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Vista de la boina de contaminación en Madrid
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Vista de la boina de contaminación en Madrid (Foto: Jesús Hellín / Europa Press)

Ecologistas alertan de niveles de ozono en aire "perjudiciales para la salud" en toda la región

Por Hugo García Reina
lunes 18 de agosto de 2025, 07:36h
Actualizado: 19/08/2025 16:08h
En los meses de verano la calidad del aire se ve amenazada por un enemigo invisible: el ozono troposférico, también conocido como “ozono malo”. A diferencia del estratosférico —que forma la “capa de ozono”, protectora contra la radiación ultravioleta—, el que se encuentra cerca del suelo no es un aliado, sino un contaminante que afecta tanto a la salud de los humanos como al medio ambiente.

Desde Ecologistas en Acción han alertado sobre este fenómeno después de su alta incidencia en las últimas semanas. La segunda ola de calor del verano ha elevado la contaminación por ozono en Madrid hasta niveles “perjudiciales para la salud, sin ninguna actuación por parte de las administraciones”, considera la confederación.

Por ejemplo, de acuerdo a los datos del Área de Calidad Atmosférica de la Comunidad de Madrid y del Servicio de Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid, prácticamente todas las estaciones de control de ozono registraron niveles de superación del Umbral de Protección a la Salud entre los días 2 y 9 de agosto: las 14 de la capital, y 27 de las 28 existentes en la región, con ocho horas por encima de los 120 microgramos por metro cúbico (µg/m³).

La legislación establece un límite de 25 superaciones por año de este umbral. En agosto de 2025, las 14 estaciones de la red de la capital ya han llegado a esa cifra, y también lo han hecho la mitad de las de la red autonómica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es más estricta en sus límites y establece el umbral en 100 µg/m³ para un máximo tres días.

De este modo, los ecologistas sentencian que la región de Madrid “se encuentra en estos momentos estructuralmente fuera de los valores marcados por la legislación europea en relación con la contaminación por ozono, y su población lleva ya una semana expuesta durante buena parte del día (desde el mediodía hasta el atardecer) a niveles de contaminación por ozono perjudiciales para la salud”.

La contaminación por ozono en Madrid aumenta

Según el informe Calidad del aire en el Estado español 2024, presentado por Ecologistas en Acción el pasado mes de junio, a pesar de la gran reducción en emisiones de óxidos de nitrógeno en la Comunidad de Madrid, los niveles de ozono fueron “notablemente más altos que en años anteriores, pese a la menor duración de las altas temperaturas y radiación solar durante el pasado verano”. De este modo, las superaciones del valor objetivo legal para la protección de la salud aumentaron un 30 por ciento respecto al promedio del periodo 2012-2019.

Según el mismo informe, los peores registros se obtuvieron en las estaciones Casa de Campo, El Pardo y Parque Juan Carlos I, un patrón que se repite en este 2025. Esta mayor incidencia en lugares aparentemente más “sanos” de la ciudades se explica porque el ozono es un gas que no se emite directamente a la atmósfera, sino que se forma a partir de reacciones químicas entre óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV), liberados por el tráfico rodado, la industria y otras actividades humanas. La radiación solar actúa como catalizador, acelerando el proceso y elevando las concentraciones durante las horas más calurosas del día.

Un gas que afecta a personas y medio ambiente,

La presencia de ozono en el aire acarrea problemas tanto para la salud humana como para el medio ambiente: “Las personas que tienen problemas asmáticos en estas situaciones lo pasan bastante mal”, asegura Juan García Vicente, miembro de Ecologistas en Acción, que añade que afecta también a las personas sanas.

