Bad Bunny ya tiene una réplica de sí mismo en el Museo de Cera de Madrid. Este jueves se ha presentado la nueva figura que se suma al catálogo de celebridades representadas en las instalaciones de este museo.
La incorporación del cantante, una de las estrellas internacionales más influyentes del panorama musical actual, ha requerido cinco meses de trabajo artesanal por parte del equipo artístico del museo, que ha cuidado cada detalle para lograr el máximo realismo.
Según han explicado desde el Museo de Cera, uno de los principales retos ha sido captar la energía escénica del artista y reproducir una de sus poses más características: el gesto del chasquido de dedos. “Se ha trabajado su rostro, expresión, postura y estilismo característico, con el objetivo de reflejar tanto su imagen como su energía en escena”, señalan desde la institución.
El escultor responsable también destaca el minucioso trabajo realizado en el cabello y la barba, elaborados pelo a pelo e insertados individualmente en la figura de cera para aumentar el realismo. A ello se suma la reproducción artesanal de los tatuajes del cantante, realizados uno a uno por el tatuador profesional Adrián Sánchez, conocido artísticamente como Black Sánchez.
La figura luce un estilismo inspirado en la última etapa artística del cantante y en el universo visual de su proyecto ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’, con referencias a sus raíces puertorriqueñas. La ambientación se completa con una escenografía de inspiración caribeña.
Desde el Museo de Cera destacan que esta incorporación permite acercar al público “referentes que van más allá de la música y forman parte de la cultura global actual”. La llegada de la figura coincide además con la estancia de Bad Bunny en Madrid, lo que convierte la presentación en uno de los estrenos más mediáticos y esperados por los visitantes y seguidores del artista.