemos los periodistas pero que la gente normal desconoce.
Antes de adentrarnos en el contenido del libro, me gustaría preguntarle por el reciente viaje a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Isabel Díaz Ayuso ha conseguido hacer algo que es muy difícil en política: que no interese el contenido sino la reacción. Lo hemos visto en su último viaje a México. Ella lo mide todo. Sabe qué necesita acorde a su ambición nacional. ¿Voy a México a buscar inversores para la Comunidad de Madrid? No. Todos los presidentes autonómicos viajan al extranjero. Podría haber hecho una cosa más discreta. Pero lo tiene todo medido. Sabe lo que tiene que decir, sabe que la va a liar, sabe que va a tener una reacción, sabe que se va a situar en el panorama internacional, que va a estar en todos los debates. Esa es su estrategia.
Todo esto sumado a su victimismo, todo es una operación de Estado contra ella, y sus mensajes populistas que calan en la ciudadanía, que son sencillos y que la gente entiende. Como decía un compañero de su partido: "Dice esas barbaridades para tapar las salvajadas que hace". No es una frase de la oposición, es una frase de un compañero.
"Como me dijo un compañero suyo en el PP: Ayuso dice barbaridades para tapar las salvajadas que hace"
Dice que Ayuso tiene ambición nacional... ¿La ve llegando a La Moncloa?
Siempre ha dicho que iba a estar ocho años en la Comunidad de Madrid porque quería hacer otras cosas en la vida. Obviamente ha visto ya que sus plazos no se cumplen, porque esperaba que -Alberto Núñez- Feijóo llegase antes a La Moncloa. Y ahora Ayuso va a repetir -como candidata a la presidencia de la Comunidad- en el 2027. Creo que va a ganar con mayoría absoluta. Se va a comer a Vox. Ya sabe lo que tiene que hacer y que decir y los medios la van a apoyar. Además, la izquierda a día de hoy no tiene un candidato atractivo para intentar voltear la situación.
En definitiva, creo que va a arrasar en Madrid y va a mantener sus aspiraciones nacionales. Pero tiene un problema. Tiene dos rivales políticos. Pedro Sánchez, que ya veremos qué quiere, y Feijóo. Cuando este último llegue a La Moncloa, que llegará, podrá abrir el grifo de la publicidad del Gobierno, que es muy grande, más que el de la Comunidad. A partir de ahí podrá empezar a colar mensajes que hasta ahora no ha podido colar. Es decir, el poder interno estará más equilibrado. Seguramente no veamos a una Ayuso tan cómoda, con unos medios tan dóciles...
No quiero jugar a ser pitoniso, porque el futuro no está escrito, pero vaticino que, a lo mejor, en 2027 la suerte de Ayuso empieza a cambiar.
En el libro menciona que la suerte fue clave en su crecimiento dentro del PP madrileño... ¿Por qué?
Lo primero que hay que señalar es que a Ayuso no le gusta la política, pero sí los ingresos y el poder que conlleva la política. Por eso decide afiliarse al PP de Moncloa, porque sabe que la política le podría reportar unos ingresos estables. Ahí tiene su primera dosis de fortuna. Se podría haber afiliado en Chamberí, pero no. Lo hace en Moncloa, que era la agrupación más activa en esos momentos. Ella también era muy activa, estaba en todos los mítines, pero como militante de cuarta fila... Ahí es donde conoce a Pablo Casado, con quien hace muy buenas migas. Este consigue colocarla como asesora de Alfredo Prada. De ahí pasa a ser asesora de Esperanza Aguirre. No dura demasiado porque no termina de convencer a Aguirre, pero el PP nunca abandona a uno de los suyos y la colocan en Madrid Network con un sueldo de 4.000 euros al mes.
Hay que recordar que Ayuso no es una persona especialmente formada, pero sí trabajadora. Está en todos los mítines, maneja las redes sociales, que entonces eran incipientes en política... Y así se cuela en las lista para las elecciones de 2011. La meten en el puesto 72, pero Aguirre arrasa y entra como diputada. Luego tiene la suerte de que en 2015, cuando hay que repetir elecciones, se ha hecho muy amiga de Cristina Cifuentes y vuelve a repetir como parlamentaria. Pide ser consejera, pero le dicen que no. Pide ser jefa de prensa y también le dicen que no. Consigue ser portavoz adjunta, pero Enrique Ossorio pide que se la quiten de en medio. Cifuentes la mete entonces como viceconsejera de Justicia y luego tiene la suerte de que su amigo Casado gana las primarias y la elige como candidata. Quería a alguien que le fuese fiel, que no le fuese a traicionar, y nadie más de su confiaba aceptaba el reto. Todos sabemos como acabó aquello...