“Las personas que tienen problemas asmáticos en estas situaciones lo pasan bastante mal”

De hecho, según indica la propia Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el ozono puede provocar síntomas como irritación ocular y de las vías respiratorias, cefalea, disminución de la función pulmonar, o mayor susceptibilidad de contraer o agravar enfermedades respiratorias. Por tanto, en jornadas de gran concentración de este gas, puede ser perjudicial hacer ejercicio en el exterior: “Hacer ejercicio intenso, ya sea físico, laboral o deportivo, durante las horas centrales del día, no es recomendable”, apunta García Vicente.

El ecologista, recuerda que el ozono no afecta sólo a la salud de las personas, sino que su presencia puede llegar a incidir “en la vegetación, en las cosechas, e incluso en los monumentos… Además, es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento de la Tierra”.

Los ecologistas piden medidas a las autoridades

Debido a la peculiar formación del ozono, el ecologista establece que la forma de combatir su aparición es incidiendo en los gases precursores, procedentes de la quema de combustibles: gasolina, queroseno, gas natural… “Por ejemplo, a través de la limitación del tráfico”, anuncia Juan García Vicente. “En Francia, por ejemplo, las prefecturas tienen la potestad de limitar la velocidad de los coches en estas situaciones para reducir la emisión de óxido de nitrógeno…Es algo anecdótico, pero significa que tienen conciencia de ello”.

Otra de las quejas de Ecologistas en Acción tiene que ver con la falta de información por parte de las autoridades. Ecologistas en Acción resalta que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid se ha “limitado” a colocar avisos rutinarios en sus páginas web y apps de calidad del aire una vez producidas las superaciones del umbral.

Señalan que, “contraviniendo la normativa”, no se ha realizado una “adecuada difusión” a través de los medios de comunicación, resultando así una actuación claramente insuficiente para proteger la salud de la población más afectada”. Se trata, dicen, de una “negligencia de las autoridades madrileñas que viene reiterándose en los últimos años”.

Juan García Vicente apunta también al papel de los medios de comunicación: “Igual que se informa de que mañana va a haber 37 grados, que se informe sobre la calidad del aire para que la población limite su ejercicio físico en el exterior”, propone.

De cara a próximos episodios de calor extremo, Ecologistas en Acción reclama al Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid que “abandonen la pasividad y pongan en marcha ya medidas efectivas de información a la población, así como la adopción inmediata de medidas orientadas a reducir los altos niveles de ozono”.

En sintonía con lo mencionado por García Vicente, instan a las autoridades a “poner en marcha actuaciones similares a las adoptadas en Francia a principios de julio, en las áreas metropolitanas de París, Marsella o Lyon, con prohibición de la circulación de los vehículos más contaminantes, reducción de la velocidad, encarecimiento de los estacionamientos centrales o bonificación del transporte público. Medidas, dicen, “encaminadas a reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, principal contaminante precursor del ozono”.

Tanto la administración regional como el Ayuntamiento de la capital distinguen tres niveles de actuación en función de la contaminación por ozono: preaviso de carácter interno (160 µg/m3) umbral de información (180 µg/m3) y umbral de alerta (240 µg/m3)

En caso de superar el umbral de información, el protocolo de actuación de la ciudad de Madrid establece la difusión de información a través de la página web del Ayuntamiento, del servicio gratuito de alertas SMS (para aquellos que se hayan suscrito) de la aplicación ‘Aire Madrid’ y de las redes sociales. El protocolo municipal contempla la recomendación de uso de transporte público, pero no su limitación, como piden los ecologistas. En caso de superar el umbral de alerta, eso sí, las autoridades podrían llegar a adoptar “ciertas actuaciones concretas como la prohibición de determinadas actividades al aire libre”.

La organización ambiental solicita a la administración la “adopción urgente del preceptivo plan de emergencia, que incluya medidas inmediatas de limitación de la emisión de contaminantes precursores durante las olas de calor, para prevenir los episodios de ozono”. Por último, recuerdan que los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes y la Comunidad de Madrid acumulan más de dos años de retraso en la adaptación al plan marco del Estado, aprobado en 2021 por el Gobierno y las comunidades autónomas.

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