La ley que permite computar al concebido no nacido como un miembro más de la unidad familiar ha entrado en vigor este sábado en la Comunidad de Madrid, después de su publicación el viernes en el Boletín Oficial regional.
La norma, aprobada a comienzos de mes por la Asamblea de Madrid, convierte a la región en la primera comunidad autónoma que reconoce esta consideración con carácter general para el acceso a determinadas ayudas, prestaciones y beneficios públicos.
Desde el momento en que se acredite el embarazo, el futuro hijo podrá tenerse en cuenta en las convocatorias autonómicas cuyos requisitos dependan de la renta o del número de integrantes de la familia.
La medida afectará, entre otras prestaciones, a las becas de Bachillerato, las ayudas para el primer ciclo de Educación Infantil en centros privados, las becas de comedor escolar, el abono transporte y las subvenciones al alquiler destinadas a jóvenes.
Además, las familias con dos hijos que estén esperando un tercero podrán solicitar los beneficios vinculados al título de familia numerosa a partir del día siguiente a la finalización de la semana 14 de gestación, sin tener que esperar al nacimiento.
La ley incluye también medidas fiscales. Entre ellas figura la posibilidad de aplicar determinadas deducciones autonómicas en el IRPF por gastos escolares, así como acceder a exenciones de tasas y otras bonificaciones tributarias, incluidas algunas relacionadas con la compra de vivienda de segunda mano.
El Gobierno regional sostiene que la norma pretende ampliar el apoyo económico a las familias desde las primeras etapas del embarazo.
Los grupos de la oposición, sin embargo, han cuestionado durante su tramitación el alcance de la iniciativa. Consideran que supone otorgar un reconocimiento jurídico al concebido no nacido que podría exceder las competencias de la Comunidad de Madrid.