La consejera de Familia y Asuntos Sociales, Gádor Ongil, acompañó a usuarios de perros-guía en un recorrido por las calles de la capital para sensibilizar a la sociedad de la importante labor que desarrollan estos animales.
Los perros 'lazarillo' suponen una ayuda en la movilidad de personas con discapacidad visual permitiéndoles una mayor independencia y una mayor participación social.
La marcha, organizada por la Asociación de Usuarios y Amigos del Perro-guía de Madrid y la Fundación ONCE, pretende concienciar a la sociedad de que los perros-guía son una herramienta necesaria que mejora la accesibilidad de las personas ciegas al entorno.
De hecho, el Ejecutivo regional reguló la utilización de los perros-guía por parte de las personas con deficiencia visual a través de la Ley 23/1998 reconociendo los derechos y la labor que realizan estos animales.
23.000 personas con discapacidad visual
En la región hay más de 23.000 personas con discapacidad visual reconocida, 200 usuarias de perros-guía, según datos de la Comunidad de Madrid. Por ello, el Ejecutivo regional colabora además con la Fundación ONCE para dar orientación socio-laboral a las personas con discapacidad visual ante su incorporación a un puesto de trabajo, así como para desarrollar otras actuaciones con las que se pretende garantizar la igualdad de oportunidades y mejorar la calidad de vida de este colectivo.
La Comunidad también concede ayudas técnicas individuales de gafas y lentillas para personas con discapacidad visual y subvenciona intérpretes de lengua de signos para personas sordas y ciegas.