www.madridiario.es
El sepulcro de don Alfonso Carrillo de Acuña y los dos relieves recuperados, expuestos en el Museo Diocesano
El sepulcro de don Alfonso Carrillo de Acuña y los dos relieves recuperados, expuestos en el Museo Diocesano (Foto: ECRA)

Los tesoros de alabastro perdidos de Alcalá de Henares

Tesoros perdidos en Alcalá

Por MDO
sábado 27 de agosto de 2022, 13:00h
Actualizado: 05/09/2022 17:56h

España es el tercer país del mundo que cuenta con más elementos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Preservarlos no es tarea fácil, y es por ello que muchos de estos edificios, monumentos o conjuntos artísticos se ven sumidos en el abandono y el descuido.

Hispania Nostra es una de las asociaciones que más trabaja por evitarlo, impulsando acciones como campañas de micromecenazgo o crowdfunding. “En los últimos cinco años han sido los propios ciudadanos quienes han asumido el protagonismo a la hora de recuperar sus monumentos y evitar así que se pierdan para siempre”, señalan desde Hispania Nostra.

Hasta 32 han sido las campañas que han conseguido movilizar a la ciudadanía para preservar el patrimonio de nuestro país, consiguiendo reunir medio millón de euros entre todas ellas. “Ermitas, monasterios, palacios y castillos se han salvado de la ruina gracias al empuje de cientos de ciudadanos anónimos que no estaban dispuestos a que el patrimonio cultural de sus pueblos se perdiera”, comentan.

Una de ellas se dedicó a recuperar dos relieves de alabastro pertenecientes al Sepulcro del Arzobispo Alonso Carrillo de Acuña, que se encuentra en la Catedral Magistral de Alcalá de Henares. Estos dos tesoros se creían destruidos y perdidos en la Guerra Civil, pero una investigación los localizó en Londres (Reino Unido) y Corella (Navarra).

Las “joyas” perdidas del Arzobispo Carrillo de Acuña

El Arzobispo de Toledo Don Alonso (o Alfonso) Carrillo de Acuña falleció en Alcalá de Henares el 1 de junio de 1482 y fue enterrado en la Capilla Mayor del Convento franciscano de Santa María de Jesús o de San Diego –actualmente el Edificio Cisneros de la Universidad–.

Fue el maestro Sebastián de Toledo el encargado de labrar el sepulcro, instalado en el presbiterio y, más tarde, al lado del Evangelio. Siglos después, en 1856, los restos del arzobispo son exhumados y trasladados a la Iglesia Magistral de Alcalá –actual Catedral– junto con las piezas del sepulcro.

Sepulcro de Don Alonso Carrillo de Acuña (Foto: ECRA)

Con la Guerra Civil, muchas iglesias fueron destruidas y saqueadas, y la Magistral no fue una excepción. El 21 de julio de 1936, el templo fue saqueado e incendiado y, en los meses posteriores, los estragos del incendio pusieron en peligro el sepulcro y es ahí cuando sus piezas empezaron a desaparecer.

Desde el Instituto del Patrimonio Cultural de España se comienza a limpiar el sepulcro y a unir sus piezas en 1997, faltando entre ellas los dos relieves de alabastro. En 2017, desde la Catedral impulsaron esta campaña para poder recuperar sus dos “joyas”, como destacó el rector de la Catedral, Juan Miguel Prim, de la mano de Hispania Nostra.

Ambas piezas son esculturas del tardo-gótico español, de 82 x 62’5 centímetros cada uno. El ‘Relieve de la Templanza’ fue el primero del que se tuvo noticias, ya que salió a la venta en la Galería de Arte Sam Fogg de Londres.

Tras conocer este hecho, los responsables de la Catedral se pusieron manos a la obra y contactaron con el Ministerio de Cultura y con la Unidad Central Operativa (UCO) de Patrimonio de la Guardia Civil para proceder a su recuperación. Tras varias investigaciones, el ‘Relieve de la Prudencia’ apareció, expuesto en el Museo de la Fundación Arrese en Corella.

“Se pensaba que todas estas piezas habían sido destruidas y, por tanto, estaban irremisiblemente perdidas; pero de manera imprevista, como si la historia quisiera corregirse a sí misma, se ha abierto la posibilidad de recuperar una de las obras más importantes de la escultura tardo-gótica española”, apuntaban desde Hispania Nostra en el anuncio de la campaña de crowdfunding.

Conseguir el ‘Relieve de la Prudencia’ fue relativamente fácil, ya que José Miguel de Arrese, presidente de la fundación en la que se encontraba el relieve, lo donó a la catedral a cambio de una réplica para su museo.

Sin embargo, el Ministerio de Cultura tuvo que ejercer de intermediario para obtener una oferta de la Galería Sam Fogg, donde el ‘Relieve de la Templanza’ se hallaba a la venta. La compra ascendió alrededor de los 25.600 euros más los gastos de restauración y el envío a España, por lo que el precio final por recuperar el tesoro ascendía a 30.000 euros.

El Obispado de Alcalá de Henares se comprometió a aportar la mitad del importe de la compra de la pieza que se encontraba en Londres y el coste de la réplica que se enviaría a Corella. Por otro lado, la catedral recibió varias donaciones de entidades vinculadas a la ciudad, por lo que desde Hispania Nostra fijaron el objetivo de, mínimo, 8.000 euros en la campaña de crowdfunding. La solidaridad de los participantes fue desbordante, ya que se consiguieron 10.645 euros que permitieron traer de vuelta a Alcalá ambas piezas.

El proceso de restauración

El siguiente paso consistió en la restauración, por lo que el obispado solicitó al Instituto del Patrimonio Cultural de España la intervención en el conjunto para actualizar el montaje realizado por el Museo Diocesano en 1997, después de haberse limpiado y consolidado en el instituto los fragmentos conservados hasta ese momento.

La obra estaba muy degradada y los materiales empleados para el ensamblado de los bloques desvirtuaban su calidad, que presentaba además abundantes depósitos de suciedad acumulada”, señalan en el informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España ‘La restauración del sepulcro del arzobispo don Alonso Carrillo de Acuña en la catedral de Alcalá de Henares, Madrid’ las conservadoras-restauradoras Ana Laborde y María Lucía Baena; y Trinidad Yunquera, miembro del departamento de Arquitectura del Obispado de Alcalá de Henares.

“Podemos decir que esta recuperación del sepulcro del arzobispo de Toledo don Alfonso Carrillo de Acuña es muy singular. Pocas veces una pieza histórica, en este caso un sepulcro, ha sufrido tantas vicisitudes”, explican.

Proceso de recuperación del sepulcro (Foto: ECRA)

Hacen hincapié en que el ‘Relieve de la Templanza’ había sido restaurado, por lo que tenía un aspecto distinto a los demás, con un tono ocre oscuro y zonas de aspecto ahumado, manteniendo el tono blanco del alabastro solo en los fondos interiores del arco.

“Conocemos por la documentación existente que la catedral sufrió un incendio con motivo de los bombardeos de la Guerra Civil y antes del colapso de las bóvedas. Precisamente, la superficie de este relieve parece haber estado expuesta a elevadas temperaturas. Por el informe de la restauración pudimos además constatar que el elemento se fracturó, ensamblando los fragmentos y reintegrando posteriormente las juntas. También fue rebajado por su trasera, disminuyendo considerablemente su sección y debilitando la pieza”, lamentan.

Los trabajos de desmontaje, limpieza y reintegración de todas las piezas tuvieron lugar entre el mes de octubre de 2017 y enero de 2018, devolviendo a Alcalá de Henares una importante pieza de arte que es símbolo de su catedral.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios