www.madridiario.es
Van Morrison, el 'León de Belfast' que no rugió en Madrid

Van Morrison, el 'León de Belfast' que no rugió en Madrid

domingo 28 de octubre de 2007, 00:00h
Van Morrison ofreció este sábado un concierto en el Palacio de los Deportes en el que navegó entre las aguas del jazz y del country y presentó un repertorio en el que escasearon sus grandes éxitos.
Morrison, de 62 años, citó a su público a las ocho de la tarde, hora poco habitual para un concierto, y con su puntualidad sorprendió a buena parte de los espectadores, que aún buscaban sus asientos cuando apareció en el escenario, vestido con un traje y un sombrero negros, y con un saxofón entre las manos.

Acompañado por una banda de diez músicos, entre los que figuraban las vocalistas Katie Kisson y Karen Hamill, el 'León de Belfast' empezó con temas de corte jazz el segundo de sus dos conciertos españoles -el viernes había actuado en Murcia-.

Atmósfera de intimidad...
El Palacio de los Deportes había reducido su aforo con algunas telas para mejorar la acústica y conseguir una atmósfera de intimidad, con todos los espectadores sentados en sus localidades y unas luces oscuras.

Morrison, quien alternó el micrófono con el saxo y la armónica, fue pasando después a los sonidos country de su último álbum de estudio, "Pay the devil", que mezcla composiciones originales y versiones del género.

El músico irlandés acaba de publicar una nueva recopilación que resume sus cuarenta años de carrera en solitario, "Still on top", pero hubo que esperar a mitad del concierto para escuchar uno de sus grandes éxitos.

Fue "Bright side of the road", ejecutada en una versión country distante de la original y que su autor interpretó en un tono bajo.

...pero mal sonido
Desde el fondo de la sala se escucharon algunos silbidos durante la actuación, sobre todo cuando la escueta iluminación del escenario se ampliaba con un foco que daba directamente en los ojos del público.

También se escuchó alguna voz que demandaba mayor volumen, y es que el sonido, que hubiera sido ideal para un club de jazz, resultaba en algunos momentos algo escaso para un recinto mayor como el Palacio de los Deportes.

El concierto, que discurría a medio gas, se intensificó cuando Morrison hizo otra de sus escasas incursiones en sus temas más célebres, "Moondance", que interpretó a ritmo de jazz y sacó brilló con ayuda del órgano Hammond de Paul Moran.

Durante este tema se dirigió, por fin, al público. Fue para presentar a sus vocalistas -en mitad del tema-, pero ahí prácticamente se acabó su comunicación con los espectadores.

Poca atención al público
Fiel a su fama de huraño, ni siquiera presentó al resto de la banda. Tuvo que ser su guitarrista, Ned-John Ewards quien lo hiciera más tarde, mientras Morrison se perdía al fondo del escenario.

El concierto estuvo liquidado en hora y media. Van Morrison lo cerró con "Brown eyed girl", su primer éxito en solitario, contenido en "Blowin' your mind", de 1967, pero no se dejó emocionar por la nostalgia. Después se despidió del público con un lacónico "thank you".

No hubo más. Los espectadores, tras dedicar algunos aplausos educados, dejaron sus asientos sin pedir un bis, cuando todas las luces se encendían para indicar que el espectáculo había terminado.

Van Morrison salió pitando camino al aeropuerto. Allí le esperaba su avión para conducirle a su casa de Belfast, donde dormirá esta noche.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.