Madrid vuelve a sentir la Navidad antes de tiempo con los primeros compases del montaje de Cortylandia 2025, el espectáculo animado que cada año adorna la fachada de El Corte Inglés de Preciados y que ya forma parte del paisaje emocional de varias generaciones. Estos días, curiosos y familias se acercan al centro para fotografiar el proceso de instalación, mientras los operarios dan forma a los personajes que volverán a cantar su famosa melodía: 'Cortylandia, Cortylandia, vamos todos a cantar…'.
El acto inaugural correrá a cargo del mentalista e ilusionista Anthony Blake, encargado de la cuenta atrás que pondrá en marcha el espectáculo este sábado 22 de noviembre a las 19:00 horas. En esta edición, bautizada como 'Cortylandia Express', más de 20 muñecos articulados, que realizan 40 movimientos distintos gracias a sistemas neumáticos y eléctricos, darán vida a una nueva historia navideña que promete sorprender tanto a los más pequeños como a los nostálgicos de siempre.
Una locomotora que habla y entona villancicos, encabeza este montaje que cumple ya 47 ediciones y que podrá visitarse hasta el 5 de enero. Cortylandia recrea así una estación de tren invernal, con vapor en los andenes, los primeros copos de nieve y una locomotora antigua lista para partir hacia “el gran viaje de la Navidad”. Un oso jefe de estación, un lobo maquinista y un séquito de animales, como ciervos, ardillas, ratones y conejos, acompañan al público en esta escenografía que ocupa 40 metros de ancho por 16 de alto.
Las figuras, fabricadas con impresión 3D y porexpán sobre estructuras metálicas reforzadas con poliurea, dan vida a este cuento navideño que vuelve a convertirse en uno de los reclamos festivos más clásicos de Madrid que podrá visitarse hasta el 5 de enero de 2026.
Según ha explicado Luis Macho, del departamento de Promoción del Punto de Venta de El Corte Inglés, las figuras y materiales que dan forma al montaje se preparan durante todo el año. El proceso arranca con el diseño de la maqueta y la creación de los bocetos, continúa en verano con el modelado de los personajes y la planificación de movimientos, luces y sonido, y culmina en otoño con el montaje final. Un trabajo minucioso que convierte a Cortylandia en un auténtico cuento animado a escala urbana.
Una tradición que nació en 1979
Cortylandia se celebró por primera vez en 1979, en la fachada del edificio de Preciados, como una forma de presentar la ampliación del centro comercial. Aquella primera edición utilizó una locomotora real procedente del Parque de Atracciones de Madrid, y fue concebida por el departamento artístico de El Corte Inglés como una atracción inspirada en los parques de Disney. El resultado fue un éxito rotundo.
Desde entonces, Cortylandia se ha convertido en una cita imprescindible de la Navidad madrileña. Solo en 2020, debido a la pandemia, se interrumpió la instalación tradicional, aunque se mantuvo la decoración y una proyección audiovisual que permitió conservar el espíritu del espectáculo.
A lo largo de más de cuatro décadas, los temas de Cortylandia han variado cada año: desde bosques encantados hasta trenes, marionetas o personajes de cuentos. Muchos madrileños guardan el recuerdo de haber crecido volviendo cada diciembre a cantar su pegadiza canción, que ya forma parte del imaginario colectivo de la ciudad. A día de hoy, Cortylandia es mucho más que un montaje infantil: es un símbolo de nostalgia, familia y tradición compartida.