Y entonces aparece MAR...
No exactamente. A día de hoy, gente muy próxima a Ayuso, gente que ha trabajado con ella, no se explica cómo ha llegado a ser presidenta de la Comunidad porque no es una persona muy preparada. No es una persona intelectualmente formada, como podrían ser otros políticos que finalmente no llegan a nada porque no tienen padrinos ni madrinas. Esto se nota mucho en su primera etapa como presidenta. En ese primer año las críticas son muy bestias. Es la época de las "ayusadas", cuando desde Sol incluso tienen que esconderla un poco, cuando sus compañeros dicen que "tiene un verbo de bachiller" o que "es un diamante demasiado bruto". Ahí es cuando fichan a MAR.
Con la llegada de Miguel Ángel Rodríguez, que es un tipo súper listo, con muchos años de experiencia y que venía sin nada que perder todo empezó a cambiar. Hacen una estrategia política muy buena de confrontación contra Pedro Sánchez, que entonces era ya el político más odiado del país, sirviéndose además del contexto derivado de la pandemia... Es una estrategia basada en mensajes populistas sencillos y que la gente entiende. Por ejemplo, lo de "en Madrid no te encuentras con tu ex". ¿Qué me quieres decir con eso? ¿Qué tiene que ver con la gestión de los servicios públicos? Ya lo decía el propio MAR en 1998 en su libro 'El Candidato Muerto': el mejor candidato del futuro no será el más preparado, sino aquel al que la gente entienda, aquel que logre conectar...

¿Cómo es la relación entre Ayuso y MAR?
Ayuso y MAR se llevan muy bien desde el principio, congenian muy bien por sus aspiraciones y su ambición y este se convierte rápidamente en su principal gurú. Su guía. Son uña y carne. Pero hay que decir también que Ayuso es muy influenciable y muy manipulable. El que diga que Miguel Ángel Rodríguez no la controla totalmente, miente.
"Congenian muy bien desde el principio por sus aspiraciones y su ambición"
¿Cómo describiría ideológicamente a Isabel Díaz Ayuso?
Ella dice que es una gran liberal, pero la realidad es que es un camaleón, una superviviente. Como decía, no le gusta la política. Es capaz de estar en la universidad y decirle a sus compañeros que es una persona progresista y que su padre milita en Izquierda Unida, pero luego se afilia al PP. Cuando estaba con Aguirre había que ser más liberal. Con Cifuentes, más moderada. Y ahora toca ser más extrema derecha, apoyar al lobby judío y a Donald Trump, para quitarle votos a Vox.
Hay una frase que Aguirre decía de Almeida, a quien tampoco le gusta la política, y que curiosamente también se puede aplicar a Ayuso. Cuando Aguirre llevaba a Almeida a las reuniones del Consejo de Gobierno y había un debate entre varios consejeros, le preguntaba: "Tú, José Luis, que no tienes principios... ¿Qué opinas de esto?".
En el libro también menciona que Ayuso ha ido aprendiendo de los errores de sus antecesores...
Además de rodearse de un buen equipo, hay que reconocer que Ayuso ha tenido talento para no cometer los errores que cometieron las que estuvieron en el poder antes que ella. Sobre todo de Cifuentes. Habían estado juntas y Ayuso vio como el fuego amigo, de la mano de algunos medios de comunicación, del Grupo Planeta, al que Cifuentes le había denegado una universidad privada, y Quirón, cuyos responsables iban directamente al despacho de la presidenta a pedirle que agilizara los pagos, acaban con ella. ¿Qué hace entonces Ayuso? Llega al poder y dice: con estos no nos metemos.
¿Cree que la causa fiscal que pesa sobre González Amador podría terminar por pasarle factura?
No. No creo que vaya a afectarle. Ya hemos visto los casos de su padre y de su hermano. Nadie vio el alzamiento de bienes de su padre, ni las comisiones de su hermano. Parecían bastante evidentes, pero finalmente no hubo condena. Aunque la haya en el caso de su novio, que ya ha reconocido el fraude fiscal a través de su abogado, dudo mucho que vaya a pasarle factura. Como me decía uno de sus compañeros del Partido Popular que ha preferido no desvelar su nombre, si Ayuso atropella mañana a un niño en la Gran Vía, la culpa sería del niño. Estas prácticas no pasan factura entre los votantes tradicionales de la derecha.
Para terminar, ¿tendremos segunda parte del libro?
"No tengo ninguna fijación personal con Ayuso"
No. Ahora estoy involucrado en otros proyectos de investigación que no tienen nada que ver con la política. Soy periodista y hablo de las cosas de las que tengo información, pero no tengo ninguna fijación personal con Ayuso.