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Paseo de la Castellana.
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Paseo de la Castellana. (Foto: Diego Sánchez)

Desde la Castellana a la M-30: Madrid identifica 33 'puntos negros' de contaminación acústica

miércoles 05 de noviembre de 2025, 12:47h
Actualizado: 15/11/2025 10:33h
El Ayuntamiento ha presentado el nuevo Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA), una estrategia que identifica 33 zonas de actuación prioritarias y 24 espacios tranquilos que deben preservarse. El documento, aprobado inicialmente en septiembre y actualmente en fase de información pública, busca consolidar a la capital como "referente nacional e internacional en la lucha contra la contaminación acústica", según destacó el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, durante su presentación en el Centro Municipal de Acústica de Madrid.

El plan refleja un avance significativo: desde 2006, la población expuesta a niveles elevados de ruido se ha reducido un 80 por ciento, y desde 2016, un 50 por ciento en horario nocturno y un 40 por ciento en horario diurno. "Esto nos convierte en una de las ciudades europeas más avanzadas en la lucha contra el ruido. Estamos mejor que París, Bruselas o Berlín", ha subrayado Carabante, que ha insistido en que "Madrid está plenamente comprometida en garantizar los niveles sonoros mínimos posibles".

Del tráfico a las terrazas: los grandes focos de ruido

El nuevo plan pone el foco en dos grandes orígenes de ruido: el tráfico rodado y la actividad de ocio. Entre los 33 puntos de actuación figuran arterias como el paseo de la Castellana, la M-30, Bravo Murillo, Velázquez, Alcalá, O’Donnell o General Ricardos.

El plan establece líneas de actuación que pasan por incrementar el porcentaje de autobuses eléctricos en EMT Madrid, evaluar la reducción de los tiempos de tránsito y de espera en las paradas, incentivar la creación de carriles Bus-VAO, impulsar la renovación de neumáticos, fomentar la movilidad peatonal y la micromovilidad, incentivar el uso de vehículos más silenciosos o ampliar el SER. También integrar criterios acústicos en el planeamiento urbano y la construcción de equipamientos, instalar más pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes en el acceso de pasos inferiores y seguir avanzando en las medidas orientadas a una mejor gestión del ocio.

También se actúa sobre las zonas de ocio con alta concentración de terrazas, especialmente en áreas como Ponzano (Chamberí) o el distrito Centro, donde ya existen Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE) que limitan horarios, terrazas y actividades. "El problema no es tanto el nivel de ruido, sino las horas a las que se produce", ha explicado Carabante, que -además- ha defendido las campañas de concienciación como herramienta clave para compatibilizar "el derecho al ocio y el derecho al descanso" como la presentada hace apenas una semana en el distrito centro junto a Noche Madrid.

El delegado también ha citado los llamados "puntos negros acústicos", vinculados principalmente a grandes infraestructuras de movilidad como la M-30, la M-40 o los ejes radiales, y ha subrayado que el Consistorio ya actúa sobre ellos con obras de transformación urbana como el soterramiento de la A-5 o la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas. Ambas intervenciones reducirán "drásticamente el ruido en superficie", generarán corredores verdes y disminuirán la población afectada por niveles sonoros superiores a los objetivos de calidad acústica.

Zonas tranquilas a proteger

Además de las áreas de intervención, el plan identifica 24 "zonas tranquilas" que el Ayuntamiento quiere preservar de futuras presiones urbanas. Entre ellas destacan El Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa, el parque Juan Carlos I, el parque del Oeste, Valdebebas o el Ensanche de Vallecas, además de corredores verdes como el Parque Lineal del Manzanares o áreas naturales como El Pardo y el Parque Regional del Sureste.

Estas zonas, señala el documento, son esenciales para garantizar la salud acústica y el bienestar de los ciudadanos, por lo que se prevé fomentar su uso responsable, facilitar su acceso y proteger su entorno frente a incrementos futuros del ruido.

El Ayuntamiento recuerda que muchas de las líneas del nuevo plan ya están en marcha o en fase avanzada. Entre ellas, la ampliación del servicio Bicimad, el incremento del SER (Servicio de Estacionamiento Regulado), la protección de los entornos escolares, la instalación de asfaltos fonoabsorbentes, las ayudas Cambia 360 para renovar el parque automovilístico y la creación de zonas de bajas emisiones.

También se incluyen acciones de inspección, educación y sensibilización en los 21 distritos de la ciudad, así como el trabajo permanente del Centro Municipal de Acústica, que cada año realiza entre 1.400 y 1.500 inspecciones a vehículos municipales y privados, de las cuales el 85 por ciento obtiene informe favorable.

Carabante ha destacado que el PAMCA da continuidad a los planes aprobados en 2006 y 2016, y responde al mandato de la Ley del Ruido. Su objetivo no es solo corregir los problemas actuales, sino anticipar los derivados del crecimiento urbano y del aumento de la actividad económica. "El ruido es uno de los principales problemas que afrontan las ciudades del siglo XXI. Tenemos que tomar medidas para minimizarlo", ha manifestado delegado.

Sobre los conciertos y grandes eventos

La oposición ya había criticado el plan esta semana, calificándolo de poco ambicioso y reclamando que incluyera estudios acústicos previos y medidas más estrictas para los grandes conciertos y festivales. En respuesta, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha defendido que el PAMCA sí contempla actuaciones específicas para este tipo de eventos, entre ellas la elaboración de un protocolo de control acústico que garantice la compatibilidad entre la celebración de espectáculos y el derecho al descanso vecinal.

"Cada organizador deberá presentar un plan de sostenibilidad acústica con medidas concretas para reducir las molestias", ha manifestado Carabante, además el delegado ha detallado que los festivales y conciertos estarán obligados a adoptar sistemas de mitigación del ruido, como pantallas o cortinas acústicas, y planes de control validados por los servicios técnicos municipales.

El Ayuntamiento prevé aprobar el plan de forma definitiva tras la evaluación de las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública. Con su puesta en marcha, Madrid aspira a seguir reduciendo la contaminación acústica y avanzar hacia un modelo urbano más habitable, sostenible y respetuoso con el descanso vecinal. "De la misma manera que estamos luchando contra la contaminación del aire, también lo hacemos contra la acústica. Nuestro objetivo es un Madrid más silencioso y más saludable", ha asegurado Carabante.

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