www.madridiario.es

Fonamad difunde el respeto por el medio ambiente a través de la fotografía

Madrid, naturalmente, en el objetivo

Madrid, naturalmente, en el objetivo

Por Carmen M. Gutiérrez
martes 31 de julio de 2007, 00:00h
Captar la naturaleza en sus momentos de máximo esplendor es la manera que tienen los miembros de la asociación Fotógrafos de Naturaleza de Madrid (Fonamad) de hacer un alegato a favor de los espacios naturales de la Comunidad. Así, tomar una buena fotografía del abedular de Canencia en pleno otoño o de un atardecer en el embalse de Pinilla puede convertirse en la mejor manera de defender el medio ambiente, a la vez que se disfruta de él.
Río Lozoya. Foto: Javier SanchísLos miembros de esta asociación sin ánimo de lucro tienen como objetivos impulsar el amor a la naturaleza y difundir el respeto por el medio ambiente, eso sí, “expresando en imágenes estas palabras que suenan un poco rimbombantes”, explica su presidente Javier Sanchís. Para ello, la asociación organiza salidas fotográficas, a las que llaman “kedadas”, campañas de concienciación, exposiciones y concursos.

Foto: Ángel Trotter El único requisito para asociarse es estar empadronado en Madrid, una comunidad que guarda muchos secretos para los amantes de la naturaleza, aunque al pensar en Madrid viene a la mente la idea de gran ciudad con ritmo frenético. Los cuatro parques naturales que alberga la Comunidad son buena muestra de su riqueza medioambiental. Un patrimonio verde que también alberga sorpresas, como la presencia del águila imperial en la finca de El Pardo. “Casi no quedan ejemplares de esta especie en España y aquí tenemos a escasos kilómetros de la Puerta del Sol”, explica Carlos Rivero, uno de los socios.

Foto: Ángel Trotter Rivero es aficionado a la fotografía. En concreto, a captar paisajes y la fauna que los habita, tanto que asegura que sólo coge la cámara para hacer fotografía de naturaleza,  verdadera motivación de los socios, como asegura uno de los socios fundadores, Fernando Sánchez Camacho. Eso sí, siempre respetando el código ético de la asociación, que consiste en evitar que se perturbe el equilibrio natural.

Pero la parte técnica también es importante, pues con un poco de pericia se pueden conseguir resultados espectaculares, como que el agua de una cascada presente un aspecto sedoso gracias a una larga exposición. “Todos vamos cogiendo nivel”, afirma el presidente de esta asociación que agrupa desde profesionales hasta gente que empieza a interesarse por esta práctica centenaria. No en vano, el intercambio de experiencias en la asociación “sirve para aprender unos de otros, porque cada uno sabe un truco”, según uno de los socios. Además, Fonamad elabora unos cuadernos técnicos que explican desde el proceso para hacer un degradado digital a cómo fotografiar aves en vuelo o insectos.

Hayedo de Montejo de la Sierra. Foto: Javier Sanchís. La historia de Fonamad empieza en 2005 cuando cuatro amigos, miembros de la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza, vieron que era difícil participar en un proyecto de ámbito nacional por la distancia y decidieron crear una agrupación regional. Desde entonces, gracias a Internet y al boca a boca son ya 110 los socios.

“Nos gusta el campo, salir y hacer fotos y es más divertido hacerlo en compañía”, explica Ángel Trotter, que es fotógrafo profesional. Esas “kedadas” han llevado a los miembros de la asociación a lugares como la Laguna de San Juan, El Escorial o Avantos. Comparten sus vehículos para contaminar lo mínimo posible y pasan el día haciendo fotografías del paraje elegido. Después las cuelgan en un foro privado y comparan las distintas tomas que ha sacado cada uno del mismo lugar.

Foto: Ángel Trotter Javier, Francisco, Carlos y Ángel coinciden en que la Sierra de Guadarrama es uno de los lugares por excelencia de la Comunidad de Madrid. Ahí se encuentra La Pedriza, Peñalara o el monte de Abantos. Pero no se olvidan de otros lugares, como la cuenca del Jarama o, por qué no, el jardín de casa. “Últimamente estoy disfrutando en mi jardín con las aves que llegan”, asegura Sanchís.

Además, sus miembros pueden viajar a Irati (Navarrada) para inmortalizar sus hayedos en otoño, al sur a recibir a las aves migratorias en primavera o a Escocia en busca de frailecillos. Sin embargo, hay fotografías que aún se les resisten, como la del lince ibérico en Madrid o las ciudades sin contaminación, apunta Javier Sanchís.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios