El concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Antonio Giraldo, ha denunciado públicamente a través de sus redes sociales la situación que atraviesan los inquilinos de varios edificios propiedad de la Casa de Alba, situados en la calle de Manuel y la calle de Duque de Liria, a escasos metros del Palacio de Liria. En un vídeo difundido por el edil, Giraldo ha alertado de que las familias que residen en estos inmuebles han recibido cartas notificando que sus contratos de alquiler no serán renovados, criticando así el Plan Reside, impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, que según él "facilita la transformación de viviendas en uso turístico y favorece la expulsión de los vecinos".
En sus declaraciones, Giraldo ha señalado que los edificios afectados habían estado protegidos contra cambios de uso hasta la aprobación del Plan Reside y ha asegurado que la "excusa" de la rehabilitación permite, durante 15 años, convertirlos en pisos turísticos. "Ya sabemos cuáles son las intenciones que tiene el Gran Duque, porque en otros edificios de la zona ha hecho exactamente lo mismo: expulsar a las personas que estaban para hacer apartamentos turísticos. Y ya veremos si dentro de 15 años esto vuelve a ser vivienda, que ya sabemos que la capacidad del Ayuntamiento para hacer cumplir la legalidad es nula", ha manifestado. De esta manera, el concejal socialista ha criticado la recalificación de los edificios del centro histórico de Madrid, que a su juicio ha abierto la puerta a la especulación inmobiliaria y a la pérdida de vivienda para las familias residentes.
La denuncia de Giraldo se produce después de que periódico El País publicara un reportaje detallando la situación de los 75 hogares que podrían verse afectados. Según el diario, los inquilinos comenzaron a recibir hace semanas notificaciones de Bala Investment, empresa creada en mayo de 2025 y vinculada a la gestión de la Casa de Alba, en las que se les comunica que sus contratos no serán renovados por "razones técnicas y de rehabilitación del edificio". Los vecinos, la mayoría familias con hijos o personas mayores, temen que las viviendas sean reconvertidas en pisos turísticos o residencias de estudiantes, siguiendo un patrón ya observado en otros inmuebles históricos de la zona. La investigación periodística detalla que los edificios afectados van desde los 45 hasta los 90 metros cuadrados y que los alquileres actuales, situados entre 1.000 y 1.500 euros, están muy por debajo del precio de mercado, lo que hace que la conversión a alquiler turístico suponga un aumento considerable del beneficio económico para la casa ducal.
El reportaje de El País también destaca que la transformación de estos inmuebles no habría sido posible sin la aprobación de un planeamiento urbanístico especial, que permite al propietario modificar el uso de los edificios y obtener licencias para alquiler turístico como el Plan Reside. Esta estrategia, criticada también por el concejal socialista, afectaría hasta el 78 por ciento de los edificios del centro, facilitando así la expulsión de inquilinos de larga duración y beneficiando las grandes fortunas con intereses especulativos.
Los vecinos, que prefieren mantener el anonimato por temor a represalias, expresan su preocupación por el futuro de sus hogares y critican la falta de transparencia de la Casa de Alba, que a través de su agencia de comunicación se limita a señalar que las acciones emprendidas buscan la "actualización y preservación de los edificios históricos" y que el diálogo con los inquilinos se realiza de forma individualizada, sin concretar el destino final de las propiedades.
Al ser preguntada por esta situación, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha asegurado que, según la información disponible por el Ayuntamiento, se trata "únicamente de una solicitud de reforma de los edificios" y "en ningún caso" se ha solicitado una modificación del uso residencial. Según la vicealcaldesa, en caso de que hubiera cambios en el futuro, "estos serían comunicados oficialmente". Sin embargo, Sanz ha insistido que actualmente no hay datos que confirmen la transformación de las viviendas en pisos turísticos.