La planta de residuos de demolición y construcción (RDC) de El Molar, que da servicio a 47 municipios de la región, está cerrada después de que el martes la UTE que la gestionaba entregara las llaves a la Comunidad y abandonara el contrato.
La planta, una de las cuatro que tiene la Comunidad, estaba gestionada desde 2010 por la UTE RSD Norte y desde hacía unos meses se habían detectado diversos incumplimientos de contrato en el mantenimiento de las instalaciones y en el tratamiento de los residuos, pues a veces
iban directamente a vertedero sin ser tratados y entraba basura para la que no tenía autorización, según ha indicado una portavoz de la Consejería de Medio Ambiente. "Se les ha instado muchas veces a que lo corrigieran", ha apuntado también. Además, la concesionaria tenía problemas con los pagos y finalmente ha acumulado una deuda con la Comunidad de 900.000 euros, pese a que se les habían dado facilidades parar pagar, según explican las mismas fuentes.
Esta situación ha acabado con el abandono de la planta por parte de la UTE. El martes pasado entregó las llaves a la Comunidad ante notario. La Consejería de Medio Ambiente ha anunciado que
denunciará a la empresa por incumplimiento de contrato y por daños y perjuicios por la falta de mantenimiento.
Durante unos pocos días los municipios afectados pueden usar el resto de plantas de RDC de la región, y ya el martes, tras su puesta a punto,
la Comunidad asumirá la gestión de la planta de forma directa y tratará de dar "unos servicios mínimos", mientras prepara el nuevo concurso para adjudicarla de nuevo.
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