www.madridiario.es

Mochilas, cócteles y chachachá

lunes 25 de febrero de 2013, 00:00h
Ajetreado fin de semana donde el sol y el frío han aderezado la ensalada de la calle, protagonizada por las manifestaciones del pasado sábado, que algunos prolongaron hasta la madrugada del domingo, como si de un vulgar botellón se tratara. El consejero de Presidencia y portavoz del gobierno regional, Salvador Victoria, hizo unas polémicas declaraciones en torno a esas marchas que concluyeron en la plaza de Neptuno y que tuvieron vocación de llegar hasta el Congreso de los Diputados. Victoria hizo una comparación con el intento de golpe de Estado del 23-F y rápidamente saltaron los críticos a su yugular política, solicitando su dimisión por tan inapropiada comparación. Fue el propio Salvador Victoria quien tuvo que aclarar que no se refería al comportamiento de la gran mayoría de los manifestantes, sino de aquellos que habían hecho de la legítima protesta otra cosa más parecida a una revolución violenta en las formas, a esos grupos que siempre intentan pescar en río revuelto, que aprovechan cualquier tipo de contestación callejera para introducir elementos subversivos y violentos, para hacer de la manifestación pacífica, una revuelta agresiva con vocación de provocar una especie de parte de guerra. Cuarenta y cinco personas fueron detenidas, 17 de las cuales pasan hoy a disposición judicial. Entre los detenidos, la policía ha identificado a varios antisistema. Esto no debe sorprender, porque los antisistema están en todas partes, aparecen por cualquier lado, y como no tienen otra cosa que hacer, andan siempre donde huelen a movida.

En la fría madrugada del domingo la policía encontró una mochila abandonada en la calle. No era la mochila perdida de un perroflauta que pasaba por allí camino de una senda de turismo rural; no era una mochila con bocatas de chope envueltos en papel de aluminio. En su interior había cuatro cócteles. No eran cuatro cócteles de vodka que habían sobrado del botellón; eran cuatro cócteles molotov auténticos, de esos que explotan, que hacen ruido, que hacen daño.

En las manifestaciones del pasado sábado se colaron algunos de los de siempre; esos que aprovechan  que el río de gente pasa por Neptuno e intentan desbordarlo hasta la carrera de San Jerónimo, que llevan algo más que pancartas y mochilas con bocata y lata de birra para pasar el trago, que llevan en sus mochilas petardos, tornillería y cócteles para colocarse, mejor dicho, para colocárselos a otros con el ánimo de ponerse calentitos. A esos, que haberlos los hubo, se refería el consejero Victoria, aunque no supo explicarlo y al final no tuvo más remedio que amansar a las fieras con su rectificación.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios