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Jóvenes haciendo botellón.
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Jóvenes haciendo botellón. (Foto: Juan Luis Jaen)

Proyecto Hombre alerta del incremento de las adicciones a drogas, alcohol y pantallas entre menores durante el verano

Por Fernando Rodríguez
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frodriguezmadridiarioes/10/10/22
lunes 28 de julio de 2025, 07:51h
Actualizado: 06/08/2025 08:05h

Aparcados momentáneamente los apuntes y los libros de texto, al menos hasta el próximo mes de septiembre, cuando dará comienzo el curso académico 2025-2026, el verano es recibido por la juventud como la época de mayor ocio y disfrute de todo el año. Viajes junto a los amigos a la playa y la montaña, conciertos y festivales, días enteros tomando el sol en la piscina o fiestas populares son solo algunos de los muchos planes que ofrece el estío. Distracciones para todos los gustos y, en mayor o menor medida, también para todos los bolsillos.

El periodo vacacional y, sobre todo, la abundancia de tiempo libre durante los meses de julio y agosto entraña no obstante una cara B para los menores de edad. Entre las principales amenazas, alertan desde Proyecto Hombre Madrid, el incremento en el consumo de sustancias perjudiciales para la salud, fundamentalmente alcohol y drogas, así como del tiempo que los adolescentes pasan frente a las pantallas, ya sea del teléfono móvil, el ordenador, la tablet, la televisión o la videoconsola. Comportamientos, en cualquier caso, considerados "de riesgo" y que pueden terminar por derivar en el desarrollo de adicciones cuanto menos graves.

"Con frecuencia, durante el verano se registra un incremento en el consumo de sustancias y en el desarrollo de adicciones. Debido al periodo vacacional, los menores y los jóvenes tienen más tiempo libre y momentos de ocio: comparten vacaciones con sus amigos, se desplazan a otras zonas para pasar estos meses, acuden a más eventos y fiestas... Y todo este contexto provoca que en ocasiones se inicien en el consumo de sustancias o incrementen estos consumos", trasladan con suma preocupación fuentes de esta asociación a Madridiario.

La prueba más evidente a este respecto, el hecho de que una de cada cuatro personas atendidas por Proyecto Hombre Madrid a lo largo del 2024, hasta el 20,38 por ciento del total, no superase siquiera la mayoría de edad. Las sustancias más comunes por las cuales los adolescentes terminan desarrollando una adicción resultan todo un clásico: los derivados del cannabis, seguidos del alcohol y, por supuesto, la cocaína. Una tendencia sostenida en el tiempo y que, en cualquier caso, continúa quitando el sueño a los profesionales del sector. El foco, defienden por ende, ha de situarse siempre sobre la prevención.

"Si nos vamos a encuestas de ámbito nacional como Estudes, vemos que la edad media de inicio en el consumo de estas sustancias sigue siendo muy baja, por debajo incluso de los 14 años en el caso del alcohol o el cannabis. Mucho antes de los 18. Esto nos indica que el hecho de consumir sustancias genera problemas desde muy jóvenes. Cuanto antes empecemos a intervenir, vamos a poder evitar mucho sufrimiento tanto para esa persona como para su familia", explica a este respecto Pablo Llama, uno de los psicólogos que forman parte de la filial regional de Proyecto Hombre, en conversaciones con este digital.

"La edad media de inicio en el consumo de drogas es inferior a los 14 años"

Conscientes de esta realidad, desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid se han puesto ya manos a la obra. En marcha numerosos programas destinados a combatir las drogas en los entornos escolares. Para muestra, el 'Plan Regional contra las Adicciones', con la vista puesta sobre el cannabis y sus derivados, o la creación de una comisión de estudio en la Asamblea de Vallecas a fin de determinar el impacto del consumo de sustancias estupefacientes en la región. Entre las medidas estrella del Ejecutivo, las limitaciones a la venta y publicidad de productos elaborados a partir del cannabis, el incremento de las inspecciones en establecimientos especializados o la activación de campañas de concienciación y sensibilización.

Cuestionado por la idoneidad de tales iniciativas, desde Proyecto Hombre valoran positivamente la creciente implicación de las diferentes administraciones públicas, con independencia del signo político, en la lucha contra las drogas: "Entendemos que a los profesionales, cada uno en su ámbito, nos gustaría que se hiciera más. Pero también creemos que las instituciones públicas, ya desde hace muchísimos años, están implicadas y entienden que las adicciones son un verdadero problema de salud pública (...). Desgraciadamente los trastornos adictivos están aquí para quedarse. Debemos centrarnos en ellos e invertir cada vez más en prevención".

Videojuegos, pornografía y redes sociales, más riesgos

Más allá del consumo de drogas, apostillan desde Proyecto Hombre, durante el transcurso del verano también resultan "frecuentes" -y cada vez más- otros "comportamientos de riesgo", como son los relacionados con las pantallas. Especialmente en lo relativo al abuso de los videojuegos y la pornografía. Dos ejemplos de "excesos" vinculados de una u otra forma al "mundo digital" y que pueden terminar por desembocar en una severa adicción e incluso en trastornos vinculados a la salud mental.

"Ha habido una tendencia al alza en todo lo que tiene que ver con el entorno digital. Sobre todo porque hace 15 o 20 años no existían muchas tecnologías de la información y la comunicación de las que ahora disfrutamos. Por ejemplo, las redes sociales. Nos preocupa mucho todo lo que tiene que ver con el uso inadecuado de contenido digital. Hay ciertos contenidos que pueden generar conductas adictivas, como los videojuegos, o el consumo compulsivo de pornografía", aclaran desde Proyecto Hombre Madrid.

Mención especial merecen, por su parte, las redes sociales. Y es que plataformas como Tik-Tok, Instagram o Twitter, aunque suponen una inagotable fuente de entretenimiento, pueden traer asimismo consigo "conductas abusivas" que resultan, claro, sumamente perjudiciales. Más aún en el caso de los más jóvenes, víctimas de la "hiperconexión" y, muy especialmente, la "sobreexposición" en Internet.

"En redes, todos queremos ser los más guapos, deportistas y viajeros, pero eso también genera ansiedad"

"Hay una gran sobreexposición en redes sociales y los menores de edad son mucho más vulnerables a ella. Estamos empezando a ver muchas consecuencias derivadas. Sobre todo trastornos de salud mental en población adolescente como la depresión, la ansiedad, trastornos de conducta alimentaria, de personalidad... Estamos empezando a ver que hay un aumento significativo en el diagnóstico clínico derivado de esa necesidad de estar constantemente hiperconectados, de ser un ganador, de ser perfecto en muchos ámbitos: el más guapo, el que más deporte hace, el que más viaja... Es la letra pequeña dentro de lo positivo del mundo digital", zanja Llama.

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