Esta rebaja, la tercera consecutiva que propone el actual equipo de Gobierno en los últimos tres años, supone reducir el tipo impositivo del IBI, que este año varía entre el 0,51 y el 0,532, al 0,475 en ambos casos para 2014, lo que en la práctica supone una reducción media del 2% en el recibo del IBI que pagarán los vecinos del municipio. "Tras los ajustes realizados en los últimos años hemos conseguido una estabilidad financiera, que nos permite empezar a trasladar a los ciudadanos la buena situación de las cuentas municipales con una disminución de la presión fiscal", ha explicado el concejal de Hacienda y Régimen Interior, José Luis Álvarez.
Las Ordenanzas Fiscales también mantienen para el próximo año la posibilidad de fraccionar el pago de este impuesto, una modalidad que ofrece dos nuevas e interesantes ventajas. Así, la bonificación que disfrutarán los contribuyentes que se acojan a esta forma de pago se incrementa del 3% actual hasta el 5%, y además se ofrece la posibilidad de fraccionar el abono del recibo tanto en dos plazos como en seis mensualidades (de junio a noviembre). Para las familias numerosas, la bonificación de las de categoría general pasa del 30% al 35% y la de la categoría especial llega hasta el 60% frente al 55% actual.
Por su parte, se van a introducir mejoras para la gestión administrativa de las bonificaciones del IBI. El solicitante ya no tendrá que aportar el certificado de empadronamiento, dato que comprobará automáticamente el Ayuntamiento, y en caso de que pida la bonificación fuera de plazo podrá conseguir la mitad de la misma. En cuanto al resto de impuestos y tasas municipales, quedarán congelados al no aplicárseles el incremento del IPC.