Los primeros compases del mes de septiembre marcan el fin de las vacaciones estivales para buena parte de los madrileños. Así, los 179 municipios que configuran la región van retomando poco a poco el pulso a su cotidianidad. Regreso al trabajo, ropa de otoño y, por supuesto, la tradicional –y temida– vuelta al cole. Como cantaba la famosa banda de punk-rock estadounidense Green Day, “wake me up when september ends” o, en castellano, “despiértame cuando septiembre acabe”.
Frente a las novedades anunciadas a bombo y platillo por el Gobierno regional para este inicio de curso académico, desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres (FAPA) Francisco Giner de los Ríos no dudan en señalar las asignaturas pendientes en el haber de Viciana. De las ya citadas demoras en la puesta en marcha de las nuevas escuelas infantiles públicas –aunque de gestión privada– al cierre de dos unidades en Arganda del Rey (Tesoros) y Valdebernardo (Señor Don Gato), pasando por el incremento de los gastos asociados a la vuelta al cole fruto de las deficiencias en los programas de becas y ayudas de la Comunidad.
“Cada vez tenemos que gastar más en la vuelta al cole. Nos movemos en cifras muy por encima de la media nacional. Este gasto tan considerable, la cuesta de septiembre, deja a las familias madrileñas en una situación muy complicada. Sobre todo a las más vulnerables. Hay quien incluso tiene que recurrir a préstamos bancarios a pesar de que la Educación es un derecho recogido en nuestra constitución. Y todo es debido a las políticas educativas de nuestra comunidad”, expone la presidenta de la FAPA, Mª Carmen Morillas, en conversaciones con Madridiario.
Los estudios avalan las palabras de la representante de las familias y es que, de acuerdo con lo recogido en el último 'Índice de Solvencia Familiar' que realiza anualmente la OCU, este año ha aumentado en dos puntos – del 61 al 63 por ciento– el número de hogares con dificultades para llegar a fin de mes. Además, para casi tres de cada cuatro familias, cerca del 75 por ciento, el ahorro resulta misión imposible. Con la vista puesta en reducir al mínimo los gastos asociados a la vuelta al cole en un contexto de inflación, la búsqueda de las mejores ofertas se antoja imprescindible. Una dinámica reflejada en el incremento de las compras online, que este curso ascenderán, de media, a los 178 euros por hogar, un 19 por ciento más que en 2023.
Más allá de las “luces y sombras” del plan 'ACCEDE' para la adquisición de libros de texto, tales como la obligatoriedad de entregar los materiales “en perfecto estado” para poder acceder a las remesas siguientes, lo que descarta el empleo de materiales de segunda mano, o la decisión de algunos centros privados y concertados de no adherirse al programa, las reivindicaciones de la FAPA centran el tiro en los retrasos existentes en la gestión de las becas comedor.
“A pocos días del inicio de las clases no se ha publicado una resolución definitiva de las becas de comedor. Hace varios meses se trasladó a la Consejería la necesidad de resolverlo antes del inicio de las mismas. Un porcentaje considerable del alumnado solicitante depende de esa comida como la única completa que realizan al día. Las subsanaciones a la lista provisional se realizaron en agosto, cuando los centros educativos ya estaban cerrados por lo que no ha existido un acompañamiento de las familias en el proceso. La única opción que tuvieron fue acudir a un registro o realizarlo de manera telemática”, detallan las familias asociadas en un comunicado remitido a este digital.
La apertura de centros en periodos no lectivos, con vistas a favorecer la conciliación en el seno de las familias, es, a juicio de la FAPA, otro “quiero y no puedo” por parte del máximo responsable del ramo. De hecho, aseguran, menos de la mitad de los ayuntamientos de la región se habrían adherido a la iniciativa este curso.
“La concesión directa dirigida a corporaciones municipales para la puesta en marcha de estas actividades extraescolares se ha transformado en un quiero y no puedo, dejando al descubierto a miles de madres y padres. Menos de un cinco por ciento de centros educativos sostenidos con fondos públicos en Educación Primaria ofertarán estas actividades. Desde la FAPA nos ofrecimos para trabajar de manera conjunta y coordinar unas actividades que en los centros públicos ya estaban organizadas por las asociaciones de madres y padres De esa manera consideramos que habría existido mas posibilidades de conseguir un mayor impacto”, relatan.
El “habitual” retraso en la incorporación de los docentes a los centros educativos, lo que viene suponiendo el inicio de curso con plantillas incompletas en los últimos años, es otro de los aspectos a mejorar para las familias. Una problemática a la que se suma también las dificultades para encontrar profesores especialistas en determinadas ramas de Bachillerato y Formación Profesional, como Matemáticas o Informática.
“El dos de septiembre fue el primer día lectivo. Ya entonces deberían estar las plantillas completas. No obstante, se ha venido dando el caso surrealista de que el mismo día que llegan los alumnos es cuando se incorpora el docente. Esto es un problema porque se omite el trabajo de las semanas previas que es imprescindible. Revisar los proyectos, elaborar las programaciones, conocer las instalaciones... Peor aún es el caso de la Formación Profesional, donde algunas ramas ni siquiera tienen profesores”, zanja Morillas.
Sindicatos en pie de guerra
"Hay mucha diferencia entre lo que prometen y lo que hacen"
A las críticas de la FAPA Francisco Giner de los Ríos se suman las de los sindicatos más representativos del sector, Comisiones Obreras (CCOO) y UGT. Ambas entidades consideran que “hay mucha diferencia entre lo que desde la Consejería de Educación prometen o anuncian que van a hacer y los que finalmente hacen”. Esta dinámica, argumentan, ha terminado por provocar que “hayamos acabado el pasado curso y comenzado este en conflicto” pues “hay sobrecarga de trabajo y un importante malestar” en el seno del profesorado. Entre sus principales reivindicaciones figuran la reducción del horario lectivo, de la carga burocrática que soportan y de las ratios –el número máximo de alumnos por aula– en todas las etapas y niveles, además del incremento de salarios y plantillas, especialmente para atención a la diversidad.
El “plan de dignificación docente” presentados meses atrás por los sindicatos, sin embargo, continúa bloqueado, fruto, dicen, de la negativa del equipo de Viciana a proseguir con el diálogo: “Fue una ruptura unilateral de las negociaciones”. La única vía posible, advierten por ende, es la de la movilización. La primera 'Marea Verde' tendrá lugar el próximo 15 de septiembre como respuesta al “recorte de plazas y plantillas, más horas lectivas, una bajada de ratio que no llega, centros en obras, la Educación Infantil en una crisis sin precedentes y la FP en fiscalía”.