www.madridiario.es

Lorenzo Silva, escritos

Lorenzo Silva: "Es una recompensa a mis 30 años de trabajo"

viernes 11 de enero de 2013, 00:00h
Actualizado: 24/06/2013 10:05h
El madrileño Lorenzo Silva es uno de los pocos escritores españoles que puede presumir de éxito literario bajo la cuna del género negro. Tras 30 años de carrera sus dos personajes más famosos, Chamorro y Bevilacqua, protagonizan de nuevo uno de los momentos dulces de su trayectoria en 'La marca del meridiano'. El ganador del Premio Planeta 2012 se sincera con Madridiario.
Chamorro y Bevilacqua han protagonizado momentos muy importantes en su carrera como escritor, ¿Dónde cree que reside el éxito de esta pareja?
Pues no lo sé, me lo he preguntado bastantes veces. Creo que el éxito está en que son dos personajes bastantes normales, esto no quiere decir que sean anodinos pues cada persona tiene sus peculiaridades y ellos también las tienen pero, sin dejar de tenerlas son dos personajes con los que es bastante fácil para el lector identificarse y empatizar con ellos. No hacen cosas que estén fuera del alcance de los mortales, no tienen ningún comportamiento o actitud superior al resto de la gente. Pienso que su secreto es que son dos trabajadores como tantos otros.

Es curioso el triunfo conseguido por estos dos Guardias Civiles ya que este es un sector bastante recelado.
La percepción de la Guardia Civil es un tema que habría que matizar. Creo que esta mala imagen es una imagen anclada en determinados sectores de la población española y que además tiene que ver con una percepción de la  Guardia Civil en un momento histórico. Al margen de esto, hay mucha gente que es consciente de que los guardias civiles hoy día son hombres y mujeres que tienen poco que ver con ese estereotipo negativo y que, además, muchas veces están ahí cuando se les necesita. En la historia reciente de España han hecho sacrificios importantes en defensa de los ciudadanos. El caso más sonado es la lucha contra ETA ya que probablemente nadie ha sido más determinante para conseguir que la banda terrorista acabe disolviéndose de momento.

De hecho en la novela trata esta cuestión, ¿se plantea profundizar en ella más adelante?
Creo que la lucha contra ETA tiene una novela que hay que escribir porque tiene una historia poco conocida y muy relacionada con la defensa de lo que representa el régimen de libertades y los derechos de los ciudadanos. Es la gran batalla que se ha dado en la España democrática, contra el terrorismo y contra todo el entramado que había su alrededor que restringía la libertad y los derechos de los ciudadanos. En algún momento me acercaré a esta novela desde Bevilacqua porque él ha pasado por esa lucha durante los años de su juventud.

Dijo que el título del libro hace mención a la línea que separa Madrid de Barcelona y llegó en un momento muy polémico para Cataluña.
El libro es una novela de ficción al igual que el protagonista. Bevilacqua es un personaje que vive en Madrid y que ha vivido en Cataluña y eso quiere decir que conoce las dos realidadesen el día a día. Cuando se tiene ese conocimiento diario resulta difícil creer que hay conflictos o que no se puede remediar. La actitud del protagonista es constructiva sobre todo cuando le toca trabajar con la policía catalana. La novela la terminé en marzo, entonces no podía imaginar que se iban a convocar unas elecciones y a plantearse un proceso independentista. Todo ha sido una coincidencia.

En una entrevista declaró que la novela negra es la que mejor refleja los problemas éticos y morales especialmente en época de crisis.
Las épocas de crisis son etapas en las que salen a la luz los fallos que hemos cometido y en las que siempre hay problemas de deficiencias en la organización de la sociedad. En estas etapas se dan muchas veces comportamientos ilegítimos, criminales y la novela negra versa sobre eso. Pienso que quizás es la mejor manera de acercarse a los ángulos más oscuros de la crisis, a los rincones más tétricos que nos han llevado a una situación así.

La crisis, ¿es el telón de fondo de La marca del meridiano?

La novela negra siempre ha estado muy atenta a la realidad, al tiempo y al lugar en la que se escribe y, para mí, la historia de Bevilacqua es una forma de reflejar la España contemporánea con todos sus avatares y todas sus vicisitudes. Cuando apareció este personaje estábamos en una España opulenta, con el dinero rápido y caliente que corría con velocidad y facilidad. Ahora, es un país completamente diferente y eso lo condiciona todo, incluso la forma de trabajar.

Como experto en este tipo de novelas y comisario del Getafe Negro, ¿cree que en los últimos años el público se ha vuelto más receptivo a este tipo de lecturas?
Sin ninguna duda en los últimos cinco años, a partir de la difusión de las novelas de Stieg Larsson, se ha dado una difusión mucho mayor del género negro y ha cambiado el tipo de lectores en España. 

¿Piensa que el género negro está infravalorado?
El género negro en sí no tiene ni más ni menos valor que otro género literario. Lo que ocurre es que había una especie de resistencia sistemática a él históricamente y que ha seguido hasta nuestros días, porque todavía hay gente que lo considera subliteratura.  Pienso que a estas alturas la tradición del género tiene el número suficiente de grandes autores como para que este juicio sea bastante simplista y precipitado.

Vela y Chamorro ya hicieron sus pinitos en el cine, ¿pretende volver a llevarlos a la gran pantalla?
Eso no lo puedo hacer yo porque no tengo los recursos necesarios para realizar una película. Alguna oferta me han hecho pero las cuestiones de cine y televisión hasta que no se concreten prefiero no darlas por hecho porque la producción audiovisual en España es muy difícil,

¿Cómo está afectando al sector literario los recortes en la cultura?
Creo que ha llegado la crisis al sector editorial porque la gente tiene menos dinero y compra menos de todo. Además, en el ámbito concreto de la edición está la piratería que es un poco la forma de consumo habitual del libro electrónico en España. Muy poca gente lo compra, la mayoría lo piratea y eso acaba teniendo un efecto en la bajada de ventas. Personalmente no me puedo quejar porque el libro se vende.

A pesar de esta situación, recientemente ha creado su propio sello editorial, Playa de Ákaba.

Es un proyecto que teníamos en mente desde hace bastante tiempo. Es una editorial  muy artesanal por lo que los recortes no nos han afectado mucho. Es un empeño romántico pero también con su componente pragmático. No espero ganar mucho dinero con eso pero aspiro a no perderlo.

¿Siente que con el galardón a Premio Planeta se ha cumplido una de sus aspiraciones como escritor?
Es evidente que es un reconocimiento incluso se podría decir aparatoso ya que los premios literarios no suelen tener tanta trascendencia. Es gratificante que tanta gente conozca y valore tu obra. De todas maneras, me ha llegado cuando llevo 30 años dedicado a esto, así que en el fondo me lo planteo como una especie de recompensa a muchos años y horas de trabajo.

En estos momentos, ¿en qué proyectos se encuentra inmerso?

Ahora estoy escribiendo un ensayo sobre el Marruecos español que es uno de mis libros minoritarios. También estoy preparando un libro de cuentos que sacaré en unos meses y una novela que seguramente sea otra de Bevilacqua pero que no saldrá antes del año 2014.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios