La placa dedicada al dirigente socialista Francisco Largo Caballero ha vuelto a ocupar este jueves su lugar en la fachada de la Junta Municipal del distrito de Chamberí, después de que el pasado mes de julio el Tribunal Supremo confirmara la nulidad del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Madrid del 29 de septiembre de 2020, por el que se eliminaban los nombres de la avenida Francisco Largo Caballero y del bulevar de Indalecio Prieto, así como esta placa conmemorativa.
Pese a su restitución, desde el PSOE y Más Madrid han reclamado al equipo de Gobierno municipal que "resarza el desagravio" cometido con la retirada de estos reconocimientos. El Ayuntamiento, encabezado por José Luis Martínez-Almeida, ya había asegurado que restauraría la placa "en el tiempo y forma que marca la sentencia" y dentro del contrato en vigor de conservación de monumentos.
La reinstalación se ha hecho sin acto público, lo que ha sido duramente criticado por la oposición. La portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha cargado contra el modo en que se ha ejecutado la restitución, por la falta de transparencia en el proceso, y ha reclamado "respeto a la memoria democrática y a las instituciones".
"Vemos cómo se ha repuesto la placa de Largo Caballero que el Ayuntamiento retiró a martillazos, con nocturnidad y alevosía. La sentencia fue clara: aquella retirada fue ilegal. Sin embargo, la reposición se ha hecho de la misma manera, sin transparencia y sin avisar ni a la Fundación Largo Caballero, ni a UGT ni al PSOE, que fuimos quienes denunciamos esta injusticia".
En la misma línea, el portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Rubiño, ha exigido "un acto público institucional de reinauguración de la placa que sirva como desagravio y reconocimiento de la memoria democrática". Rubiño también ha celebrado la reposición a través de sus redes sociales, afirmando que "Almeida quiso reescribir la historia y destrozar a martillazos la memoria de Largo Caballero pero la movilización ciudadana y el Supremo le pararon los pies. Tras años de opacidad y resistencias, la placa ha sido restaurada y repuesta en su sitio. Toda una victoria democrática".
Argumentos judiciales
En su sentencia, el Tribunal Supremo respaldó los argumentos de la instancia inferior al indicar que esta "se limita a decir que no advierte que relacionen la actuación de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto Tuero con la exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil o de la represión de la Dictadura".
El origen de la controversia se remonta a la iniciativa del Grupo Municipal Vox, liderado por Javier Ortega Smith, que según los fallos judiciales basó su petición de retirada en "las conductas y/o trayectorias personales de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto", pero, como subrayaron los jueces, estas alegaciones se presentaron "sin ir acompañadas de las fuentes de conocimiento de los hechos y acusaciones, lo que resulta imprescindible para revestirlas de una mínima objetividad".
Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid argumentó ante los tribunales que se había producido una errónea interpretación del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, una tesis que fue rechazada por los jueces y que iba en sentido contrario al recurso de apelación presentado por el Grupo Municipal Socialista, entonces encabezado por Pepu Hernández.