Tres lienzos de Goya, pertenecientes al Museo del Prado, se han instalado temporalmente en la planta de los Borbones de la Galería de las Colecciones Reales. Son los que se titulan Carlos III, cazador y los cartones para tapices La vendimia o El Otoño y El cacharrero. Este préstamo temporal corresponde a la política de préstamos entre instituciones. El Prado podrá contar con varias obras de Patrimonio Nacional para una próxima exposición sobre Antonio Rafael Mengs, que se abrirá el próximo 25 de noviembre.

El retrato Carlos III, cazador sitúa al monarca luciendo las bandas de la orden de Carlos III, de San Jenaro y del Santo Espíritu, así como el Toisón de Oro, en las tierras de caza de los reyes, acompañado de un perro que duerme plácidamente a sus pies. La pieza, datada hacia 1786, lo retrata poco antes de su muerte. Los dos cartones Galería fueron encargados a Goya para la elaboración de unos tapices destinados a decorar el Palacio Real de El Pardo para los Príncipes de Asturias, el futuro Carlos IV y su mujer María Luisa de Parma. En La vendimia o El Otoño se muestra cómo un joven vestido de amarillo, color que simboliza el otoño, ofrece a una dama un racimo de uvas negras que un niño intenta alcanzar. Tras ellos, una campesina lleva sobre su cabeza una cesta llena de uvas que trae de los campos del fondo.
Estos tres cuadros prestados se han colgado al fondo de la planta de los Borbones, en el espacio dedicado a Carlos III, donde permanecerán hasta marzo. La ubicación no es casual.
Francisco de Goya se instaló en Madrid hacia 1764, cuando Carlos III llevaba ya seis años de reinado. Y fue este monarca el que le hizo el encargo de cartones para tapices, con el resultado de la obra más luminosa y costumbrista del artista. El cacharrero y La vendimia son dos claros ejemplos. Realizó hasta cuatro series en ellas encontramos obras maestras como El quitasol, la Pradera de San Isidro o El Pelele. A la segunda serie corresponde El cacharrero y La vendimia, a la tercera. El pintor aragonés trabajaría para otros tres monarcas: Carlos IV, José I y Fernando VII.

El Museo del Prado posee la mayor colección de obras de Goya, siendo uno de sus grandes tesoros. Este museo se inauguró en 1819 con los fondos de la colección real. Goya se exiliaría a Burdeos en 1824, falleciendo allí cuatro años después.
Que el intercambio se produzca cuando se anuncia la exposición de Mengs tampoco es casual. El pintor checo dejó una gran obra en Madrid -la mejor de su catálogo según algunos expertos- y se manifestó admirador de Goya. Estuvo entre nosotros en dos periodos, de 1761 a 1769 y de 1774 a 1777. Seguramente en la segunda estancia es cuando pudo conocer el trabajo del pintor español. Patrimonio Nacional y el Museo del Prado poseen una muestra extensa y representativa de la pintura religiosa y de los retratos, firmados por Mengs.
Actualmente, también en la planta de los Borbones, se puede ver El Amor presentando a Luis XV el retrato de la infanta Mariana Victoria de Borbón, prestada por el Museo Nacional de los Palacios de Versalles y Trianon.