Las propiedades que han puesto a la venta el Ayuntamiento de Madrid y sus empresas públicas hasta ahora le reportarán 207 millones de euros como mínimo.
Durante el mes de julio, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto varias de sus sedes. La propiedad más importante es el edificio de la calle de Guatemala, espacio donde actualmente está ubicado el departamento de Urbanismo. Este martes salió a la venta por
64,99 millones de euros. Es solo el cénit de una plan de ventas que el Ejecutivo que dirige Ana Botella nunca ha ocultado:
va a deshacerse de sedes que no sean necesarias para obtener liquidez y va a optimizar el resto de los edificios para ahorrar.
Según los cálculos municipales, con esta política se van a sacar casi 207 millones de euros como mínimo, que se reparten en 112,14 millones para el Ayuntamiento y 80 para Madrid Espacios y Congresos (MEyC). Al inmueble de Urbanismo le han seguido seguido
9 inmuebles y
15 parcelas, a los que este mismo miércoles se han añadido otras cuatro parcelas por un montante de 14,7 millones en Vicálvaro, San Blas, Chamberí y Tetuán. La punta de lanza de todo este paquete de ventas es el edificio del Paseo de Recoletos número 12, actual sede del Área de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad. Los trabajadores del mismo irán a parar al Palacio de Cibeles. Por su parte, MEyC prevé la venta de los edificios
Apot y
Montera por 35 y 45 millones, respectivamente. Parece que la estrategia, hasta ahora, está funcionando. Las primeras cuatro parcelas subastadas han reportado entre un 20 y un 40 por ciento más de lo previsto inicialmente en algunos casos.
Sin embargo, estas ventas tienen su lado oscuro. La oposición critica que el Ayuntamiento está realizando una política cortoplacista porque "vende las joyas de la corona en plena crisis".
A su juicio, Botella quiere liquidez rápida a cambio de despatrimonializar al municipio de propiedades públicas. Además, ya han denunciado que algunas de las operaciones urbanísticas que han realizado son arriesgadas y suponen sobrecostes para el Consistorio. Es el caso del edificio Apot. El Ayuntamiento ha alquilado el edificio Apot 10 años por 42 millones con la excusa de trasladar Urbanismo. Sin embargo, la intención real de este acuerdo tan desventajoso para el Ayuntamiento (pierde 7 millones de euros por el camino) es hacer más atractiva la venta de este inmueble a un privado. Aún así, todavía
no han conseguido concretar la operación con la principal interesada, Realia.
La optimización del patrimonio municipal contempla también la reducción de alquileres. Así, el Consistorio ya ha anunciado que no renovará el contrato de arrendamiento de Gran Vía número 24 para acoger
el Área de Economía, que se trasladará al edificio del
Museo de la Ciudad. Las instalaciones de este espacio expositivo se repartirán entre los distintos museos municipales. Con esta política ahorrará desde 2013 alrededor de 2,11 millones de euros. El Área de Obras experimentó una situación similar. Estaba ubicado en un edificio de alquiler de la calle de
Mejía Lequerica que costaba al año 3,54 millones. A partir de este año ya no se produce este pago. Las únicas sedes centrales que aún pagan arrendamientos son
Hacienda y Asuntos Sociales, a las que les quedan tres y dos años de contrato, respectivamente.