Los grupos municipales del Partido Popular e Izquierda Unida de Madrid se han enzarzado en una bronca política por la concesión de una calle al líder comunista recientemente fallecido Santiago Carrillo.
El portavoz municipal del PSOE, Jaime Lissavetzky, propuso este miércoles otorgar el nombre de
Santiago Carrillo a un espacio público de la capital. Este jueves, la alcaldesa, Ana Botella, anunció que si se hace una petición formal,
el PP apoyará este homenaje. No obstante, recordó que
Izquierda Unida no quiso apoyar similar privilegio para el expresidente de honor del PP, Manuel Fraga. "Hay que tener altura de miras", sentenció.
El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, contestó que tener altura de miras "no es incompatible con la consideración de la historia" y, después de agradecer la predisposición del PP a poner una calle o espacio público a Santiago Carrillo, ha recordado que eso "
no pasó con las propuestas para hacer lo propio con personajes como Dolores Ibárruri o Julián Grimau".