Madrid ya respira el ambiente navideño incluso antes del encendido oficial de las luces que está previsto para el próximo sábado 22 de noviembre, cuando la Plaza de Cibeles se convertirá en el epicentro de una de las celebraciones más esperadas del año. Desde hace días, los operarios del Ayuntamiento trabajan sin descanso instalando estructuras luminosas, árboles decorativos y cadenetas, que poco a poco van transformando la fisonomía de la ciudad. Las calles más emblemáticas como la Gran Vía, la calle Alcalá o la Puerta del Sol lucen ya los primeros destellos de lo que será un espectáculo visual con más de 13 millones de bombillas LED repartidas por más de 240 emplazamientos de los 21 distritos de la capital.
El espíritu navideño ha comenzado a desplegarse con fuerza. El Ayuntamiento ha apostado por un diseño más cálido y envolvente, con luces de bajo consumo y motivos inspirados en la tradición madrileña, pero también en la creatividad infantil, ya que varios de los diseños lumínicos proceden de un concurso escolar en el que participaron niños de primero y segundo de Primaria. La gran novedad de esta edición es el cambio de escenario para el acto inaugural, que dejará la Puerta del Sol para celebrarse por primera vez en la Plaza de Cibeles, donde se espera una gran afluencia de público y un ambiente festivo acompañado de música y actividades para todos los públicos.

Mientras tanto, los paseantes ya pueden disfrutar de la instalación de enormes abetos luminosos en puntos como Colón, Plaza de España o Atocha, además de los característicos cerezos de luz que cada año se convierten en protagonistas de los paseos navideños. El Ayuntamiento ha destinado más de seis millones de euros a esta campaña que busca no solo embellecer la ciudad, sino también dinamizar el comercio local y atraer turismo en una de las épocas más rentables para el sector.
Estructuras luminosas, árboles y cadenetas decoran Madrid por Navidad
La
Navidad madrileña se extiende más allá del centro histórico y llega también a los barrios, con el objetivo de que todos los
distritos participen de la magia de estas fechas. Calles secundarias, plazas de barrio y avenidas periféricas empiezan a llenarse de color y brillo, creando una atmósfera que invita a salir, pasear y compartir.
Con el montaje prácticamente finalizado, la ciudad se dispone a recibir una nueva edición de su tradicional encendido, un espectáculo que, un año más, marcará el inicio oficial de la temporada navideña en la capital.