El euro por receta es
una tasa que Madrid importó de Cataluña y que le suponía al usuario el pago de un euro por cada receta prescrita. Se comenzó a cobrar en las farmacias de la región el 1 de enero de este año, pero no estuvo
ni un mes en vigor. Desde el inicio fue
muy criticada.
El presidente regional ayer mismo había declarado que Madrid no restablecería el pago de esta tasa hasta que hubiera una sentencia definitiva del Tribunal Constitucional, con independencia de si los jueces decidían mantener o levantar la suspensión cautelar. El Gobierno de la Nación había
recurrido el euro por receta tanto en Madrid como en Cataluña al entender que "vulnera el principio de igualdad" de los ciudadanos y se "grava un acto médico".
El TC argumenta el mantenimiento de la suspensión por considerar
"virtualmente imposible" la posible devolución de las tasas cobradas en caso de que la medida se restituyera y finalmente fuera declarada inconstitucional. "El número de sujetos pasivos afectados, por mucho que pudieran ser identificados a través de la trazabilidad inherente al sistema de receta electrónica, tendría carácter masivo", señala.
El consejero de Presidencia y Justicia y portavoz del Gobierno de la región,
Salvador Victoria, ha declarado que el objetivo perseguido con la implantación de la polémica tasa era
"concienciar a los madrileños sobre el uso racional de los medicamentos" y, a su juicio, "se alcanzó". Preguntado en rueda de prensa sobre si se devolverán el dinero ya abonado por los usuarios en las farmacias, Victoria ha dicho que, de momento, el Tribunal Constitucional tan solo ha suspendido la tasa y que
"en ningún caso ha tomado decisiones de carácter retroactivo".