La entidad ha dado ya el mandado a Credit Suisse para iniciar el proceso de venta, que podría beneficiarse del renovado interés de fondos foráneos e inversores por entrar en el sector inmobiliario español. Se desconoce el rango de precios que se baraja para la operación, pero fuentes del mercado creen que podría distar del que marcó la inmobiliaria en su último día de cotización.
Metrovacesa cotizó por última vez el 13 de mayo de 2013 después de medio siglo en Bolsa. En su ultima sesión, el precio de las acciones de la inmobiliaria marcó 2,26 euros, lo que otorgaba a la compañía una capitalización de 2.233,24 millones de euros. A este precio, el 19 por ciento de la inmobiliaria valdría unos 380 millones.
Sin embargo, al reducir posteriormente su capital social en 1.077 millones, mediante una rebaja del valor nominal de las acciones, para restablecer su equilibrio patrimonial, el valor de la compañía sería inferior al marcado el día de su adiós bursátil. En diciembre de 2012, los bancos accionistas de la inmobiliaria lanzaron una oferta pública de adquisición de acciones (OPA), con el apoyó de BFA-Bankia, por el 4,5 por ciento de la empresa que no controlaban para excluirla de negociación.
Los bancos lanzaron esta OPA, en la que pagaron 2,28 euros por título, para evitar el deterioro del valor de su participación ante la penalización que sufrían del mercado las compañías del sector inmobiliario. Con la incipiente recuperación de la economía y el creciente interés inversor en España, en la actualidad se podría haber producido una revalorización.
Actualmente, la participación de Bankia en Metrovacesa se encuentra por debajo de la posición de Banco Santander, que controla el 36,82 por ciento del capital social de la inmobiliaria. Detrás se sitúan BBVA (18,31 por ciento), Banco Sabadell (13,04 por ciento) y Banco Popular (12,64 por ciento). Tras la salida del accionarado de Metrovacesa, Bankia ya sólo conservará participaciones industriales en otra compañía inmobiliaria, el 24,95 por ciento de Realia, y en el grupo de concesiones de infraestructuras Globalvía, de la que controla el 50 por ciento. Fuentes oficiales de la entidad prevén que estas desinversiones se materializarán en la primera mitad de 2015.