La soprano madrileña María Rey-Joly se une otra vez al director Albert Boadella para estrena Ella, un espectáculo basado en una idea original suya. Boadella y Martina Cabanas han elaborado la dramaturgia. María cambia así radicalmente de registro porque durante el último mes ha estado representado La corte de faraón en el teatro de La Zarzuela. De un título frívolo y desmadrado a una historia dramática sobre una mujer violada.
La protagonista, único personaje con texto del montaje, ha sufrido una violación. Su mente intenta evadirse del suceso con imágenes y situaciones que no tienen que ver con la agresión. El pasado y el futuro se entremezclan y el canto ayuda a aliviar la tensión.

Albert Boadella escribe el programa de mano: “Ella crea otra realidad refugiándose mentalmente en gestos y expresiones de su vida cotidiana muy vinculados a su condición femenina. Durante el trance, pasado y futuro se mezclan en un empeño para evadirse de la humillación y el tormento”.
Durante el espectáculo la soprano/actriz interpreta casi una veintena de temas musicales, con una selección ecléctica de compositores. Transita por Britten, Poulenc, Massenet, Saint-Saëns, Falla o Turina. Y no faltan canciones más contemporáneas de Kurt Weil, Bernstein o la siempre eficaz creación de Edith Piaf: No, je ne regrette rien.
La cantante está acompañada en el escenario por dos músicos: Rubén Sánchez Vieco, pianista y arreglista de los temas, y Alfredo Ancillo, violinista.
Esta dualidad del personaje obliga a la intérprete a un singular esfuerzo físico. Debe cantar y actuar en medio de un caos escenográfico. Claro que los cantantes líricos ya están acostumbrados, en las últimas décadas, a los caprichos de los directores operísticos, que les obligan a situaciones a veces bastante extremas. Rey-Joly ya demostró su capacidad en el escenario como una de las protagonistas de Opera Locos, unos de los espectáculos más taquilleros de las últimas temporadas. Pero en sus casi treinta años de carrera ha intervenido en óperas como La flauta mágica, Don Pasquale o Cosi fan tutte. Y en zarzuelas como Doña Francisquita, Luisa Fernanda o La verbena de la Paloma.

Ya en 2013 Boadella y Rey-Joly se unieron para estrenar El pimiento Verdi, al que seguirían espectáculos como Diva, en el mismo teatro del Canal, Teatro Musical y Malos tiempos para la lírica. O sea que, ambos creadores se conocen ya bien y conocen las posibilidades de trabajar juntos.
Al Boadella de los últimos tiempos le ha atraído jugar con el teatro musical. Ha dirigido Don Carlo, El Pimiento Verdi, ¿Y si nos enamoramos de Scarpia?, y los citados espectáculos con la soprano. Primer director de los teatros del Canal, aprovechó la circunstancia para poner en marcha las nuevas ideas, alejadas de las producciones con los legendarios Joglars. Lo que ya no parece probable es que Boadella vuelva a los escenarios como actor.
Ella se representa en Teatros del Canal (sala Negra) hasta el 9 de marzo.