Ha transcurrido ya más de un mes desde que un nutrido grupo de jubilados irrumpiese, pancarta en mano, en el Pleno de la Junta Municipal de Retiro. El motivo de la movilización no era otro que denunciar la suspensión de actividades en hasta ocho centros de mayores de la capital a raíz de la quiebra de 'Educación Cultura y Ocio Sociedad Limitada', más conocida por las siglas Educo, la empresa responsable de gestionar los talleres deportivos y culturales en este tipo de instalaciones, aunque también en bibliotecas y centros culturales. En suma, hasta 47.000 usuarios afectados. De ellos, en torno a 20.000 solo en el distrito.
Para más inri, apuntaban entonces desde la oposición a José Luis Martínez-Almeida, la situación era de sobra conocida por el Ayuntamiento. Al menos desde el pasado mes de junio, cuando la compañía diese a conocer públicamente el cese en sus labores. Sin embargo, reprochaban desde Más Madrid, en Cibeles ni siquiera se había contemplado aún la posibilidad de activar un contrato "de emergencia" que hiciese posible la continuidad del servicio. Tampoco de iniciar los trámites para asumir la gestión directa de estos centros o de lanzar un nuevo proceso de licitación pues, apostillaban, "el contrato actual no finaliza hasta febrero de 2026".
Con el objetivo de que la normalidad retornase cuanto antes -y en la medida de lo posible- a los centros de mayores, fue entonces cuando el Gobierno madrileño puso en marcha una primera solución. La fórmula elegida, un "contrato de acumulación de funciones de los funcionarios". En la práctica, esta vía permitía derivar trabajadores municipales -destinados en origen a otras labores- a la gestión administrativa de los centros de mayores. En definitiva, el paso necesario para retomar, aunque fuese a marchas forzadas, la actividad, pues los huecos dejados por los monitores profesionales serían asimismo cubiertos mediante personal voluntario.
Lejos de satisfacer las demandas de los usuarios, sobre todo, insisten, porque "al no haber personal cualificado, muchas de las actividades siguen sin impartirse" en la actualidad, la propuesta ha indignado más si cabe a los mayores. La respuesta, coordinada a través de la Asociación Vecinal Los Pinos - Retiro Sur y Socias Activas del Centro Municipal de Mayores Benito Pérez Galdós, recurrentes manifestaciones, programadas cada miércoles por la mañana a las puertas mismas del centro.
"La ausencia de monitores es muy grave porque se trata de la actividad básica que muchos mayores tenemos en nuestra vida. La única que nos permite relacionarnos con otras personas. Además de ser bueno para el cuerpo y la mente, los talleres nos permiten conocer gente nueva, entablar amistades y compartir tiempo más allá del centro. Son el mejor instrumento para combatir la soledad no deseada", lamenta visiblemente afectado Pepe Molina, uno de los usuarios todavía habituales del Pérez Galdós, en conversaciones con Madridiario.
"Es muy grave porque se trata de la única actividad que muchos mayores tenemos en nuestra vida"
Como trasfondo de las críticas, el "modelo privatizador" que, dicen, defiende el Partido Popular en Madrid: "Al estar externalizadas -las actividades-, hay centros de mayores afectados -por la disolución de Educo y la "inacción" consistorial- en Retiro, en Carabanchel... También centros culturales de Arganzuela (…). Al no haber profesionales capacitados, porque desde el Ayuntamiento parece que no quieren gastarse un duro, muchos de los talleres continúan sin impartirse. Por ejemplo, los de actividad física: gimnasia, taichi o yoga. Y, claro, cuantos más voluntarios haya, que no cobran nada, más dinero que se ahorran".
La "verdadera solución", aunque sea "de emergencia", la derivación de "profesionales cualificados" desde el propio Consistorio para impartir los programas restantes. "Lo que deben hacer es derivar funcionarios que sean expertos en educación física -y otras materias-, que los trasladen al distrito y que sean ellos los que den las clases. Ante un problema de emergencia hay que buscar soluciones de emergencia", reclama Molina al ser cuestionado por este digital.
"En el Ayuntamiento parece que no quieren gastarse un duro"
Debate en Cibeles
Tal es el grado de descontento que la cuestión ha llegado incluso a la Comisión Permanente Ordinaria del Pleno de Políticas Sociales, Familia e Igualdad en Cibeles. De hecho, fue precisamente responsable de uno de los enganchones más tensos de la última sesión, celebrada el pasado lunes.
"Les estamos escuchando cada dos por tres diciendo que les preocupa mucho los cuidados de las personas mayores y tenemos que decir que, teniendo en cuenta lo que está ocurriendo estos últimos meses con el cierre de actividades y talleres en ocho centros municipales de mayores, nada más lejos de la realidad (…). Creemos que su Gobierno debería velar porque este servicio funcione correctamente. Ya antes de verano todo el mundo estaba alarmado porque sabía que las actividades no iban a retomarse en septiembre. Profecía autocumplida. Estamos en noviembre y seguimos igual", reprochaba la concejala y portavoz de Más Madrid en la comisión, María del Mar Barberán.
Duras acusaciones que serían a la postre replicadas por el delegado del área, José Fernández. Y es que, al menos a juicio del responsable, desde el Ayuntamiento se continúa "trabajando intensamente" en busca de una "solución" que llegará "en el plazo más breve posible". Aunque, reconoce eso sí, respetando en todo momento los "procedimiento legales", la "legislación laboral" y el "proceso administrativo" en ciernes para que "los trabajadores asalariados de esta empresa -Educo- puedan cobrar". En todo caso, sentenciaba a renglón seguido, "disculpas a los afectados".