La Planta de Tratamiento de Biorresiduos proyectada en Colmenar Viejo proporcionará energía verde a casi 30.000 personas. Esta es la cifra que han destacado sus promotores que remarcan que se trata un proyecto de economía circular y energía limpia avalado por la Unión Europea, que lo ha financiado con fondos Next Generation, y por el Gobierno de España, que tramita las subvenciones.
Esta iniciativa, que producirá biometano mediante el tratamiento de residuos orgánicos, reducirá la dependencia de combustibles fósiles y minimizará la huella de carbono, alineándose con los objetivos de transición energética.
La planta podrá generar hasta 60 GWh de energía verde al año, suficiente para abastecer de calefacción y agua caliente a 11.700 hogares, es decir, unas 30.000 personas, más de la mitad de la población de Colmenar Viejo. Para garantizar la integración ambiental del proyecto, la planta tratará la materia orgánica en recintos cerrados e incorporará un avanzado sistema de biofiltración, diseñado para evitar la dispersión de olores y eliminar gases no deseados. Además, los restos de la valorización de los residuos orgánicos podrán aprovecharse como biofertilizantes para la agricultura.
El centro, que cuenta con todas las aprobaciones medioambientales, ha superado un proceso de información pública, cumpliendo con la normativa ambiental y la legislación medioambiental de la Comunidad de Madrid. Tras la evaluación correspondiente, el Boletín Oficial de la Comunidad publicó su aprobación definitiva a través de la Autorización Ambiental Integrada.
Los promotores indican que su puesta en marcha permitirá gestionar de manera eficiente la materia orgánica generada en varios municipios, evitando su acumulación en vertederos y promoviendo su valorización energética.
La planta de Colmenar Viejo se enmarca en la estrategia de la Unión Europea para impulsar la transición energética y el desarrollo de la economía circular. Actualmente, Europa cuenta con 20.000 plantas de biogás y cerca de 1.500 de biometano operando. Sin embargo, España sigue rezagada en este ámbito, con 250 plantas de biogás en operación y únicamente 12 plantas de producción de biometano, muy lejos de países como Alemania, que lidera el sector con más de 11.000 plantas de biogás y 250 de biometano.