La Delegación del Gobierno en Madrid creará una Mesa que sirva de cauce de comunicación entre el Gobierno de España y el tejido social e institucional de Madrid y una Oficina de Crímenes de Odio para luchar contra estos delitos.
"La política en Madrid debe hacerse desde un espacio de convivencia. Y la Delegación del Gobierno debe ser uno de los agentes que articulen ese espacio", ha explicado la delegada del Gobierno en Madrid en los Desayunos Madrid de Europa Press que ha protagonizado esta mañana.
La primera iniciativa llevará el nombre de 'Madrid Convive' y la segunda 'Madrid Diversa', aprovechando que hoy se celebra el Día del Orgullo LGTBI en gran parte del mundo. Además, González también ha anunciado que conveniará con determinados colectivos (asociaciones LGTBi, Secretariado Gitano, asociaciones víctimas accidentes de tráfico, colectivos de mujeres maltratadas) para que apoyen a la Policía Nacional y la Guardia Civil en el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los centros educativos.
"A veces tenemos la sensación de que la política solo está en los grandes acontecimientos. Pero no es así. Está en el día a día, en la gestión serena y responsable de los recursos, en la articulación de medidas de cooperación para hacer más eficaz el servicio público o en cada decisión que tomamos para avanzar en una dirección que satisfaga las demandas de los ciudadanos", ha señalado.
Por eso, la representante del Gobierno central quiere hacer una Delegación "abierta, dar a conocer lo que se hace allí". Según ha explicado, la institución que dirige es el cauce a través del cual la ciudadanía madrileña entra en contacto con la Administración General del Estado "para ejercer sus derechos y libertades".
La Delegación, ha continuado González, dirige y supervisa al Estado en el territorio de la Comunidad de Madrid, informa de la acción del Gobierno de España, se coordina con la comunidad autónoma y las entidades locales, vela por el cumplimiento de las competencias atribuidas constitucionalmente al Estado y por la correcta aplicación de su normativa, y protege el libre ejercicio de los derechos y libertades, además de "garantizar la seguridad ciudadana, a través de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: la faceta más conocida".
La representante del Gobierno de España en Madrid ha concluido su intervención mandando un recuerdo para todos los fallecidos en la pandemia y un abrazo a sus familiares.
"Acabamos de vivir el peor año de nuestras vidas y lo único insustituible son aquellos que se han quedado en el camino en esta maldita pandemia, todos tenemos a alguien cerca. Quién nos iba a decir en febrero de 2020 que estábamos a punto de vivir una pandemia mundial que nos iba a costar tantas vidas y sueños y proyectos. Quién podía pensar que por primera vez en nuestras vidas tendríamos que encerrarnos en nuestras casas y cerrar todo, menos aquellas actividades de carácter esencial que, nunca nos olvidemos, nos permitieron contar con atención médica o alimentarnos o comunicarnos", ha manifestado.
Y frente a los meses más duros de la pandemia, ahora a mediados de 2021, ha desgranado González, España está vacunando 700.000 personas al día, se han entregado más de 43 millones hasta la fecha y se han administrado ya más de 38 millones. De hecho, casi 16 millones de españoles cuentan ya con la dosis completa.
Además, en mayo de 2021 había más personas afiliadas a la Seguridad Social que en febrero de 2020, el último mes antes de la pandemia. Más de 19 millones de personas afiliadas a la Seguridad Social. "Y una caída histórica del paro, con 129.278 personas menos en desempleo y 211.923 afiliados más. Cifras, que no escuchábamos desde 1.996", ha destacado la delegada.
No obstante, ha asegurado que "queda mucho por hacer y que el virus sigue entre nosotros". "A pesar del ruido en el que se empeñan tanto algunos, este es un gran país que está sabiendo levantarse. Y cuanto más arrimemos todos el hombro mejor y más rápido saldremos", espera.
En ese momento, Mercedes González, ha reconocido el "estupor" que le causa cuando la llaman "delegada política" pero se ha preguntado "cómo no serlo" y más en un momento de "grandes transformaciones" en el que España necesita respeto institucional, la defensa de la Constitución y las leyes y el esfuerzo por hacer una sociedad en la que la solidaridad, la justicia, el bienestar colectivo, la convivencia, la concordia y la cooperación sean las herramientas para conquistar el futuro".
"Eso es hacer política. Y la política de este siglo será para aquellos que sepan gestionar la diversidad, para los que no la nieguen y para los que la administren con valores democráticos.
Críticas a la "terrible persecución" que sufrió Franco
La delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González, ha criticado este lunes la "terrible e injusta persecución política" que sufrió en la primer ola de la pandemia su antecesor, José Manuel Franco, una persecución que "buscaba aprovechar la desgracia colectiva para el beneficio político particular, en una estrategia basada en la ruptura de la necesaria unidad".
Ha señalado que además de este "duro e injusto tratamiento" que hicieron a Franco en "en los momentos más amargos" de la crisis sanitaria, cuando el delegado trabajaba "bajo una extraordinaria presión por la dureza de la tarea que enfrentaba".
"No lo fue menos el discurso de odio contra el movimiento feminista, a quien se le achacó una responsabilidad en la propagación del virus, que no se estimó para otro tipo de actos políticos, deportivos o religiosos", ha indicado.
En el apartado de preguntas, la delegada ha insistido en que "todo el horror" de la crisis sanitaria se lo llevó José Manuel Franco. "Lo pasó muy mal. La salida de uno y la entrada mía fue muy rápida y no hemos sabido rendirle el homenaje que se merece. El trabajo que realizó un mes después de llegar, encontrándose con una de las peores circunstancias, merece reconocimiento, y se le suma la pena por una cuestión injusta y política por la que fue imputado", ha dicho en alusión a la declaración judicial en la causa por la manifestación del 11M de 2020 que finalmente fue archivada.
También preguntada al respecto, González ha reconocido que la pandemia ha hecho mella en el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. "Siempre reconozco su trabajo y les apoyo en estos tres meses y son plenamente conscientes de que esta labor represora que han hecho ha mermado un tanto su imagen pero ahora son plenamente conscientes de que la Policía y la Guardia Civil tienen otra papel, una figura amable que ayuda, colabora y está al servicio de la ciudadanía", ha expresado.
Sin carrozas ni barras
Mercedes González no ha concretado este lunes el aforo máximo de la marcha por el Orgullo LGTBI convocada para este sábado entre Atocha y Colón, pero ha apuntado que tomarán como referencia la concentración contra los indultos a los presos separatistas celebrada el 13 de junio en la plaza de Colón.
La Delegada ha recordado que los organizadores de la manifestación del Orgullo ha acortado su duración respecto años y la parte festiva se ha mermado o eliminado, ya que no habrá carrozas ni barras en las calles del Centro de Madrid.
Mañana martes, ha apuntado la delegada, mantendrán una nueva reunión final con los promotores de la marcha "para cerrar flecos". "Los organizadores tendrán que cumplir su responsabilidad. Es una organización estatal. En otros años hubo un millón de personas. Ahora se v va a reducir mucho el número de asistentes", ha apuntado.
En esa línea, la representante del Gobierno central ha asegurado que los organizadores de la manifestación son "plenamente conscientes de que hay que desmovilizar en la convocatoria, pero será una congregación abundante en cuanto al número de personas". "Hay que coger como referencia la última concentración multitudinaria, que fue con los indultos, 25.000 personas. Pues vamos a ver cuánto hay", ha apuntado.