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Comienza la temporada alta en las consultas del viajero

Antes de embarcar, al médico

Antes de embarcar, al médico

jueves 03 de mayo de 2012, 00:00h
Para viajar a Botsuana se recomienda vacunarse contra la fiebre amarilla y tomar quimioprofilaxis por riesgo de malaria. Si además piensa estar en contacto con animales salvajes conviene ponerse la vacuna antirrábica. Cooperantes y turistas, entre otros, se informan estos días sobre precauciones a tomar en países exóticos. Las consultas del viajero empiezan temporada alta.
Diarrea, picaduras, infecciones respiratorias... son algunos de los síntomas habituales que presentan los viajeros que han visitado países tropicales a su llegada a España. La mayoría son leves, "banalidades". Sin embargo, en algunas zonas se corre el riesgo de infectarse con patologías graves como paludismo (malaria), hepatitis, neurocisticercosis (puede ocasionar epilepsia crónica) o, entre otras, la enfermedad de Chagas (infección parasitaria que, con el tiempo, puede atacar al aparato digestivo y al corazón). La Organización Mundial de la Salud cuenta con una web donde pueden consultarse éstos y otros brotes endémicos actualizados anualmente, así como un listado de recomendaciones en función del destino elegido.

La medicina del viajero, que entronca directamente con la medicina tropical, cumple la función de prevenir enfermedades a quienes se trasladan a países conflictivos desde un punto de vista sanitario, además de tratar patologías adquiridas que, con frecuencia, se manifiestan al regreso al país de origen. Esta especialidad médica actúa así antes y después del viaje. En Madrid existen varias unidades específicas. A los tres principales —Unidad del Viajero del Hospital Carlos III de la Comunidad de Madrid (C/ Sinesio Delgado, 10), el Centro de Vacunación internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores (C/ Francisco Silvela, 57) y el Centro Monográfico de Salud Internacional del Ayuntamiento de Madrid (C/ Montesa, 22)— se suman las consultas específicas con las que cuentan la mayoría de hospitales madrileños.

Miguel Gárgolas dirige desde 2001 la de la Fundación Jiménez Díaz (FJD), hospital gestionado por Capio Sanidad. Dice que la mayoría de los pacientes llegan a la consulta derivados por su médico de cabecera o por iniciativa propia. "Los viajeros son cada vez más conscientes de los riesgos que corren al viajar a ciertas zonas del mundo, aunque las agencias de viajes deberían informar y no siempre lo hacen", afirma el doctor.

Una vez allí se analiza la historia clínica del paciente (enfermedades previas, alergias o situaciones especiales como los embarazos) y el plan de viaje que tiene previsto. "Muchas veces nuestro trabajo consiste en disuadir a la gente de viajar; hay lugares que pueden ser muy interesantes pero si vas con un niño pequeño o estás embarazada... es mejor esperar", asegura Gárgolas. Después, en la misma consulta, se suministran in situ las vacunas correspondientes. Así, por ejemplo, un viajero con destino a Somalia debe tomar profilaxis para la malaria y vacunarse contra la fiebre amarilla, la hepatitis A y B, la fiebre tifoidea, la meningitis meningocócica tetravalente, tétanos, rabia y cólera. Además, se le recomienda que lleve fuertes repelentes contra las picaduras de mosquito y que evite tomar baños en agua dulce (riesgo de esquistosomiasis).

La prevención es esencial, porque "la diferencia es contraer una enfermedad o no". Las vacunas y profilaxis están subvencionadas por el Sistema Nacional de Salud aunque, algunos médicos se plantean hasta qué punto el estado debería seguir pagándolas teniendo en cuenta la situación de crisis que atraviesa el país. "Creo que la Seguridad Social debería cubrir el coste para aquellas personas que viajan por trabajo o cooperación, no lo tengo tan claro si debería cubrirse a los que se van de vacaciones, no digamos para alguien que se vaya a cazar elefantes", dice el responsable de la unidad.

Otra de las funciones de estas consultas, la más interesante desde un punto de vista médico, se produce al regreso. Según Gárgolas, en torno a un 8-10 por ciento de los viajeros visita a su médico después de visitar un país exótico. La mayoría son cuestiones leves como diarreas o lesiones cutáneas producidas por picaduras. Sin embargo, hay que tener cuidado y descartar patologías graves. "Si el paciente presenta fiebre persistente incluso seis meses o un año después de haber visitado una zona endémica de malaria tiene que tener cuidado, una malaria cogida a tiempo se cura bien, pero si equivocas el diagnóstico o lo retrasas puede ser muy grave", dice el responsable de la consulta del viajero de la FJD.

Atención a inmigrantes
No obstante, el 40 por ciento de los pacientes de estas consultas no son viajeros, sino inmigrantes que llegan con enfermedades infecciosas que requieren tratamiento. En general son 'enfermedades de la pobreza' producidas por la falta de infraestructuras sanitarias e higiénicas en muchos países y que ya han sido erradicadas en España. Hasta ahora, los extranjeros, regularizados o no, tenían total cobertura sanitaria en este país. A partir del 31 de agosto sin embargo, el Ministerio de Sanidad anulará las tarjetas de aquellos que no tengan 'papeles'. A día de hoy se desconoce en qué medida afectará esta circunstancia a estas consultas.
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