Personal de Cespa-Urbaser ha seguido este jueves muy de cerca el trabajo
de los camiones de recogida de basura de los distritos de la periferia
de la capital y han llegado a asegurar que iban a ser los contratistas
del servicio, antes de que se haya hecha pública la adjudicación. Estos
hechos han causado inquietud entre los trabajadores al saber que estaban
"evaluando" su actividad y que puede ganar la empresa que presenta la
oferta económica más baja, al temer despidos y reducciones salariales.
Estos seguimientos realizados en la mañana del jueves han sembrado el desconcierto entre los trabajadores, ya que hasta el momento no se ha hecho público el fallo del concurso y ni los sindicatos ni la actual contratista tienen ninguna comunicación formal sobre la decisión municipal. El pasado martes, una representación de los trabajadores advirtió en la Comisión de Medio Ambiente que una oferta a la baja pueda dar pie a un conflicto laboral en la recogida de basura de la ciudad.
Según las incidencias remitidas por los trabajadores a FCC, cuatro vehículos de la empresa han sido seguidos en coche por personas que se han identificado como empleados de Urbaser o Cespa-Urbaser y que han manifestado querer saber "cómo realizaban la recogida" y qué itinerarios hacían. En un caso, un empleado ha llamado al encargado de la zona para comunicarle que una furgoneta Renault Kangoo de color blanco llevaba tiempo siguiéndole hasta que en una de las paradas para vaciar unos cubos en la calle Ana de Austria varias personas se bajaron de la furgoneta con unos planos en la mano y, tras identificarse como trabajadores de Urbaser, dijeron a los trabajadores que iban a ver cómo realizaban su trabajo. También les pidieron los teléfonos para llamarles posteriormente y "poder valorarlo".
En otro de los casos, varias personas se han acercado a los trabajadores de FCC en la calle Mota del Cuervo, tras seguirles en un Renault Laguna, donde les dijeron que eran trabajadores de Urbaser y que se iban a quedar con la contrata de recogida, por lo que les iban a seguir para ver cómo realizaban su trabajo. Algo parecido ha pasado en otro de los itinerarios, donde también les han comunicado que la empresa iba a quedarse con la contrata y que les iban a seguir. En esta ocasión, ha podido llegar al lugar un encargado de FCC y ha podido hablar con las dos encargadas de Cespa-Urbaser, quienes les han dicho que habían recibido esa orden y no sabían si tendrían que repetir el seguimiento este viernes. En la última incidencia registrada, los empleados de la empresa que quiere quedarse con la recogida de basura se han acercado a un camión de recogida averiado y le han comunicado al trabajador que buscaban a personas que les pudieran decir los recorridos actuales, pero el trabajador no les dio ninguna información. Según fuentes del sector, es habitual que se realicen estos seguimientos antes de presentar las ofertas para presentar un buen plan técnico, pero no cuando el concurso está cerrado. Por su parte, fuentes de Urbaser consultadas por Madridiario afirman que en el momento que se comunique la adjudicación, en caso de que les sea favorable, se pronunciarán al respecto.
Fuentes sindicales, han denunciado que hasta última hora de la tarde de este jueves no tenían conocimiento de que el Ayuntamiento hubiese adjudicado el contrato. Además, han explicado que los trabajadores "se han puesto nerviosos" al conocerse estos seguimientos.
El contrato, cuyo fallo está pendiente de conocerse, afecta a la recogida de residuos de 14 de los 21 distritos de Madrid. El plazo de finalización del actual contrato es el 1 de octubre. Hasta que pueda empezar a dar servicio la nueva empresa, en caso de que finalmente sea una diferente a la actual contratista, tendrán que pasar unos días. Por ello, el Ayuntamiento ha pedido a FCC una prórroga de un mes, que esta compañía ha rechazado. El Ayuntamiento aseguró, que en ese caso, impondría la prórroga por decreto hasta que pueda hacerse cargo la nueva adjudicataria.
Los trabajadores del sector han advertido que, de adjudicarse a la oferta más baja, la de de Cespa-Urbaser, podría haber un nuevo conflicto en la ciudad, como la huelga de limpieza que se vivió hace unos meses. Respecto a posibles movilizaciones, según UGT y CGT, se convocarían protestas en el servicio al primer intento de incumplir las actuales condiciones laborales de los trabajadores. El Ayuntamiento, por su parte, ha insistido en que incluso con la bajada propuesta, la nueva oferta es superior a la actual. Sin embargo, los sindicatos consideran que el servicio recibiría menos dinero ya que un nuevo concesionario tendría que hacer frente al pago de 5 millones de euros en amortizaciones y otros gastos de inicio de actividad, con lo que la rebaja acabaría recayendo en ellos y en el servicio.
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