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Desmontaje del reloj de la Puerta del Sol
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Desmontaje del reloj de la Puerta del Sol (Foto: Mónica González - Road Experience Audiovisual)

El reloj de la Puerta del Sol cuenta las horas para frenar sus manecillas

Puesta a punto del reloj de las campanadas

miércoles 19 de marzo de 2025, 14:42h
Actualizado: 27/03/2025 08:06h

Queda una semana para que las manecillas del emblemático reloj de la Puerta del Sol se detengan para continuar con el primer proceso de mantenimiento y limpieza realizado “pieza a pieza” en casi treinta años. La última vez que se hizo fue en 1996.

Según ha relatado Jesús López Terradas, uno de los responsables de los trabajos de mantenimiento del reloj, este procedimiento era necesario porque con el paso de los años “algunas zonas van perdiendo fuerza y hay desgaste”, por lo que, “es mejor hacer una conservación limpiando pieza a pieza que esperar a que se pare sin más, lo que es mucho peor”.

De hecho, si el reloj de la Puerta del Sol se parará, la puesta a punto sería bastante complicada, ya que sus piezas “ya no existen en el mercado”. “Son piezas únicas, en caso de que hubiera una rotura en alguna rueda u otra pieza hay que hacer una copia exacta de la pieza y conocer el funcionamiento. Pero no es el caso”, explica el relojero.

Para que el reloj de la Gobernación, como se conocía antiguamente, no estuviera parado demasiado tiempo, el proceso de limpieza se ha dividido en tres fases. Los trabajos empezaron hace unas semanas en los elementos que provocan los sonidos de las campanas en los cuartos, aunque no fue hasta esta pasada noche cuando el reloj de la Puerta del Sol ha quedado en completo silencio.

En la segunda fase, que arrancará la próxima semana, el minutero del reloj dejará de funcionar. En este momento, se desmontará el mecanismo principal para ajustarlo en el taller Relojería Losada.

Por último, en la tercera fase, se instalará el movimiento y se reconectará la sonoridad de los cuartos y las horas. Este proceso tiene previsto realizarse dentro de dos semanas y cuando se concluyan todas las fases el reloj de la Puerta del Sol volverá a dar la hora y ser igual de puntual que lleva siendolo desde hace 160 años.

Este trabajo por fases se ha podido realizar gracias a la peculiaridad de la maquinaria del propio reloj de la Puerta del Sol, el cual, es bastante diferente al de otros relojes de torre con cuatro esferas: “En otros relojes se estropea una rueda y tienes que cambiarlo todo entero y pararlo. En este puedes quitar el puente y cambiar la rueda sin tener que parar el resto”, explica el relojero.

“Ya quisieran muchos relojes funcionar como este”, presume López Terradas, que asegura que hace unos meses el relojero del Big Ben visitó las instalaciones sorprendiendose ante la maquinaria de este emblemático reloj.

Durante el desmontaje de las primeras piezas, Jesús López Terradas asegura que los relojeros no se han encontrado con ninguna sorpresa: “Nos hemos encontrado con lo que suponíamos que nos ibamos a encontrar. Venimos todas las semanas y conocemos las condiciones en las que está el reloj. Y si mañana vemos algo que está debajo y no teníamos previsto, pues se corrige exactamente igual. Esa es nuestra labor”, expone.

La peculiaridad de esta limpieza y mantenimiento del reloj no solo está en que se hace treinta años después de la última, sino que es la primera vez que se realiza en diferentes fases, ya que la de 1996 el reloj fue desmontado por completo y trasladado al taller externo, aprovechando que el edificio de la presidencia de la Comunidad de Madrid y antigua Casa de Correos se encontraba en obras.

En aquella ocasión, el mecanismo fue trasladado en su totalidad, sin embargo, ahora son solo algunas piezas las que son llevadas al taller para su limpieza y tratamiento, mientras que el resto del trabajo se realiza en la propia instalación. Eso sí, los relojeros prometen poner el mismo mimo y empeño para que las manecillas vuelvan a dar las horas.

La restauración concluirá con el montaje final y la reconexión de movimiento y snoridad de los cuartos y las horas. Un proceso que está previsto que finalice dentro de dos semanas.

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