El 1 de enero comienzan en Madrid las rebajas aunque el consumo será más bajo
Por MDO
viernes 30 de diciembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 26/01/2016 11:24h
Según la encuesta que cada año lleva a cabo la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU), cada madrileño se gastará 87 euros de media en las rebajas de invierno.
Las tiendas y establecimientos de Madrid ya se preparan para acoger las rebajas de invierno que arranca el 1 de enero y se prologan hasta el 31 de marzo. Durante este período se prevén impotantes descuentos, para que los madrileños puedan comprar tratando de esquivar la situación de crisis económica.
Según la encuesta de la CECU, cada madrileño se gastará 87 euros de media en las rebajas lo que refleja que la crisis continúa influyendo en el consumo navideño. Por otro lado, se prevé que los descuentos de estas rebajas sean muy altos, y de esta forma, más atractivos para los consumidores. Desde CECU recomiendan comprar lo necesario para que la compra en rebajas resulte eficaz, y recuerda a los consumidores que sus derechos son los mismos que durante el resto del año.
Como cada año, la comunidad madrileña es una de las primeras en instaurar las rebajas de invierno. Según se informa en el portal de consumo de la región los artículos rebajados deberán estar incluidos, como mínimo con un mes de antelación, en la oferta habitual de ventas, y no haber sido objeto de promoción durante el mes previo al comienzo de las rebajas. Además cada producto rebajado debe cumplir las normas de calidad y etiquetado, por ejemplo, no puede estar deteriorado, y en su etiqueta deben aparecer el precio anterior y el rebajado o el pocentaje de descuento.
Para que un establecimiento comercial pueda anunciar rebajas debe ofrecer descuentos en al menos la mitad de sus productos. En el caso de que las ofertas no afecten a todos los productos que se pongan a la venta, los que sí se encuentren rebajados deberán estar identificados y diferenciados.
Las formas de pago y de devolución y el período y características de garantía de los productos deben ser las mismas que el resto del año. En caso variaciones el establecimiento debe especificarlas mediante un cartel visible al público.
Por su parte, desde el Gobierno regional recomiendan: observar la calidad del producto y comparar el precio rebajado con el anterior; guardar los tiques y facturas; no aceptar ningún artículo en mal o estado o con taras; rechazar los productos cuyas instrucciones no aparezcan en castellano y solicitar las hojas de reclamaciones si surje algún problema.