Tomás Gómez continúa remodelando el PSM para tener unos mandos intermedios de confianza. Resta poder a los críticos en el Grupo Municipal Socialista de Madrid colocando a De Sande y Cruz como principales estandartes de su proyecto.
El nuevo objetivo es el Grupo Municipal Socialista de Madrid. La dirección del PSM se ha propuesto demostrar su creciente poder. A falta de una reunión esta tarde en el PSM para tomar la decisión definitiva, el actual presidente del Grupo,
Diego Cruz, pasa a ser secretario general, quitándole el puesto a
Francisco Cavaco. Cruz es sustituido por
Ana de Sande en la presidencia. Ambos son de la cuerda de Tomás Gómez. Este cambio supone que el portavoz de la formación
Jaime Lissavetzky, pierde cuota de poder en la dirección del PSOE en Madrid, ya que solo quedan Ruth Porta y Marcos Sanz entre sus afines en la dirección.
En la práctica, esta decisión no afecta al día a día del trabajo en la formación. Sin embargo, es una demostración de poder. Gómez está dejando claro donde hay díscolos que él manda entre los socialistas de Madrid. La semana pasada ganaba adeptos en el PSOE de Getafe
restando apoyos a su ahora archirrival Pedro Castro, al que trató de eliminar tras las primarias para la candidatura socialista a la presidencia de la Comunidad. Este lunes eliminó de la primera línea política de la Asamblea de Madrid a
José Cepeda, su mano derecha hasta el congreso de Sevilla, donde el diputado autonómico mostró su apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba. Es el momento del Ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, Gómez no tiene mucha más capacidad de maniobra, ya que Jaime Lissavetzky ha afirmado públicamente que quiere continuar siendo portavoz del PSOE y puede hacerlo ya que fue el que dio la cara en las elecciones.
Y de los que pierden, a los que ganan. El vicepresidente del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid,
Óscar Iglesias, ha negado que su nombramiento en el cargo se deba a un "pago de favores" por su apoyo a Gómez en
el congreso regional del PSM. "Los militantes han decidido que Tomás Gómez sea secretario general y aquí no hay divismos ni proyectos personales, sino un proyecto colectivo encaminado a que los ciudadanos tengan una mejor calidad de vida".
Los 'tomistas' más conocidos explican que los cambios responden a
la nueva etapa del PSM, en la que
no hay candidaturas alternativas una vez finalizado un congreso, tal y como señala la secretaria de Organización del PSM,
Maru Menéndez. Su sustituto en la portavocía adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid,
José Quintana, señala que en el PSM se ha hecho "la misma integración" que se hizo en Sevilla, en el Congreso Federal, "en cuanto a puestos de ocupación y espacios" establecidos en la Comisión Ejecutiva Regional "con la diferencia" de que en Madrid "hubo más de 200 votos de diferencia" y en Sevilla no.