Necesaria para unos. “Show” mediático para otros. Tras muchos tiras y aflojas, este miércoles, 13 de noviembre, desde las 10:00 horas, arranca la más que polémica comisión de investigación que, desde la Asamblea de Vallecas, aspira a aclarar si hubo o no “irregularidades” y “trato de favor” hacia la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, en el diseño, asignación y funcionameinto de los programas de posgrado que esta imparte en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Los primeros comparecientes, cuanto menos ilustres: la propia Begoña Gómez, en calidad de codirectora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva, el rector de la 'Complu', Joaquín Goyache, como máximo responsable de la misma, y la interventora de la institución, María Elvira Gutiérrez-Vierna de Molina, quien tratará de arrojar algo de luz en torno al empleo de los fondos públicos que maneja la UCM. Los tres han sido citados a petición del Grupo Parlamentario Popular.
Todo apunta, en cualquier caso, a que el paso de Begoña Gómez, la 'invitada' que más revuelo sin duda despertará en Entrevías, será fugaz. Aunque una vez oficializado el llamamiento por parte del parlamento madrileño la ley establece la obligatoriedad de personarse, la esposa de Sánchez se acogerá previsiblemente a su derecho a no declarar. Al menos mientras el proceso continúe vivo en los tribunales de Justicia. Cualquier tipo de declaración ante la prensa quedaría, en este escenario, descartada. La foto tampoco resultará sencilla. Desde los pasillos de la Cámara se especula con una probable entrada a través del párking subterráneo. De ahí, directa al 'Caserón de San Bernardo', sala en la que tendrán lugar todas las sesiones de la comisión.
Este mecanismo ya fue empleado años atrás por la expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes en el transcurso del popularmente conocido como “Caso Máster”. En aquella ocasión, allá por 2019, Cifuentes también optaría asimismo por no declarar ante los parlamentarios en el transcurso de la investigación judicial de las irregularidades en la obtención de su máster en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
Otra de las grandes incógnitas a resolver esta misma matinal es si Joaquín Goyache decidirá finalmente declarar, tal y como él mismo se había comprometido semanas atrás, fruto de la necesidad de “colaborar” para defender el buen nombre de la UCM, o, por el contrario, tomará idéntico camino al seguido por Begoña Gómez: el silencio.

La citada controversia que rodea a esta comisión de investigación bebe además de otras muchas aristas. La principal, su carácter mediático, y es que mientras los partidos conservadores –PP y Vox– defienden su puesta en marcha en pos del prestigio de la institución, para las fuerzas progresistas –Más Madrid y PSOE-M– no es más que un “espectáculo” orquestado para dañar la imagen del propio Pedro Sánchez, al tiempo que se dejan de lado los "problemas reales" de la ciudadanía y, por supuesto, de la universidad pública madrileña.
"La universidad pública no puede convertirse en un lobby que nace en la mesa del presidente"
Para la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, el objetivo de la comisión no es otro que evitar la transformación de la universidad pública madrileña en un “lobby” regido por el “intercambio de favores” con La Moncloa. “Recordar que la universidad pública es excelencia y no puede convertirse en un lobby que nace en la mesa del presidente del Gobierno y se acaba convirtiendo en un centro de intercambio de favores entre empresas porque vamos a llegar a la colonización de todo", lanzaba semanas atrás.
Más vehemente aún se mostraba la nueva portavoz parlamentaria de Vox en Madrid, Isabel Pérez Moñino, durante la Sesión de Control al Gobierno en el Pleno celebrado el pasado jueves. Aunque el grupo parlamentario se muestra favorable a la celebración de esta comisión, las discrepancias con los Populares llegan de la mano de la convocatoria de Sánchez. En esta línea, Moñino llegó incluso a tildar de “cómplice” la máxima mandataria regional. Cabe recordar a este respecto que el presidente del Ejecutivo, fruto de su cargo en la Administración central del Estado, no tendría en ningún caso obligación legal de asistir al parlamento autonómico. “Soy cómplice de Sánchez. Su mejor amiga. Lo sabe España entera”, le respondía, irónica, Díaz Ayuso.
Una visión diametralmente opuesta es la que defienden los primeros espadas de Más Madrid y PSOE-M. Para Manuela Bergerot se trata, simple y llanamente, de un “circo mediático” para “no hablar de los problemas reales de los madrileños”. Y es que “de lo que debería tratar esta comisión es de la infrafinanciación de las universidades públicas madrileñas y de la proliferación de universidades privadas sin estándares de calidad”. El perfil bajo es evidente.
Juan Lobato, por su parte, ha reiterado lo que a su parecer es un “show”, un “espectáculo” que “a los madrileños no les va a servir absolutamente de nada” y una comisión de “persecución a las personas. En este caso, a la mujer del presidente”. A su juicio, además, la citación de Begoña Gómez deja a las claras que "en esta comisión Vox apunta, Ayuso dispara y Feijóo está a por uvas (…). La gente no es tonta y huele la obscenidad que supone el utilizar instituciones para hacer política barata”.

“La gente no es tonta y huele la obscenidad que supone el utilizar instituciones para hacer política barata”
Por si todo esto fuera poco, el proceso para la ratificación del listado definitivo de personalidades que acudirán a la Cámara de Vallecas también ha venido marcado por la controversia. En concreto, a raíz de la aplicación de la Ley D'Hont con el único voto a favor del PP y que ha terminado por otorgarles la asignación de la mayoría de comparecientes. El portavoz Popular, Carlos Díaz-Pache, ha defendido este modelo frente al habitual –el de “usos y costumbres”, que adjudica un número paritario a los distintos grupos– con vistas a garantizar la “representatividad” elegida por los madrileños –en este caso, la mayoría absoluta– y que debería trasladarse a todas las actividades parlamentarias. Incluida, por supuesto, la comisión en ciernes.
De acuerdo con el plan de trabajo aprobado a finales del mes de octubre serán finalmente 18 los comparecientes, repartidos en seis sesiones. Al Partido Popular le corresponderían diez, a Más Madrid cuatro, al PSOE-M tres y a Vox uno. La sesión inaugural comienza a las 10:00 horas con un turno de 20 minutos para el PP, como autor de la petición de comparecencia de Begoña Gómez. Acto seguido, será la diputada socialista Marta Bernardo quien contraataque, de la mano de una más que previsible defensa a Ferraz.