Droga filipina para ciudadanos filipinos. La Policía Nacional ha desarticulado una red que vendía 'shabú', una sustancia muy popular en este país asiático y que empezó a introducirse en los mercados europeos hace apenas unos años. La organización tenía un piso en el centro de Madrid en el que vendían el 'shabú' y en el que había una sala para que los compradores la fumasen y otro, situado en Orcasitas, en el que almacenaban la droga.
Vidrio, hielo, meta, batu... Son algunos de los nombres que el 'shabú' recibe en la calle, donde esta nueva droga de origen asiático está intentando hacerse un hueco. Esta semana, la Policía Nacional ha desarticulado una organización que la vendía, fundamentalmente a ciudadanos filipinos, en un piso del centro de Madrid.

Allí, además, los presuntos narcos habían reservado una sala para que los compradores pudiesen fumar lo que acababan de comprar. Para ello, la estancia contaba con pipas de cristal y metacrilato similares a las que se usan para la heroína, sopletes, encendedores modificados, papel de aluminio o balanzas de precisión.
La operación, según han informado desde la Jefatura Superior de Policía Nacional de Madrid, se inició recientemente, cuando los agentes de la Comisaría Centro de este cuerpo observaron un flujo inusual de ciudadanos asiáticos a un piso situado en la calle Colón, entre Chueca y Tribunal. Los agentes, además, comprobaron que quienes acudían a esta vivienda salían, después de estar un buen rato en su interior, con evidentes síntomas de ir 'colocados'.
Los seguimientos permitieron a los investigadores del Grupo II de Policía Judicial de la Policía Nacional identificar a los presuntos responsables de la red. Se trataba, en concreto, de Milben B.V., de 33 años; Lorna M.T., de 31 años y Aldwin D.R., de 32 años. Todos ellos, de nacionalidad filipina, han ingresado en prisión provisional por un presunto delito contra la salud pública

Además, los miembros de la organización tenían otro piso, esta vez en Orcasitas, donde almacenaban la droga. Allí, los agentes descubrieron 80 gramos de 'shabú', una pistola detonadora, una catana y otras armas blancas, tres balanzas de precisión, máquinas de termosellado, ordenadores portátiles, numerosos teléfonos móviles y sustancias para cortar y distribuir la droga.
Esta operación es una de las pocas que se han desarrollado en toda España contra el 'shabú', una droga muy popular en el sureste asiático -sobre todo en Filipinas- que se detectó por primera vez en nuestro país en el año 2007. Por ahora, el 'shabú' no se ha extendido entre los consumidores en España y su actual 'público objetivo' son los propios inmigrantes filipinos que ya lo consumían en su país. Su precio actual en el mercado negro ronda los 500 euros el gramo -frente a los 50 o 60 de la cocaína-, aunque su consumo se produce en cantidades de 0,1 gramos (que se venden a 50 euros).
Una sustancia muy peligrosa
Esta droga -metanfetamina cristalizada- es una sustancia muy adictiva y un potente estimulante que puede mantener despiertos a los consumidores durante varios días. En un primer momento, según fuentes policiales, el 'shabú' proporciona una sensación de euforía y energía que, pasado un tiempo, se traducen en un intenso cansancio físico y psicológico y en un comportamiento extremadamente agresivo y violento.
También provoca alucinaciones y psicósis más potentes que las de otras drogas como la heroína o el LSD, aunque sus efectos a largo plazo son, si cabe, más devastadores. Según las autoridades sanitarias -el 'shabú' está incluido en la lista II por la Convención Internacional de Psicotrópicos-, esta sustancia puede causar, a largo plazo, efectos parecidos a los del parkinson.