www.madridiario.es
Mochilas de alumnos de educación infantil.
Ampliar
Mochilas de alumnos de educación infantil. (Foto: Kike Rincón)

El pacto educativo de Cifuentes se cocina con tiranteces

martes 01 de marzo de 2016, 07:44h
Uno de los primeros anuncios que realizó la presidenta regional, Cristina Cifuentes, fue su intención de lograr un pacto educativo en la Comunidad de Madrid. Ahora se fragua el borrador del texto en el Consejo Escolar, donde se han producido tiranteces por la representatividad de la comisión de trabajo y la ausencia de algunos temas en el debate como los recortes que arrastra la educación madrileña.
Los primeros sobresaltos en los trabajos para lograr un pacto educativo en Madrid han surgido en el foro que está elaborando el contenido del pacto por la transformación educativa, como lo ha llamado la Comunidad. El Consejo Escolar ha creado una comisión de trabajo para elaborar propuestas de las que saldrá un borrador, que tras pasar por la Consejería de Educación será presentado en abril, según fuentes del departamento que dirige Rafael van Grieken. El proceso ya cuenta con un voto particular de CCOO criticando la representatividad de esta comisión de trabajo respecto al Pleno del Consejo, que también critican. “El Consejo Escolar debería ser independiente del político de turno, pero no es así. Por poner un ejemplo, al primer presidente del Consejo le cesaron porque perdió una votación”, asegura la secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO, Isabel Galvín, quien subraya que sucede así en todas las comunidades autónomas.

CCOO y ANPE son los sindicatos presentes en esta comisión de ocho miembros, en la que no está UGT. “UGT no ha querido estar”, señalan desde la Consejería de Educación. No obstante, el secretario general de su Federación de Enseñanza, Eduardo Sabina, explica que al ver que no iba a obtener un segundo apoyo necesario para tener representación decidió no votarse. “Analizaremos el documento que surja cuando llegue a la Comisión Permanente”, indica Sabina. “El Pleno está hecho para que haya una mayoría a favor de la Administración”, critica y pone como ejemplo al experto de reconocido prestigio nombrado por la Comunidad, Carlos Romero, quien ha protagonizado algunas polémicas, como el intento de desplazar a los alumnos repetidores en un instituto público de Madrid. “Es un modelo por el que el PP quiere pactar consigo mismo”, señala.

Además, la representación estudiantil en la Comisión Permanente cuenta con dos federaciones a las que no se ha visto en los centros, según explica el Sindicato de Estudiantes, que no tiene portavoces ni en esta Comisión ni en la de trabajo. Una de ellas, la Unión Democrática de Estudiantes se ha disuelto, según la secretaria general del Sindicato de Estudiantes, Ana García, y ahora el Consejo Escolar "está renovándonse". Educación también apunta que se ha solicitado que acredite su representatividad a una de las federaciones estudiantiles. “Hay inventos de asociaciones para contrarrestar a otras que son reales”, apunta José Luis Pazos, presidente de la federación de asociaciones de padres y madres (FAPA) Giner de los Ríos.

Tampoco se ha dado entrada al nuevo presidente de la Federación Madrileña de Municipios, del PSOE porque, según la Comunidad, lo “tienen que solicitar ellos y no lo han hecho”. “No tiene sentido que no estén presentes los movimientos de renovación pedagógica”, añade también el presidente de la FAPA Giner de los Ríos, para quien el “Consejo Escolar es mejorable”, pero lo asumen como foro de debate. Tampoco está la Asociación de Directores de Instituto, pese a que luego tendrán que aplicar el pacto si se consigue alcanzar.

Acabar con los recortes

Esta comisión de trabajo está elaborando borradores sobre cinco temas que ha planteado la Comunidad de Madrid y que la FAPA y los sindicatos consideran insuficientes. Son familia, alumnado, profesorado, centro educativo y convivencia. “Para nosotros es fundamental hablar de financiación, normativa y plantillas”, asegura Isabel Galvín de CCOO. “En un pacto por la educación de lo primero que hay que hablar es de los recortes de estos años de crisis y no se está haciendo”, apunta Francisco Melcón, de ANPE. La FAPA echa en falta tratar temas como “la FP, la función directiva, la inspección educativa, la evaluación o la financiación”.

Para llegar a estas propuestas se celebraron unas jornadas de expertos en otoño para las que se pidieron candidatos a los grupos políticos de la Asamblea. Podemos rechazó la oferta al considerar que no era manera de trabajar en un pacto. Por su parte, el PSOE también ha criticado que no se sienten partícipes de nada. La Comunidad ha previsto que los partidos entren en las negociaciones una vez elaborado el borrador que presentará la Consejería y que tendrá como base lo aprobado por el Consejo Escolar. Además, se celebró un foro por la convivencia y un encuentro familia-escuela. Las conclusiones de estos foros, así como el acuerdo que están ultimando en la mesa sectorial sindicatos y Consejería de Educación serán los ingredientes del borrador definitivo de la Comunidad, que se espera en abril. El pacto debería estar aprobado en junio o julio, según las previsiones actuales de la Comunidad de Madrid.

Una mayor participación de las familias en los centros o la introducción de metodologías activas que impliquen los alumnos en su aprendizaje son algunas de las ideas que están encontrando consenso dentro de la comisión de trabajo del Consejo Escolar. “Se están cerrando cosas en las que todos podemos estar de acuerdo. Son ideas generales”, asegura Pazos. El presidente de la FAPA pone un ejemplo. “Aprobamos revisar la normativa de convivencia y todos estamos de acuerdo, pero en el momento de ponernos a revisarla va a haber posiciones muy distantes”. “Hay asuntos de fondo que no se abordan. Y si no se hace será un documento de buenas intenciones. No estamos de acuerdo en la forma ni, de momento, en el fondo”, comenta CCOO. “Hay posiciones diversas, pero hemos alcanzado algún acuerdo parcial”, señala ANPE, que considera además que “si no hay un rumbo en la educación española, lo demás no se puede construir”, en referencia al futuro de la LOMCE. Por ejemplo, la reforma educativa del PP otorga gran peso a la dirección en los centros, lo que choca con la propuesta de apertura a las familias que se ha planteado en la comisión de trabajo madrileña. Emilio Díaz, el representante de Escuelas Católicas de Madrid, la patronal de la educación concertada con mayor peso, también apunta que "se está llevando el texto a un terreno muy aséptico para propiciar el acuerdo", aunque matiza que el "actual contexto político hace difícil que se llegue a un acuerdo" y que las organizaciones presentes deberán valorar si la financiación extra con el que se acompañe merece la pena a cambio de dar "un balón de oxígono" al Gobierno regional.

Aún queda tiempo para ver si consigue fraguarse un tercer pacto educativo en la Comunidad tras los que consiguieron Alberto Ruiz Gallardón en 1999 y Esperanza Aguirre en 2005. “Eran muy similares. Se plantearon medidas genéricas y comisiones de seguimiento. Después el Gobierno decía que se había cumplido, mientras que nosotros pensábamos que se había hecho de aquella manera”, recuerda José Luis Pazos. Por el momento, se ha recuperado el diálogo, que estaba roto en la etapa de Lucía Figar como consejera, y todos están de acuerdo en que hay que mejorar la educación madrileña. “El simple hecho de que todos estén de acuerdo en que el modelo hay que cambiarlo es importante. No vale y se vendía como perfecto. Aunque parezca poco, es un punto de partido abierto”, resume el presidente de la FAPA.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios