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'El Puente de Waterloo', de André Derain
'El Puente de Waterloo', de André Derain (Foto: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza)

La contaminación 'Ni en pintura': otra manera de salvar el arte en el Thyssen

Ayuda para restaurar un cuadro de André Derain

Por Susana Pérez
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sperezmadridiarioes/6/6/18
lunes 11 de septiembre de 2023, 07:45h
Actualizado: 14/09/2023 20:04h

Obras icónicas del arte español han pasado por las manos de los investigadores artísticos del Museo Thyssen Bornemisza. Forman una parte esencial de la pinacoteca. Sin los restauradores, muchas obras no verían la luz o incluso desaparecerían del panorama cultural. Un equipo que trabaja a la sombra, pero que resulta vital para la supervivencia de infinidad de creaciones.

Los expertos restauradores del museo madrileño regresan a la actualidad este lunes con el lanzamiento de una campaña de crowdfunding para recuperar 'El Puente de Waterloo', obra de su colección pintada por André Derain en 1906. Por segunda vez en su historia, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza pone en marcha una campaña de micromecenazgo para llevar a cabo la restauración y estudio técnico de la pintura. "Vamos a hacer un minucioso estudio de esta obra bellísima llena de color", cuenta Susana Pérez, restauradora de la pinacoteca madrileña. "Queremos recuperar ese color y la luz que se encuentra apagada por la contaminación y los barnices oxidados", añade.

"Recuperaremos el color y la luz apagada por la contaminación"

'El puente de Waterloo' necesita una limpieza para recuperar sus colores originales y un estudio técnico que permita conocer más a fondo todos sus secretos. Las pinturas esconden la personalidad del artista: "Algunos son más impulsivos, otros minuciosos y en ocasiones agresivos". Sus trazados deben ser analizados para descubrir las facetas más desconocidas de los autores: "Con el estudio sabremos cómo se hizo la obra y si hay trazos de algunos dibujos subyacentes. Para eso necesitamos técnicas como infrarrojos y radiografías antes de hacer la restauración", concreta la experta.

Derain pinta este cuadro en 1906, imprimiendo al Londres industrial un brillo deslumbrante y un sorprendente colorido. Colores que con el tiempo han ido perdiendo su "viveza" por las partículas de contaminación: "Esta circunstancia afecta mucho a todos, también al arte", se lamenta Pérez. Los bordes de la pintura se encuentran deteriorados: "Hay zonas desgarradas en el perímetro que siempre es la zona con más tensión". Además, la restauradora detalla como los empastes de colores, junto con otras zonas del cuadro sin color, "puede hacer que la pintura se craquele y tenga peligro de desprendimiento".

La industrialización y la consiguiente transformación de las ciudades produjeron en los artistas modernos el mismo grado de rechazo que de fascinación. Con este contexto en mente, se puede entender El puente de Waterloo como un recordatorio del impacto de la acción humana sobre el paisaje.

Con la contribución de la sociedad se puede ayudar a mejorar el estado de una de las principales obras maestras de museo. En el proceso de crowdfunding, el interesado en aportar la donación puede elegir qué colores y pinceladas del lienzo -combinados con meticulosa técnica puntillista- se quiere recuperar: "Este tipo de iniciativas son muy importantes para ayudar a concienciar que la cultura hay que hacerla sostenible. Es parte de nuestro patrimonio y debe llegar a próximas generaciones".

La aportación puede hacerse a través de una plataforma que está disponible tanto en la web como en la sala donde se exhibe el cuadro, a través de la cual visitantes, Amigos del museo y amantes del arte podrán colaborar con aportaciones desde 25 euros.

'La Plaza de San Marcos en Venecia', la otra experiencia del Thyssen

Restauración y estudio técnico de “La plaza de San Marcos en Venecia”, de Canaletto from Museo Thyssen-Bornemisza on Vimeo.

El Museo Thyssen no es la primera vez que pone en marcha campañas de mecenazgo. Vivió su primera experiencia con 'La Plaza de San Marcos en Venecia', pintada por Giovanni Antonio Canal (Canaletto). Bajo el lema 'Protege lo que nos hace humanos', más de 600 donantes colaboraron con el museo con este primer experimento de micromecenazgo. Con su implicación y sus aportaciones, la pinacoteca procedió a la restauración de una de las obras maestras de la colección permanente.

"Este tipo de iniciativas hacen sostenible cultura"

Esta obra, que tardó casi un año en ser restaurada, refleja el paisaje urbano de la época con un detalle y una meticulosidad difícilmente igualables por aquel entonces. La obra se enmarca en el género del vedutismo, dedicado a registrar vistas panorámicas de las ciudades en cuadros que se vendían a los turistas con mayor poder adquisitivo. Casi trescientos años después de su creación, esta pintura precisaba de una limpieza, que el equipo de restauración del museo comenzó en diciembre de 2018. Junto con la limpieza se llevó a cabo un estudio técnico que reveló al detalle las técnicas, pigmentos y fases compositivas que dieron lugar al cuadro.

Para la realización de este proyecto, la obra de Canaletto fue dividida en 1.000 fragmentos. Así, los donantes, tanto particulares como empresas que colaboran con el museo, pudieron seleccionar qué región del cuadro apadrinar con su aportación.

Recaudación de fondos en otros museos

El Museo del Prado finalizó con éxito su primera campaña de micromecenazgo en 2018. La recaudación alcanzó ún total de 204.084,05 euros destinados a la adquisición de 'Retrato de niña con paloma', de Simon Vouet.

La participación mayoritaria en esta campaña se desarrolló a través de pequeñas donaciones de particulares, lo que supuso un enriquecimiento de las colecciones del Prado con el apoyo y el compromiso de la ciudadanía. En esta campaña, en la que participaron cerca de 6.500 donantes, más de 18.000 euros del total recaudado se donó de manera presencial a través de la urna que se habilitó junto a la obra expuesta.

La aportación particular supuso casi el 84 por ciento del total recaudado y el resto llegaron a través de donaciones de empresas y compromisos de colaboración con el Museo del Prado.

'Almendro en flor', de Joaquín Sorolla

Unos años antes, en 2015, el Museo Sorolla puso en marcha una campaña para recaudar microdonativos para comprar el 'Almendro en flor' de Joaquín Sorolla, una pieza pintada por el maestro valenciano durante su "retiro espiritual" en Asís (Italia) en el que definió el que sería su "camino" como pintor durante el resto de su vida.

La campaña finalizó con éxito consiguiendo los 43.000 euros necesarios para adquirir el cuadro. 390 micromecenas aportaron 26.305 euros, el resto,16.695, fueron aportados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

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