No era una idea nueva, ya que su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz-Gallardón, ya desarrolló
un plan de reordenación de alquileres. Tras hacer un inventario, comenzó por vender un paquete de
15 parcelas por 17,67 millones, calificadas para usos de vivienda libre y protegida. También anuló los alquileres de los edificios de las calles de
Mejía Lequerica y Divino Pastor, y
sacó a subasta varios edificios, entre ellos, la sede de Medio Ambiente, en el paseo de Recoletos número 12.

Casi al mismo tiempo, anunció una operación múltiple que tenía por objetivo colocar
el espacio más cotizado que posee en el centro de la ciudad. Se trataba de deshacerse del terreno en el que se ubica el Área de Urbanismo, situado en la calle de Guatemala, en Chamartín. El Consistorio desarrolló un proyecto que permitiría a los promotores construir cuatro torres de vivienda libre y un centro comercial.
El precio de la parcela era 65 millones.
Su venta entroncaba con otro negocio urbanístico. En este caso,
el del edificio Apot, propiedad de Madrid Espacios y Congresos. Esta empresa municipal presupuestó en 2012
la venta del inmueble por 35 millones de euros. En mayo, el Ayuntamiento anunció que la venta estaba prácticamente cerrada. Para hacer más atractiva la transacción para los compradores (presumiblemente, el grupo Realia), el Consistorio alquiló por diez años el complejo a cambio de 42 millones de euros. El objetivo era aposentar en el edificio el Área de Urbanismo,
cuya mudanza empezó el 10 de diciembre. Entre la venta y el alquiler pretendían reducir rápidamente la enorme deuda financiera de la compañía.
S

in embargo, ambas operaciones se bloquearon.
La crisis evitó la venta de Urbanismo, por lo que Botella ha tenido que presupuestar para 2013
la enajenación de un cuarto de la parcela con el fin de facilitar su venta. En el caso de Apot,
fue la falta de licencias la que frenó el proceso. Realia no quiso comprar un edificio que carecía de licencia de funcionamiento. Urbanismo resolvió una licencia escalonada, a medida que se fuesen instalando los trabajadores del departamento que dirige Paz González. Está previsto que la venta se concrete en 2013.

La política de alquileres también fue resolviéndose de manera drástica. Botella anunció que
el Área de Economía abandonaría el edificio de Gran Vía en cuanto finalizase el contrato de alquiler en enero de 2013, y se trasladaría al
Museo de la Ciudad, en el barrio de Prosperidad. Los fondos del museo-biblioteca serían repartidos por otros espacios expositivos municipales.
La sede de Seguridad, en la calle de Albarracín, en San Blas, amplió su contrato de alquiler a cambio de una rebaja sustancial, ya que se tenía que amortizar la inversión en la instalación de la central de datos municipal. Solo quedan pendientes de resolver los contratos de dos Áreas de Gobierno. Servicios Sociales tiene contrato hasta 2014 en un edificio de la calle Ortega y Gasset, y Hacienda tiene contrato de arrendamiento hasta 2015 en la calle de Alcalá, en virtud del acuerdo de compra del edificio de Capitán Haya número 41 a Sacyr Vallehermoso, gracias al que se desbloqueó
la operación de permuta del Palacio de Cibeles.
A finales de año, una de las operaciones de venta más importantes surtió efecto. A la tercera oportunidad,
vendió la sede de Medio Ambiente por 21,8 millones al Bank of China. Eso sí, quedaron sin enajenar los otros cinco inmuebles ofrecidos en el mercado. Esta venta provocará, como estaba previsto, el traslado de estos trabajadores al Palacio de Cibeles.

El Consistorio no presupuestó ningún ingreso para 2013 en materia de enajenaciones, aunque cuenta con vender seis parcelas, entre las que se encuentran, la porción de Guatemala antes comentada y
el antiguo mercado de frutas y verduras. Esta última decisión echa por tierra el proyecto de ubicar aquí la futura sede de Urbanismo y la EMVS, y bloquea un 'dominó' urbanístico que pretendía
trasladar a la sede de la Empresa Municipal de Vivienda a la Junta de Arganzuela y a la Casa del Reloj, las oficinas de Matadero.