La Puerta del Sol va a cambiar de aspecto. Esta vez, parece, de forma definitiva. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, anunció este lunes que hacía suyo el proyecto que ganó, en 2014, el concurso internacional de ideas 'Piensa Sol' que lanzó en su mandato Ana Botella. Presentado por José Ignacio Linazasoro y Ricardo Sánchez, lleva el nombre El Sol del Membrillo, como la película en la que Víctor Erice contaba la vida del artista español Antonio López, y busca el "esplendor" de la plaza "limpiando y dando brillo" a la misma.
Esa frase se entiende a la perfección en la memoria del proyecto, donde aseguran no entender el enclave como "monumental" o como "un lugar caótico lleno de objetos". "Se debe buscar una plaza capaz de admitir usos cambiantes sin modificar su diseño cada vez; por eso proponemos recuperar el espacio que ahora está degradado y falto de sentido sin añadir nada sustancialmente nuevo que lo desvirtúe, sino eliminando todos los elementos que contribuyen a su degradación", explican.
Con ese fin, son varias las actuaciones que se plantean, aunque destaca una esencial: además de girar la estatua de Carlos III e instalar una nueva fuente que realce la entrada a la Puerta de Correos -actual sede de la Comunidad de Madrid- se plantea la creación de un espacio "en el que predomine el vacío". El mismo se establecerá "sin renunciar a introducir los elementos esenciales", tales como las zonas estanciales y los quioscos o las salidas de metro, "aunque reagrupándolos estratégicamente".
Esto supondría, de facto, el cambio de las bocas de Metro. Sin embargo, el suburbano no se verá afectado por la remodelación. Según confirman fuentes de la Consejería regional de Transportes a Madridiario, la actuación que va a llevar a cabo José Luis Martínez-Almeida respetará la ubicación de las cuatro salidas: la de la calle Mayor, frente a la pastelería La Mallorquina; la del ascensor; y las otras dos que se sitúan cerca de la estatua de Carlos III, aunque éstas no están contempladas en las imagenes que recrean la futura Puerta del Sol.
Lo que no se sabe aún es si se eliminará la característica 'ballena' que da servicio tanto al suburbano como a la red de Cercanías. Aunque públicamente los arquitectos no han realizado declaraciones sobre su futuro, en privado sí se han mostrado abiertos a no mantener una obra que fue duramente criticada tras inaugurarse. Inaugurada en 2009, la salida, con forma de doble joroba acristalada, contó con un presupuesto de 570 millones -lo que supone, por ejemplo, el diez por ciento del presupuesto del Consistorio- y fue la obra civil, como recogió en su momento La Vanguardia, más importante realizada por el Ministerio de Fomento en la capital. Sin embargo, más que generar un elemento simbólico que se integrase con la arquitectura isabelina del siglo XIX que impera en la plaza, se convirtió en un elemento que contrastaba de mala manera con cualquier otro de la Puerta del Sol.
Preguntadas sobre su retoque, reordenación o, incluso, desaparición, fuentes de Adif, a quien pertenece la salida, prefieren no responder hasta que llegue una comunicación oficial por parte del Ayuntamiento que dicen no disponer todavía. "Hasta que no se conozcan sus intenciones no podemos decir nada", aseguran. Con todo, la decisión de no cambiar las bocas de Metro ya es un duro golpe para los arquitectos ya que deberán o bien renunciar al "ágora" que pretendían o bien repensarlo.
Los maceteros antiterrorismo, también en duda
En la presentación que acometieron este lunes los arquitectos responsables del proyecto, pusieron como ejemplo de estorbo los objetos voluminosos -entonces maceteros- que fueron instalados por el Ayuntamiento y por la Delegación del Gobierno
para evitar ataques terroristas, cuya existencia tampoco está prevista en la recreación -por aquel entonces Madrid no estaba en el nivel 4 de alerta-. En este punto, desde el departamento de Obras y Equipamientos, dirigido por
Paloma García Romero, no concretan su posible desaparición pero sí que la remodelación se realizará "hablando con todo el mundo" para que Sol "siga siendo una zona segura
como hasta ahora".