El Pleno del estado de la ciudad dejó un debate marcado por la confrontación, en el que se criticó la deuda, la 'ciudad escaparate' y el modelo productivo. A cambio, el Gobierno aseguró que mantendrá los servicios y evitará duplicidades.
Botella inició su intervención anunciando una serie de actuaciones que van a realizar en materia de urbanismo que van a dinamizar la economía y a ayudar a las personas con más problemas sociales. En este sentido, abogó por una reforma de las leyes de Bases de Régimen Local y Haciendas Locales para concentrar contratos e integrar servicios en pagos únicos, ligándolos a su rendimiento y el empleo que genere. El Consistorio ha creado ya contratos integrales que se van a generalizar en la segunda mitad de 2013.

El portavoz del PSOE, Jaime Lissavetzky, exigió dar un giro de 180 grados en las políticas municipales, ya que están fuera de la realidad. Reprochó a Botella que se haya convertido en una gran "recortadora" de gasto social con una actitud clónica para aplicar las medidas de ajuste y subidas de impuestos del PP en Madrid. Atacó los 8.800 millones de euros de deuda. Ha censurado que el plan de ajuste municipal afecte a los trabajadores e incumpla el acuerdo que ratificó su predecesor. Incidió en que no se ha concluido el eje Prado-Recoletos, el mercado de la Cebada, el intercambiador de Legazpi, el plan de rehabilitación del entorno del Manzanares, el plan especial Delicias-Méndez Álvaro- Abroñigal, la revitalización de las cocheras de EMT de Bravo Murillo o el proyecto Madrid Centro. El socialista propuso la venta del Palacio de Cibeles y dedique el dinero a apoyar proyectos de I+D+i, así como la creación de una agencia de rehabilitación.
Furor antifuncionario
El líder de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, criticó el modelo económico que están siguiendo los gobiernos del PP. Habló del "furor antifuncionario" de Esperanza Aguirre, y de la enorme deuda privada del Estado, frente a la reducida deuda pública. Recordó que el sistema sanitario y educativo no son privilegios sino derechos, y que catorce barrios de la capital superan la tasa de paro nacional, mientras se recorta el presupuesto de la Agencia para el Empleo en un 31 por ciento y de Madrid Emprende, en un 23 por ciento. También volvió a solicitar el desarrollo del Pacto Local para descentralizar y mejorar la gestión de los recursos. Planteó pedir responsabilidades políticas por el gasto municipal de 350 millones en alquileres entre 2010 y 2012. "Si se puede gestionar de forma más austera es que antes no se ha hecho y eso tendrá una responsabilidad política". Por último, criticó que no se hayan dedicado aún los 83 escoltas municipales a cuidar de mujeres maltratadas.

El portavoz de UPyD, David Ortega, criticó que el PP ha destinado su política municipal a la ciudad del escaparate y no a las personas, realizando inversiones en inmuebles innecesarios (Palacio de Cibeles, Caja Mágica y el Centro Internacional de Convenciones) y descuidando la política deportiva, cultural y social. Abogó por adecuar la organización administrativa y eliminar duplicidades para hacer viable el Estado. También atacó la multiplicación de la imposición del IBI y las sentencias condenatorias al Ayuntamiento en materia fiscal. El jefe de la formación magenta instó al Consistorio a racionalizar el gasto dedicado a retribuir a cargos públicos.
El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, recogió el guante en el turno de dúplica a la tesis de Ortega y propuso dejar de invertir en infraestructuras para invertir en personas. Concretó que los ajustes de su Gobierno no afectan a lo social y que la estrategia municipal está fomentando la creación de un ecosistema ideal para el emprendimiento, mediante zonas libres de impuestos y la eliminación de trabas burocráticas a la creación de empresas.
La venta de Cibeles
Botella contestó con respecto a las duplicidades que próximamente presentará junto a la presidenta regional un paquete de medidas que se van a tomar en este sentido. Recordó que no se puede vender Cibeles porque el acuerdo de permuta con el Gobierno no permite la venta a un privado, sino el uso por parte de una administración pública. Recordó en cuanto a la deuda que el madrileño solo dedica 6 de cada 100 euros en impuestos que paga al Ayuntamiento a este menester. Concluyó anunciando que no construirá nuevas infraestructuras, sino que se atenderán los servicios, haciendo especial hincapié en las políticas sociales.
Antes del Pleno y durante el acto, representantes de los sindicatos del Ayuntamiento de Madrid mostraron carteles para mostrar su rechazo a los planes de ajuste del Gobierno municipal.
Al evento acudieron la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes; el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez; el presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría; el coordinador de gestión de Ifema y exvicealcalde de la ciudad, Manuel Cobo; el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Iñigo Henríquez de Luna; el portavoz adjunto de UPyD en la Asamblea Ramón Marcos; el portavoz de IU en la cámara autonómica, Gregorio Gordo; y el exdelegado de Hacienda y actual subsecretario del Ministerio de Justicia, Juan Bravo, entre otros.